La economía apagada y el dólar subiendo

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Por William Giraldo Ceballos

El “mercado” de divisas en Colombia en realidad es una ficción administrada desde el Banco de la República en la que los colombianos valen menos y deben mas.

Diariamente los reporteros especializados registran el aumento de los precios del dólar y del euro. El fenómeno es ilustrado con las explicaciones muchas veces absurdas de “expertos” del mercado bursátil.

Ahora que la economía mundial se apagó y la colombiana también, lo que llaman Tasa Representativa del Mercado mantiene el precio del dólar arriba.

Cuál mercado? cuáles son los potentados inversionistas que compran dólares y euros en Bogotá en estos momentos?

Hay factores que, sin embargo, no son abordados públicamente por las autoridades monetarias colombianas, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional habló recientemente de una masiva fuga de capitales desde América Latina hacia los países sedes de las empresas multinacionales que tenían inversiones en la región.

Advirtió el FMI sobre el freno en seco que eso significaba para las expectativas de crecimiento económico de la región.

Pero ni el ministro de Hacienda ni el gerente del Banco de la República -supuestamente autónomo- informaron cuáles fueron los efectos de esa fuga de capitales sobre la economía colombiana.

Tal vez los reporteros especializados no les preguntaron.

A comienzos del siglo decían que en Colombia la Tasa Representativa del Mercado marcaba en $3.000 el precio del dólar por “la creciente demanda de los inversionistas para cubrir riesgos ante las inminentes elecciones en Brasil que daban como triunfador a Inacio Lulla D’asilva”.

Nunca se supo cómo afectó la elección de Lulla a los presuntos inversionistas colombianos en Brasil.

Y meses después el dólar comenzó a bajar en ese mercado-ficción y entonces la explicación fue el aumento de las inversiones extranjeras que estaban trayendo masivamente al país millones de dólares.

Vino después la bonanza del petróleo y, supuestamente, miles de millones de dólares llegaron a Colombia y los colombianos se volvieron ricos y decidieron importar hasta café, pero el dólar siguió subiendo.

Ahora que el país se metió en el mayor endeudamiento internacional para afrontar la pandemia del Covid 19, el dólar sigue subiendo.

Entre más suban el dólar y la deuda externa, más dura será la reforma tributaria que espera a los colombianos porque hay que pagar y ese problema se lo dejará el gobierno Duque al que venga después.

¿Será bueno que los colombianos sean cada día más pobres?

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