Martes de la luenga lengua: El uso correcto de «cloquee» y «palabra clave»

Imagen graflapersistencia.com

Por: Fernando Ávila/EL TIEMPO 

Cita: “Cliquée aquí para actualizar” (SystemCare). Comentario: En el lenguaje cotidiano actual se han ido acomodando onomatopeyas, sustantivos, adjetivos y verbos surgidos de la actividad informática. La onomatopeya clic (inglés, click) alude a la pulsación del ratón (inglés, mouse) del computador o de un interruptor cualquiera (inglés, switch). De ella surge el vocablo clic, que tiene registro en el Diccionario de la lengua española, DLE, como sustantivo masculino que significa ‘pulsación que se hace mediante un ratón u otro dispositivo de computador para dar una instrucción’. 

Derivado de este sustantivo es el verbo cliquear, con el significado de ‘hacer clic en una zona interactiva de la pantalla’. Su doble condición de verbo intransitivo y transitivo, permite usarlo solo, “cliquee”; con preposición, “cliquee en la opción 1”, o sin preposición, “cliquee el ícono azul”. Alternativa a cliquee, del verbo cliquear, es clique, del verbo clicar, menos usual en Colombia. Muchos preferirán, sin embargo, haga clic, porque así se acostumbraron a decirlo. Lo que sí es muy claro es que cliquee no lleva la tilde que se ve en la cita inicial, ya que es palabra grave terminada en vocal.

Resiliencia

Pregunta: ¿Cuál es el origen de la palabra resiliencia?, Fernando Sarmiento Cifuentes. Respuesta: La acuñó en 1973 el ecólogo Crawford Stanley Holling, en su libro Resiliencia y estabilidad de los sistemas ecológicos, para referirse a los organismos naturales afectados por huracanes, incendios, terremotos o por la mano del hombre, y su capacidad de renacer y recuperarse. Más adelante fue acomodada por sociólogos y psicólogos a las personas que tras haber padecido maltrato directo o derivado de guerras, desplazamientos, tragedias, etc., se recuperaban.

Holling creó la palabra inglesa resiliense a partir del latín resiliens, que significa ‘saltar hacia atrás’ o ‘rebotar’. El DLE lo registra con este sentido genérico: ‘capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos’.

Palabras claves

Pregunta: ¿Por qué se dice horas pico, palabras clave, pliegos tipo, minas antipersona, con sustantivo en plural y adjetivo en singular?, Jaime Arenas. Respuesta: Quizá la intención inmediata es evitar la incomodidad que se siente al decir horas picos o pliegos tipos. El hablante tiende a hacer esa combinación de plural con singular por biensonante. En todo caso, esta práctica está validada por la Gramática. La explicación técnica es que, en vez de adjetivo propiamente dicho, lo que se usa es un sustantivo, pico, clave, tipo, antipersona, con función de adjetivo. Entonces, se habla de sustantivo en aposición, y no de adjetivo. En todo caso, la combinación con adjetivo también es válida en algunos casos, palabras claves, minas antipersonas.

Preguntas: feravila@cable.net.co 

Hurgar-urgir, bizarro-a, empalar, cuanto 

Efraim Osorio/LA PATRIA, DE MANIZALES 

 

