Martes de la luenga lengua: Astrología-astronomía, coma, juntanza

Ilustración Revista Debate

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López (eolo1056@yahoo,com)

Un asiduo corresponsal de ‘La voz del lector’, Suscriptor, después de elogiar merecidamente el artículo de Pedro Felipe Hoyos Körbel sobre el Sabio Caldas, le corrige el término ‘astrología’, que usó en lugar de ‘astronomía’ (2/2/2022). El señor Hoyos Körbel había escrito: “…así que temas como astrología, geografía, física, química o medicina eran temas que movían el mundo del siglo XVIII y XIX….” (LA PATRIA, 26/1/2022). La razón le asiste a Suscriptor, porque a la ‘astrología’, aunque hace varios siglos su nombre se consideraba sinónimo de ‘astronomía’, hoy no se le da valor científico. Según Corominas, los dos términos se registraron por primera vez hacia 1250. Y don Sebastián de Covarrubias, en su “Tesoro de la Lengua Castellana” (1611), el primer diccionario de nuestro idioma, define ‘astrología’  así: “Ciencia que trata del movimiento de los astros y los efetos que de ellos proceden, cerca de las cosas inferiores y sus impressiones, que por otro nombre se dice astronomía. Son nombres griegos* (…)”. El diccionario dirigido por don Vicente Salvá (1904) define así la palabra ‘astrología’: “Ciencia de los astros, que en otro tiempo se creyó que servía también para pronosticar los sucesos por la situación y aspecto de los planetas. Dábase a esta vana ciencia el nombre de astrología judiciaria **. // Ant. Astronomía”.  Y el diccionario de Miguel de Toro Gómez (1911) da esta definición: “f. Ciencia de los astros. // Ant. Astronomía. // En otro tiempo se creyó que la astrología servía también para pronosticar los sucesos y esto dio lugar a muchas supercherías. Los astrólogos fueron muy perseguidos en la edad media”.  Dos muy ilustres contemporáneos de Covarrubias despreciaban la astrología, desprecio que expresaron así: “El hombre no se hizo por las estrellas, ni el libre albedrío les puede estar sujeto” (Félix Lope de Vega, La Dorotea, Acto V, VIII). “No hay más cierta astrología que la prudencia, de quien nacen los acertados discursos” (Miguel de Cervantes, Persiles y Sigismunda, XVIII). *Astrología, del griego ‘astron’ (cuerpos dispersos en el espacio) y ‘logos’ (tratado); astronomía, del griego ‘astron’ y ‘nomos’ (‘ley’). **Así la llamaba Cicerón. Conclusión: actualmente, los dos términos expresan ideas diferentes. ***

El crucigrama de página entera de LA PATRIA trae todos los días una frase en su extremo superior derecho, casi siempre, sí, casi siempre, con una coma innecesaria, ésta, por ejemplo; “El éxito, la ansiedad y la depresión, se producen cuando vivimos para complacer a los demás”: en esta oración sobra la coma después de ‘depresión’, porque ‘el éxito, la ansiedad y la depresión’ son su sujeto, que no se puede separar del verbo por medio de ningún signo ortográfico, a no ser que haya un inciso. Y en el del 4 de febrero de 2022 copia ésta: “La magia sucede cuando ha pesar de todo, no te das por vencido”, frase con dos errores, protuberante uno –la inflexión verbal ‘ha’ por la preposición ‘a’– y la falta de la primera coma, pues ‘a pesar de todo’ es una frase incidental (‘inciso’) que debe ir entre comas. Podría dar muchos más ejemplos con el error arriba comentado, pero los dos expuestos deben ser suficientes para que el responsable ponga más cuidado de aquí en adelante al transcribir las frases seleccionadas. ***

Primero fue la ‘rejuntancia’ (14/12/2021); ahora, la ‘juntanza’, terminacho inventado por uno de los incontables candidatos presidenciales en una de sus propagandas políticas: “Queremos que nos acompañen en esta alianza maravillosa entre el partido Alianza Verde y el Pacto Histórico, que representan la juntanza del ambientalismo, el animalismo….” (LA PATRIA, Supimos que, Camilo Romero, 5/2/2022). Aunque la desinencia ‘-anza’ les da a los verbos elemento principal del sustantivo correspondiente, entre otros, el significado de ‘acción y efecto’ (matanza, crianza), que podría justificar la palabreja, el  castellano no necesita estos cacofónicos neologismos. Ya que para expresar la idea del político tiene muchas otras ya consagradas: ‘unión, combinación, anexión, reunión’, etc. Dirá el candidato que como es ‘progresista’…

Ámbito Juridico

Los nombres propios sí tienen ortografía

Fernando Ávila

He oído muchas veces la frase “Los nombres propios no tienen ortografía”. A ese disparate contesta la Ortografía de la lengua española, OLE, 2010, con el título del capítulo 7: “Ortografía de los nombres propios”. Un título contundente. 

