Los Nacionales, ahora ¡frente a los Dodgers!

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Los Cardenales frente a los Bravos; y los Nacionales contra los Dodgers, la gran final de la postemporada en la Liga Nacional.-

Por Antonio Andraus Burgos, Nueva York

Un inatrapable de oro del zurdo guardabosques dominicano Juan Soto con las bases congestionadas, y un error costosísimo del jardinero derecho de los Cerveceros de Milwaukee, Trent Grisham, intentando recortar el batazo en el bosque derecho en el cierre del octavo episodio, facturaron un racimo de tres carreras, y le otorgaron a los Nacionales de Washington una agónica pero sensacional victoria 4 carreras por 3, para capturar el Comodín de la Liga Nacional, e instalarse en la disputa por el título del Viejo Circuito, paso que no había alcanzado a dar la novena en sus 14 años de actividades en la Gran Carpa.

Nacionales. Foto El Nuevo Herald

La madrugada que le dieron los Cerveceros al abridor de los Nacionales, el estelar derecho Max Scherzer, con par de cuadrangulares, el primero del receptor cubano, Yasmani Grandal con un compañero en la ruta, abriendo la primera entrada, y otro tablazo de circuito completo de Eric Thames, en el segundo episodio, colocaron a los pupilos de Craig Counsell en ventaja en el tablero, hasta cuando Trea Turner le desapareció la esférica al derecho, Brandon Woodruff, en el cierre del tercer acto, para que la estrecha pizarra se mantuviera 3-1 en siete capítulos completos, en favor de los visitantes.

El error de Grisham, quien estaba reemplazando a Christian Yelich, y lo incierto que estuvo desde el montículo el cerrador zurdo, Josh Hader, en ese octavo acto, traído para laborar antes de tiempo, condenaron a los Cerveceros a la derrota. 

Los Nacionales celebraron, conjuntamente con los 42.993 aficionados que coparon el parque de pelota de Washington, su gran paso hacia la final de la Liga Nacional, enfrentándose en la Serie Divisional a los Dodgers de Los Ángeles, la novena inmensa favorita para ganar una vez más, la corona del circuito.

Las series divisionales de la Nacional empiezan a disputarse desde el próximo jueves por la noche, entre los Cardenales de San Luis visitando a los Bravos, en Atlanta; y los Nacionales de Washington yendo a Los Ángeles a jugar contra los Dodgers.

Cerrada de verdad

Si en el béisbol se pudiera anticipar el desarrollo o los resultados de los juegos, vaya y venga que muchos acertarían con discutir a favor o en contra de sus conceptos e ideales frente a los que no están de acuerdo con esas posiciones.

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Pero hay casos en donde, sin tener que contar con la lámpara de Aladino, se puede decir que las confrontaciones tienen los ribetes para ser clásico entre los clásicos, y ser una lucha cerrada de verdad verdad.

Pues eso es lo que bien puede ocurrir con la Serie Divisional entre los Cardenales que juegan los dos primeros compromisos en Atlanta, después de una sensacional temporada con cierre lleno de expectativas y victorias de buen béisbol, frente a los siempre difíciles Bravos, una novena que se ha crecido paso a paso, y que ha dado mucho de qué hablar en las dos ultimas contiendas.

Los Bravos de Brian Snitker, ha dado muestras de fortaleza y clase de béisbol, pese a que se le ha calificado a la novena en ‘’plan de reconstrucción’’, algo que en el fondo, si bien es lo que ha tratado de hacer el club, la verdad es que ficha por ficha, jugador por jugador, le han ofrecido unos resultados especiales al equipo de Atlanta. 

El curazaleño Ozzie Albies, con 295 de promedio con el bate, 24 cuadrangulares y 86 carreras impulsadas; el venezolano Ronald Acuña Jr., con ofensiva de 280, además de 41 tablazos de circuito completo y 101 remolcadas; Freddie Freeman, con 295 de promedio ofensivo, 38 ‘’bambinazos’’ y 121 fletadas hasta el plato, y Josh Donaldson, con promedio ofensivo de 259, con 37 cuadrangulares y 94 impulsadas, se hicieron respetar en toda la campaña, y hacen de los Bravos un club al que derrotarlos no es cosa de todos los días.

Los Cardenales de Mike Matheny, saben a ciencia cierta, que frente a los Bravos, en la serie divisional a cinco partidos, para declarar ganador para la clasificación en la serie por el campeonato de la Liga Nacional al triunfador en tres juegos, lo más seguro es que se tengan que desarrollar los cinco desafíos.

Paul Goldschmidt, con 260 a la ofensiva, 34 cuadrangulares y 97 empujadas; Paul DeJong, con 251 con el uso del bate, 30 ‘’bambinazos’’ y 78 remolcadas; el dominicano Marcel Ozuna, con 233 al bate, 30 tablazos de circuito completo y 78 impulsadas; y, Dexter Fowler, con 238 en promedio ofensivo, 19 jonrones y 67 producidas, colocan a los Cardenales en plan ganador.

