Las urgencias fajardistas

Por La Bruja sin Escoba

Ahora que Sergio Fajardo aspira una vez más al primer cargo de la nación, es pertinente recordar una de sus debilidades, de la cual hizo gala en su nefasto paso por la gobernación de Antioquia: Las urgencias manifiestas, mecanismo previsto para atender situaciones de emergencia, pero no para favorecer a los amigos.

A sus amigos de la firma Ingeniería y Construcciones le adjudicó a dedo, y sin que mediara licitación alguna, un contrato para recuperar algunas vías terciarias olvidadas en la geografía de Antioquia, por valor de $5.640.000 (cinco millones seiscientos cuarenta mil pesos) con plazo de siete meses para su ejecución. Pero eso no fue todo, a pesar de la irregular adjudicación. Ese contrato, entregado a dedo a sus amigos, fue objeto posteriormente de nueve adiciones que hicieron llegar su valor total a $31.736.000 (Treinta y un mil setecientos treinta y seis millones), es decir un 562% por ciento más del costo inicial, cuando la norma legal sólo permite adiciones hasta por un 50%.

Sergio Fajardo «El tibio». Foto Al Poniente

Esa es una de las tantas “ejecutorias maravillosas” de Fajardo como gobernador de Antioquia, de quien algunos imbéciles colombianos solo conocen sus desordenados cachumbos, sus bluyines sin correa y sus discursos vacíos repletos de frases de cajón.

Qué miedo que alguien llegue a la Casa de Nariño a adjudicar a sus amigos contratos a dedo mediante las tales urgencias manifiestas, una de las especialidades fajardistas.

MERCANCÍA DEL MONTÓN

Como en cualquier bazar pueblerino de ínfima categoría, la política colombiana comenzó a mostrar los posibles “presidenciables” del 2022 y francamente, dan ganas de llorar al repasar esa vergonzosa lista de aspirantes.

Amable lector del Aquelarre, póngase la mano en el corazón y honestamente responda si en algún momento usted ha pensado en ser gobernado por Roy Barreras.

Roy Barreras ¿aspirante? Foto El Tiempo

La bruja cree que nadie, aún en el peor de los guayabos, haya contemplado esa posibilidad. Al de Barreras pueden añadirse, sin que haya mucha diferencia en su mediocridad asombrosa, nombres como los de Rafael Nieto, Antonio Sanguino, Jorge Londoño, Juan Fernando Cristo, María del Rosario Guerra, Juan Manuel Galán, Paloma Valencia, María Fernanda Cabal, Camilo Romero, Federico Gutiérrez, entre muchísimos más de los que están soñando despiertos con el Palacio de Nariño.

La bruja insiste: ¿Alguien en su sano juicio y sin estar drogado, puede imaginarse a cualquiera de estos personajillos del montón como Presidente de Colombia? 

LA BRUJA OFRECE RECOMPENSA

Cien millones de recompensa ofrece la bruja, pagaderos en pesos, euros o dólares al gusto del ganador, a quien le presente un solo funcionario público de alto nivel que se caracterice por vincular siquiera a uno de sus enemigos a la nómina oficial.

Todos están colocados y para eso lucharon, para repartir desde allí –llámese presidencia de la república, gobernaciones, alcaldías, gerencias, direcciones o congreso — los dineros de todos los colombianos, pero apenas entre unos pocos, vale decir sus amigos.

Lo anterior viene al caso, no para defender, pero si para justificar, la actitud del director del Hospital General de Medellín, Mario Fernando Córdoba, atacado sin piedad por el concejal Alfredo Ramos Maya, por haber cambiado al contratista que suministraba la alimentación, por otro que sí es amigo suyo. 

¿Será que Ramos Maya se gana la recompensa ofrecida presentando a un enemigo de su padre, Luis Alfredo contratado por éste, cuando ejerció como alcalde de Medellín? Valdría la pena conocer a ese sujeto, así la bruja tenga que desprenderse de los cien milloncitos, algo que mermaría en cierta forma su patrimonio.

PERO…

Si por un lado pueden entenderse, aunque no justificarse las movidas burocráticas y clientelistas del director del Hospital General, Mario Fernando Córdoba, por el otro solo crítica y rechazo merece su decisión de suprimir vitales servicios de esa institución, sobre todo cuando ellos están dirigidos a   las personas de menores recursos económicos.

¿Será que el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien se ha promocionado y vendido como un gobernante de profundo corte social, está enterado de lo que acaba de ordenar el flamante director? ¿Y tendrá el acucioso funcionario el visto bueno del alcalde para someter a las pacientes más pobres a ese calvario?

Daniel Quintero, alcalde de Medellín. Foto Publimetro

Ocurre que el director ha suprimido el servicio de ginecología oncológica, precisamente uno de los más fundamentales y demandados, especialmente por personas de escasos recursos.  Para nadie es un secreto lo costosa que resulta la atención médica, sobre todo cuando se trata de especialidades de esta magnitud.

Está bien el manejo riguroso y prudente de los dineros públicos y unas posibles economías y menores costos, pero no al precio de la vida y la integridad de las mujeres, sobre todo cuando estas son las menos pudientes de un segmento poblacional cada vez más necesitado.

¿Qué piensa de lo anterior señor alcalde, Daniel Quintero, Será que dejará expósitas a sus conciudadanas de Medellín?  

CRÍA FAMA Y ÉCHATE A DORMIR

Eso es lo que se le puede repetir ahora a boca llena al Atlético Nacional, el equipo antioqueño que está a la par de todos los demás qué sobreaguan en la mediocridad del espantoso e insufrible fútbol colombiano.

Está bien que esa escuadra viva dormida sobre los laureles y que ya no sea ni la sombra de lo que alguna vez fue. Pero que los comentaristas deportivos sigan insistiendo en que tiene la “mejor nómina” del rentado, es una mentira más grande que el propio Atanasio Girardot.

Lean ustedes: Aldair Quintana, Diego Braghieri, Yerson Mosquera, Helibelton Palacios, Baldomero Perlaza, Bryan Rovira, Andrés Andrade, Jarlan barrera, Vladimir Hernández, Yair Mena, Jeferson Duque, Yerson Candelo, Déinner Quiñones, jugadorcitos todos del montón. 

Como ellos son la totalidad del fútbol nacional, vale decir, una lista más que mediocre, por lo que calificarla de “la mejor”, es una ridiculez. Baste señalar que ninguno de esos ha sido ni será llamado jamás a integrar la selección colombiana.

En el mundo entero se deben preguntar: ¿Si eso es lo mejorcito del fútbol profesional colombiano, cómo será el resto?

EL QUE ENTRE LA BOÑIGA ANDA…

Todo aquel acostumbrado a vivir rodeado por sus vacas, incluidas hasta las de dos patas, está bien propenso a que la boñiga generada por sus queridos animales lo empañe de vez en cuando y lo deje en el más soberano ridículo. 

Le acaba de suceder al pobrecito parcelero, José Félix Lafaurie, quien como uno cualquiera de los cuadrúpedos que tiene, metió las de andar hasta la bragueta, al comparar al investigador Ariel Ávila con el jefe guerrillero del ELN conocido como Uriel, abatido por la fuerza pública esta semana.

Como esa de Lafaurie, son las mentiras que suelen utilizar los más caracterizados voceros de la ultraderecha colombiana, apoyada siempre en falsedades, inventos y exageraciones para seguir causando miedo en un sector ignorante de la población.

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