En el siguiente texto, el columnista Juan Álvaro Montoya cometió un error ortográfico de dos yemas: “Está llena de reglas y excepciones que permiten que bizarros mercachifles urgen en los presupuestos públicos para favorecer…” (Eje 21, 30/7/2020). De dos yemas, digo, porque la idea que quiso expresar pedía la inflexión verbal ‘hurguen’, tercera persona del plural del presente de subjuntivo de ‘hurgar’ (“revolver o menear cosas en el interior de algo”). Así como lo escribió, es el mismo tiempo, pero del verbo ‘urgir’ (‘apurar, apremiar’). Sin embargo, la verdad sea dicha, en la versión que publicó LA PATRIA el mismo día el error aparece corregido. ¿Quién lo enmendó? No importa. Lo que me interesa es escribir sobre el verbo regular ‘hurgar’, que significa en la frase glosada “escarbar entre varias cosas”, y que agrega la ‘u’ en las formas cuya terminación empieza por ‘e’, como en el subjuntivo mencionado y en algunas personas del imperativo, ‘hurgue él, hurguen ellos’. Esto se debe a la pronunciación de la ‘ge’, cuyo sonido, según los entendidos en fonética, es ‘velar oclusivo sonoro’, como en ‘garra’, ‘gorra’ y  ‘gurre’. Para conservar este sonido en los tiempos mencionados de ‘hurgar’ se le añade la ‘u’, pues, de lo contrario, su sonido sería ‘velar oclusivo sordo’, igual al de la ‘jota’, ´como en ‘gerundio’ y ‘ginecólogo’. Nota: ‘velar’ es un sonido “cuya articulación se caracteriza por la aproximación o contacto del dorso de la lengua y el velo del paladar”. ‘Oclusivo’, el “que se dice de una consonante que se articula con los órganos de la palabra formando en algún punto del canal vocal un contacto que interrumpe la salida del aire espirado”. 
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En el mismo artículo, el escritor califica de ‘bizarros’ a los mercachifles. Éstos, de ‘bizarros’ -adjetivo muy usado por los clásicos del castellano- nada tienen, todo lo contrario, porque este adjetivo significa ‘valiente, esforzado; generoso, lucido, espléndido’. El Diccionario dice que viene del italiano ‘bizzarro’ (‘iracundo’). Don Sebastián de Covarrubias, en su “Tesoro de la lengua castellana”, de ‘bizarría’ afirma lo siguiente: “Vale gallardía, lozanía. Algunos quieren que sea arábigo, ‘biziara’; otros dicen ser nombre vascuence bizarría y bizarro, y que vale tanto como hombre de barba, hombre de hecho; y así la bizarría no sólo se muestra en el vestido pero también en el  semblante y en la postura de la barba y bigotes. O se dijo bizarro, ‘quasi bigarro’, nombre francés que vale tanto como el que va vestido de diversos colores, porque ‘bigarrer’ vale lo que en latín ‘variare’. (…)”. Según Corominas, que también dice que viene del italiano ‘bizzarro’, fue registrado por primera vez en 1569. 
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Al señor José Ituriel Arango le pareció inapropiado el empleo del participio pasivo ‘empalado’ en el siguiente titular de la sección ‘Sucesos’ de LA PATRIA: “Lesionada Blanca Nubia Osorio Ríos, de 39 años, con vidrio empalado en pierna izquierda” (31/7/2020). Y con razón, porque el verbo ‘empalar’ significa “atravesar un cuerpo con un palo puntiagudo”. Sinónimo de ‘empalar’, ‘espetar’, que consiste en “atravesar con el asador, u otro instrumento puntiagudo, carne, aves, pescado, etc., para asarlos”. Ni ‘empalado’ ni ‘espetado’. ‘Incrustado’ (‘metido de tal manera que queda adherido’) es el participio justo para la idea que quiso expresar el redactor. Nota: el ‘empalamiento’, un método de ejecución de crueldad inimaginable, consistía en atravesar de diversas maneras con estacas o palos puntiagudos el cuerpo del condenado, que, por su atrocidad y crudeza, no describo. ¡Hasta donde llega la sevicia humana! 
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El columnista Alejandro Samper Arango cita a un tal Christopher French: “cuan más grande el evento, la explicación a este debe ser igual de grande” (LA PATRIA, 1/8/2020). Se trata seguramente de una mala traducción, cuya versión original desconozco. En la versión citada se peca contra la sintaxis. Propongo ésta: “Cuanto más grande el evento, tanto o más grande su explicación”. ¿Acertaría? 

incendios forestales, 12 claves de redacción 

Fundación para el español urgente (fundéu) 

En las noticias sobre incendios forestales es frecuente el empleo inapropiado de ciertos términos y expresiones. A continuación se hacen algunas precisiones al respecto: 

1. Incendiario no es sinónimo de pirómano 

Incendiario es quien ‘incendia con premeditación, por afán de lucro o maldad’; no es sinónimo de pirómano, ‘alguien que sufre una enfermedad por la que disfruta provocando fuegos y viendo las consecuencias del incendio’. 