Los nombres propios incluyen topónimos (nombres de lugares) como Jerusalén y Belén, con nfinal y no con m; exónimos (nombres geográficos adaptados), como Río y París, con tilde; Maguncia(traducción de Mainz) y Pekín (en vez de Beijing, inglés); siglas y acrónimos, como ONU, con mayúscula fija; Unesco, con solo inicial mayúscula, y Fundéu, con tilde. 

En el capítulo 7 de la OLE tienen especial relevancia los antropónimos (nombres de personas). Que los nombres de pila se pueden pluralizar, los Alonsos, las Marías, las Juanas; que los apellidos no se pluralizan, los Alonso, los Ávila, los Paz; que los diminutivos o hipocorísticos se acomodan a la norma morfológica general, DaniSantiBeti, y no DanySantyBetty

Es frecuente que nombres y apellidos se escriban sin tilde, pero se pronuncien con acento en una sílaba que exige tilde. Así, OscarOmarEdgarIngrid suelen corresponder a los sonidos ÓscarÓmarÉdgarÍngrid, que deben tildarse por ser palabras graves terminadas en consonante distinta de n y s. En español, no lo olvidemos, se debe procurar que los sonidos correspondan a la escritura y la escritura a los sonidos. Las tildes existen para eso. No tiene sentido escribir Yuberjen, Angelica y Erika (que suenan Yubérgen, Angelíca y Eríka) y pronunciar esos nombres YuberjénAngélica y Érika

En 1996 tuve la oportunidad de comenzar a marcar tildes en mayúsculas en el diario El Tiempo, donde me desempeñaba como defensor del lenguaje. La primera vez que tildé los nombres de periodistas como ÁNGELA, ÁLVARO, TIBANÁ… recibí en mi oficina la visita de varios de ellos. Llegaban a protestar por la escritura de sus nombres y apellidos distinto a como los habían escrito durante toda su vida y distinto a como figuraba en sus respectivas cédulas de ciudadanía. Los desarmé comparando escritura con pronunciación. Les dije que ellos no se llamaban AngélaAlváro, ni Tibána, sonidos resultantes de la escritura sin tilde, AngelaAlvaroTibana.

Los editores sufren a la hora de escribir el nombre de entrevistados que dicen llamarse ÁlexAlexánderPaláu, pero escriben y exigen que los demás los escriban sin tilde, AlexAlexanderPalau

Todo este asunto alcanza su punto crítico cuando se establece que los títulos universitarios deben llevar el nombre del licenciado, magíster o doctor tal como aparece en su cédula. Por fortuna los pocos títulos que yo tengo, una licenciatura y un par de especializaciones, dicen Fernando Ávila Gómez, mi nombre verdadero, y no Fernando Avila Gomez, que suena Fernándo Avíla Goméz,  como figuro en mi cédula, ¡perdón!, no en mi cédula, sino en mi cedula, que es como está escrito el nombre del documento.

Así como este país no se llama Republica (que suena Republíca), sino República, y el documento de identidad no se llama cedula de ciudadania (que suena cedúla de ciudadánia) ni la ciudad de expedición se llama Bogota (que suena Bogóta), sino Bogotá, tampoco yo tengo los apellidos Avila Gomez, sino Ávila Gómez

La única tilde que tiene mi cédula es la de Sánchez, apellido del registrador de turno.

La Ortografía de la lengua española dice que el logotipo no constituye pauta ortográfica para escribir el nombre de una empresa, como si uno tuviera que escribir el nombre del Éxito, EXITO, sin tilde, como su antiguo logotipo, ni éx!to (con el signo de exclamación de cierre (!) en vez de la i), como el actual, tampoco la cédula, elaborada sin tildes ni diéresis, puede constituir pauta ortográfica para la escritura de los nombres propios de las personas. 

Premios Goya, claves de redacción

FUNdación para el español urgente

Con motivo de la gala de los Premios Goya, se ofrecen a continuación una serie de claves sobre la escritura apropiada de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con el evento cinematográfico más célebre de España.

1. Los títulos de las películas, en cursiva

Los títulos de las películas se escriben, como recuerda la Ortografía de la lengua españolaen cursiva y con inicial mayúscula solo en la primera palabra y en los nombres propios si el título incluye alguno: La librería.

2. Las categorías

La denominación de cada una de las especialidades que se premian se escribe con iniciales minúsculas, excepto la palabra Goya: «Estos cineastas son los que lucharán por el Goya al mejor director», no «… al Mejor Director».

3. La gala

La voz gala se escribe en minúscula en cualquier contexto: «La gala se celebrará el próximo 3 de febrero».

4. Trigésima sexta edición

Para aludir a la edición del 2022, pueden emplearse el ordinal 36.ª (trigésima sexta) y el cardinal 36 (treinta y seis)edición.

5. Guion, sin tilde

La palabra guion no lleva tilde por ser un monosílabo ortográfico. Esta palabra se ha venido tildando regularmente desde que el diccionario académico le añadiera el acento gráfico a finales del siglo XIX. Sin embargo, desde la Ortografía del 2010 se escribe sin él obligatoriamente.

6. Premios y premios, mayúscula y minúscula

Se recuerda en qué casos la expresión premios Goya se escribe con mayúsculas y en cuáles con minúsculas, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española.