Los Bravos no han ganado una Serie Mundial desde 1995, mientras que los Cardenales ya han probado las mieles del triunfo en el Clásico de Otoño en este nuevo siglo, con las coronas del 2006 y 2011, y es además la divisa, después de los Yanquis de Nueva York, con el mayor número de títulos acumulados en la Cita de Otoño.

El veterano zurdo, Dallas Keuchel, será el abridor por los Bravos en el primer choque de la Serie Divisional, que se disputará este jueves 4 de octubre, a partir de las 5 de la tarde, hora del Este de los Estados Unidos. Keuchel tuvo marca en esta temporada de 8 ganado y 8 perdidos, y efectividad de 3.75.

El derecho Miles Mikolas, por los Cardenales, con registro de 9 triunfos y 14 derrotas, con 4.16 carreras limpias por juego en la campaña que acaba de concluir, será el encargado de enfrentarse a la artillería de los Bravos.

Por cierto, los Bravos colectivamente batearon en la temporada promedio de 258, el cuarto mejor club de la Liga Nacional en ese departamento, además de conectar 249 cuadrangulares y producir 824 carreras; mientras que los Cardenales señalaron una ofensiva promedio de 245, con 210 jonrones y 714 carreras fabricadas.

El partido debe iniciarse a las 5:00 de la tarde, hora del Este de los Estados Unidos, este jueves 3 de octubre.

Ante los Dodgers

La Serie Divisional entre los Nacionales y los Dodgers de Los Ángeles, también empieza este jueves, pero a las 8:30 de la noche, hora del Este de los Estados Unidos, en casa de los ‘’Esquivadores’’.

De los Nacionales se ha hablado mucho en las últimas horas, por su estrecha pero inobjetable victoria frente a los Cerveceros, pero todo el mundo recuerda que son los Dodgers los grandes favoritos para ganar la serie divisional.

Dodgers. Foto Marca

Dave Roberts, el estratega de los Dodgers, con ese grupo de peloteros con que cuenta, lo único que lo tiene pensando es sí utiliza a su estelar y veterano zurdo, Clayton Kershaw, con 16-5 y 3.03 carreras limpias por juego en la campaña, para abrir la confrontación, o si lleva a la lomita al zurdo surcoreano, Hyun-Jin Ryu, con marca de 14-5 y 2.32 de efectividad.

Todo lo demás, está prácticamente cantado en su nómina, con la clase que derrochan sobre los diamantes Cody Bellinger, quien bateó para 305, con 47 cuadrangulares y 115 carreras remolcadas; Max Muncy, con ofensiva de 251, pero sumando 5 jonrones y 98 impulsadas; Justin Turner, con 242 con el bate, 27 ‘’bambinazos’’ y 67 empujadas; y Corey Seager, con 272 de bateo, 19 tablazos de circuito completo y 87 carreras empujadas.

Habiendo utilizado Dave Martínez, el estratega de los Nacionales, a dos de sus estelares lanzadores para el partido del Comodín frente a los Cerveceros, como lo fueron Max Scherzer y Stephen Strasburg, su carta para abrir el primer choque de la Serie Divisional ante los Dodgers, no es otra que el zurdo Patrick Corbin, quien tuvo registro de 14 triunfos y 7 derrotas en la campaña, con 3.25 carreras limpias por juego, para intentar contener la artillería del equipo de casa.

Imagen Marca

Los Dodgers con 257 a la ofensiva en la temporada, ocupando la quinta casilla, en ese departamento, pero líderes con 279 en cuadrangulares y en carreras producidas, con 861 remolcadas, tendrán frente a los inspirados Nacionales, vencedores en sus 10 últimos compromisos sobre sus rivales, incluyendo la victoria sobre los Cerveceros 4-3 que los trajo a la Serie Divisional, a unos contrincantes capaces de darle la vuelta por completo a la torta.

Pero como dicen las abuelas, del dicho al hecho, hay mucho trecho. Para derrotar a los Dodgers los Nacionales tendrán que aplicar la capacidad de juego extra que en el béisbol pocas veces se puede obtener.

Cara o sello es la moneda que se puede lanzar al aire en la serie Cardenales-Bravos, con dos novenas parejas y con semejanzas en su modo de jugar, por lo que si todo transcurre dentro de lo normal, que muchas veces no ocurre, debe llegar a los 5 desafíos; mientras que entre los Dodgers y los Nacionales, todos los pronósticos se inclinan por la representación de Los Ángeles, pero en el béisbol, como en todos los deportes, los partidos hay que ganarlos.

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