2. Provocado e intencionado, diferencias 

Se aconseja emplear la expresión incendio intencionado para aquellos generados con la voluntad expresa de hacer arder una zona. La expresión incendio provocado es más amplia y se aconseja que vaya acompañada de la causa (provocado por una chispa, provocado por una quema de rastrojos, provocado por un rayo…). 

3. Los incendios se propagan, no se propalan 

Los incendios se pueden propagar (‘extender, dilatar o aumentar algo’), pero en ningún caso se propalan, pues este verbo significa ‘dar a conocer o difundir algo oculto o poco conocido’. 

4. Incendio controlado y estabilizado no son equivalentes 

Un incendio controlado es aquel que se ha conseguido aislar y cuyo avance y propagación se ha logrado detener, y un incendio estabilizado es el que evoluciona dentro de unas líneas de control establecidas. 

5. Orografía del terreno es redundante 

La expresión orografía del terreno es redundante, puesto que la orografía es ‘el conjunto de montes de una comarca, región o país’, y por lo tanto en ella ya está implícita la idea de terreno

6. Los incendios pueden ser virulentos 

La expresión incendio virulento es válida para aludir a los fuegos devastadores o que se propagan con rapidez.  

7. Un efectivo es un conjunto, pero también sus integrantes 

El sustantivo efectivo alude, según la mayor parte de los diccionarios, al ‘conjunto de integrantes de una unidad de carácter militar o similar’, aunque se ha extendido su uso, y no es censurable, para referirse a un número determinado de los integrantes de ese conjunto: «100 efectivos luchan contra los incendios en la región». 

8. Asola y asuela, formas correctas 

Asolar, con el significado de ‘arrasar o destruir un lugar’, admite dos conjugaciones, una regular y otra irregular (asola asuela). 

9. Macroincendio, en una sola palabra  

De acuerdo con las normas generales de escritura de los prefijos, la voz macroincendio se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion entre el elemento compositivo macro- y el sustantivo incendio.  

10. Perimetrar, verbo válido   

El verbo perimetrar es un derivado correctamente formado a partir del sustantivo perímetro. Las fuerzas de seguridad y otros cuerpos, como los agentes forestales, lo emplean habitualmente con el sentido de establecer un perímetro, es decir, de delimitar el contorno de algo, por ejemplo de una barrera de seguridad. 

11. Riesgo de incendio extremo, ambigüedad innecesaria 

La expresión riesgo de incendio extremo es ambigua, ya que lo extremo puede ser tanto el riesgo como el incendio. Cuando lo que se quiera expresar es que el riesgo de incendio es muy elevado se recomienda emplear la alternativa riesgo extremo de incendio, que evita ambigüedades innecesarias y facilita la comprensión del mensaje. 

12. Tiempo no es lo mismo que meteorología ni climatología   

Las expresiones condiciones atmosféricasestado del tiempo o, simplemente, tiempo (y no meteorología ni climatología) son las adecuadas para hablar del estado atmosférico en un lugar y un momento dados, de modo que en frases como «La meteorología dificulta la extinción del incendio» habría sido preferible escribir «Las condiciones atmosféricas dificultan la extinción del incendio». 

EN POCAS PALABRAS 

CUANDO ALGUIEN  TOCA TU CORAZÓN 

LINA MARÍA PEREZ 

Me preguntan: ¿Cuando alguien toca tu corazón, cómo suena? Como el concierto para clarinete de Mozart; como una estrella muerta de risa; como una chispa de chocolate; como el paso lento de la arena en un reloj de ídem; como un tominejo haciendo el amor; como la voz pausada de Borges; como el aletazo de una ballena jorobada; como la campana de la puerta de la tía Leonie en Combray y como la resonancia de mis cuentos que permanecen vibrando en mi alma durante mucho tiempo. 

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