La gran contracción

Desempleo Foto El Espectador

Por Salomón Kalmanovitz, Bogotá

El desempleo urbano durante el mes de abril fue el 19,8 % de la fuerza laboral, con el agravante de una caída de la población activa, que bajó diez puntos porcentuales. La gente sabe que por más que busque no va a encontrar trabajo y muchos no pueden salir por las restricciones sanitarias. El Banco de Colombia calcula que la capacidad productiva no utilizada alcanzó el 30 % durante el mismo mes, o sea que se perdió el 2,5 % del PIB anual. La proyección para 2020 es entre -8 % y -10 % de crecimiento del PIB.

El Índice de Confianza Industrial de Fedesarrollo registró -35,8 % en abril, su valor más bajo desde 1980, año en que se empezó a hacer la medición. La apertura de algunos sectores durante mayo ha debido producir alguna mejora en los indicadores, pero muchos sectores productivos siguieron restringidos, en especial el comercio al por menor, lo que oscurece el panorama de las industrias que atienden el consumo de los hogares.

La reapertura de la economía a partir de junio enfrenta un aumento del número de contagiados y una posible sobrecarga del sistema de salud a partir de la segunda quincena del mes. El 28 de mayo el Instituto Nacional de Salud registraba 25.366 casos, con un número diario creciente. Por esta razón, las confusas medidas de reapertura de la administración Duque tienen que ser parciales y excluir ciudades y localidades especialmente afectadas por el coronavirus.

El Gobierno no ha tomado medidas suficientes para atacar las fallas del sistema de salud, como las EPS quebradas, sus deudas con los hospitales y las deficientes condiciones de trabajo y cuidado del personal médico. No ha hecho obligatorio tampoco en todo el territorio nacional el uso de tapabocas, algo que sí han implementado algunos alcaldes. Esta es una medida fundamental de protección que debiera estar acompañada por el reparto gratuito de máscaras, más pruebas y aislamiento a los portadores del virus, como lo ha recomendado el senador y médico Juan Luis Castro, del Partido Alianza Verde.

Estamos frente a una crisis monumental con choques tanto de oferta como de demanda. La caída de la inflación en abril sugiere un debilitamiento sustancial de la demanda agregada y que la contracción de la actividad económica es dominante. Un editorial del diario La República prevenía sobre una trampa de liquidez si el Gobierno seguía gastando y el Banco de la República emitiendo, lo cual iba a causar mucha inflación, algo que no tiene fundamento en la teoría: Keynes advertía que la trampa de liquidez revelaba la incapacidad de la política monetaria para superar una depresión económica, en la que dominaba la deflación de precios, exactamente lo opuesto a la inflación.

El Gobierno sigue gastando muy poco. La mitad de la prima que ofrece a las empresas para cuatro millones de trabajadores, si es capaz de tramitarla, sería 0,085 % del PIB. Los $160.000 entregados a 2,9 millones de hogares pobres —el programa “Ingreso Solidario”— equivaldrían al 0,045 % del PIB. El Banco de la República continúa timorato y no baja la tasa de interés, aunque sigue aumentando la liquidez de manera adecuada.

Como lo dijo el ministro Carrasquilla, lo fundamental es que la economía recupere el crecimiento económico sin importar que el gasto público requerido para lograrlo aumente el endeudamiento del Gobierno. Después se verá cómo se honra en un mundo plagado de deudas.

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1 comentario

  1. La gran contraccion no es sino una contradiccion. Le parece contraccion gastarse aproximadamente CATORCE MIL MILLONES DE PESOS COLOMBIANOS en camionetas blindadas y mejoramiento de imagen de un principiante a titere? Y el comun de la gente sin siquiera suplir sus necesidades basicas. Por Favor sean serios.

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