• Cuando hace referencia al nombre propio del premio anual concedido a los profesionales del cine por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, se escriben con mayúscula inicial tanto Premios como Goya: «Los políticos que se dejarán ver en los Goya» o «Este domingo son los Premios Goya».

• Cuando alude al galardón, la palabra premio se escribirá en minúscula Goya en mayúscula: «La película recibió tres premios Goya» o «Fue distinguido con un Goya».

• Si se usa para referirse a la estatuilla que materializa el galardón («Posó con el premio goya ante los reporteros» o «Muestra en su salón los cuatro goyas logrados en su carrera») o a la persona que lo ha recibido («El premio goya al mejor actor afirmó…» o «El goya a la mejor directora opina…»), tanto premio como goya se escriben en minúscula. No obstante, en este último caso, si se interpreta que se está aludiendo al galardón en sí, es posible escribir todo con iniciales mayúsculas, entendiendo que se ha omitido ganador del o galardonado con el: «Anna Castillo, premio goya a la actriz revelación 2017» o «Anna Castillo, (ganadora del) Premio Goya a la actriz revelación 2017».

7. Goya y goyas, plural

Goya, con inicial mayúscula, permanece invariable en plural (los Goya). En los casos en los que se escribe en minúscula, lo recomendable es hacer el plural siguiendo las reglas del español: los goyas («Posó con sus dos goyas»).

8. Nominado

El verbo nominar significa ‘proponer como candidato para algo’. Pese a considerarse inicialmente este significado de nominar como un calco innecesario del inglés to nominate, los principales diccionarios de referencia, tanto académicos como de uso, recogen desde hace años esta acepción (el Diccionario de la lengua española desde 2001), por lo que su empleo se considera hoy apropiado.

9. El nombre de la Academia

El nombre completo de la institución que entrega estos premios es Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y se escribe con mayúsculas iniciales en todas las palabras significativas. Suele emplearse la denominación abreviada Academia de Cine, que también se escribe con mayúsculas iniciales.

10. Glamur, mejor que glamour

El término glamurdefinido por el diccionario académico como ‘encanto sensual que fascina’, es una adaptación adecuada y preferible en español al extranjerismo glamour.

11. Famosos o celebridades, mejor que celebrities

Los términos famoso y celebridad son alternativas válidas y preferibles en español al anglicismo celebrity y a su acortamiento celeb.

12. Imagen, estilo aspecto, mejor que look

Imagenestiloaireaparienciaaspecto… son alternativas preferibles a la voz inglesa lookPara intensificar estas expresiones, es mejor utilizar formas como imagen espectacular, aspecto fantástico, modelazo o estilazo en lugar de lookazo.

13. Alfombra roja, mejor que red carpet

Para referirse a la alfombra por donde desfilan los invitados a la gala, es preferible usar alfombra roja como alternativa al innecesario anglicismo red carpet.

14. Las mejor vestidas, no las mejores vestidas

Las palabras mejor y peor se mantienen invariables cuando aparecen antes de un participio, ya que en ese caso funcionan como adverbios y, como tales, no varían en número: las mejor/peor vestidas, no las mejores/peores vestidas.

15. Palmareses es el plural de palmarés

El sustantivo palmarés, que el Diccionario de la lengua española define como ‘lista de vencedores en una competición’ e ‘historial, relación de méritos, especialmente de deportistas’, forma el plural añadiendo –espalmareses.

16. Tráileres es el plural de tráiler

Tráiler es la adaptación al español del término inglés trailer, en referencia a los ‘fragmentos de una película que se proyectan antes de su estreno con fines publicitarios’ y su plural es tráileres.

17. Los flashes/flases

Para referirse a los destellos que producen las cámaras fotográficas, puede emplearse el anglicismo flash (plural flashes), que se escribe en cursiva, o la adaptación propuesta por el Diccionario panhispánico de dudas flas (plural flases), que va en redonda.

18. Películafilm o filme

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, para aludir a la obra cinematográfica, lo recomendable es usar el término película, aunque también son válidas las voces film y filme (forma preferible), frecuentes entre los críticos cinematográficos. Sus plurales son films y filmes, respectivamente.

                                                     EL SONETO DE POMPLIO IRIARTE

Recordé que hace 77 años (la edad que tengo), el mundo estaba a punto de Hiroshima y Nagasaki, bastante lejos de imaginar que el día de hoy, 14 de febrero de 2022, no habría en Bogotá buzones de correo para mandar cartas. 

Perplejidad

No hay un solo buzón para enviar cartas 

escritas sin afán, con pluma fuente

y tinta azul oscura. Lentamente,

relees tus renglones, los apartas

y acercas a tus ojos, y repasas,

mientras mueves los labios, la escritura.

Tu corazón se llena de ternura,

tus ojos y tus párpados, de brasas.

Pones tu firma al fin de la cuartilla,

cierras el sobre y pegas la estampilla.

Sales en busca del buzón. No lo hallas.

Por todas partes ves computadores;

las pantallas abiertas, sin pudores.

Miras el sobre inútil y te callas.

Ángel Marcel

02/14/2022.

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