La disputa por la presidencia del Congreso muestra las grietas entre Abelardo de la Espriella y el uribismo

Abelardo de la Espriella y Álvaro Uribe Vélez. DIEGO CUEVAS (GETTY IMAGES), ESTEBAN VANEGAS

El presidente electo apoya al senador Alfredo de Luque, del partido de la U, para el cargo más poderoso del Legislativo, mientras Álvaro Uribe respalda al senador Honorio Henríquez

JUAN MIGUEL HERNÁNDEZ BONILLA

Bogotá – 

La carrera por la presidencia del Congreso de Colombia ha desatado una disputa entre el presidente electo Abelardo de la Espriella y el partido Centro Democrático, el más grande de la derecha colombiana, que se ha declarado gobiernista, fue fundado y es liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. La confrontación por el cargo más poderoso del Legislativo resalta las diferencias entre distintas facciones de la derecha tradicional, y muestra la disrupción que ha marcado en sus filas la victoria de la ultraderecha en las presidenciales. Recuerda que no se han cerrado del todo las heridas que se abrieron en la previa a la primera vuelta entre las campañas de De la Espriella y de la uribista Paloma Valencia, y que la pelea pública entre Uribe y una de las personas más cercanas al presidente electo, su asesor de campaña Carlos Suárez, no es un hecho aislado. 

Hace pocos días, el designado ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, anunció el respaldo del Gobierno próximo a un senador del Partido de la U para ser elegido presidente del Congreso este 20 de julio. “El doctor Alfredo Deluque reúne todas las condiciones; es un hombre serio, probo, que estuvo cerca de este proyecto. Y si el Congreso de la República decide en su autonomía elegirlo, lo vemos con muy buenos ojos”, dijo Lara en diálogo con medios de comunicación el pasado 6 de julio. El futuro ministro y antiguo senador explicó entonces que adelantaba conversaciones con todos los partidos, excepto los de la oposición, con el fin de conformar las mayorías que requiere De la Espriella para aprobar sus reformas. “Un Gobierno es legítimo no solamente por su origen, sino por su capacidad de hacer. Un gobierno tiene capacidad de hacer cuando colabora armónicamente con la rama legislativa, es decir, cuando constituye una mayoría; así funcionan todas las democracias del mundo”, reconoció entonces Lara. 

La bendición del encargado de la política a Deluque, quien jugó un papel importante en la campaña de De la Espriella en el departamento de La Guajira, de donde es oriundo, parecía ser suficiente para garantizar su elección. La tradición es que, en el primer año de los congresos y los presidentes, que coinciden, los parlamentarios elijan un aliado del Ejecutivo como su cabeza, en señal de colaboración y reconocimiento del Congreso a la legitimidad y poder de la victoria electoral del jefe del Estado en un régimen presidencialista. Así ocurrió hace cuatro años, cuando el partido oficialista no tenía la mayoría, pero su entonces senador, Roy Barreras, fue elegido presidente del Congreso con el respaldo del presidente Gustavo Petro. Ocho años antes, durante el primer año de Gobierno de Iván Duque, el presidente del Senado fue Ernesto Macías, del Centro Democrático, el partido de Duque, que tampoco era mayoritario. 

Pese a la tradición y a la lógica, esta vez se atravesó un obstáculo inesperado para Deluque y De la Espriella. El Centro Democrático, que tiene la segunda bancada más grande en el Senado y la primera entre los partidos que se han declarado gobiernistas, ha comenzado una campaña para que alguno de sus senadores electos asuma la presidencia del Congreso. Los más opcionados son Honorio Henriquez, quien al ser de Santa Marta representa el Caribe como lo hacen De la Espriella y Deluque, y el bogotano Andrés Forero, quien lideró la lista cerrada del uribismo. 

Honorio Miguel Henriquez Pinedo en una fotografía compartida en sus redes sociales, el 9 de noviembre de 2022.@HONORIOMIGUELHENRIQUEZP

El argumento del partido de Uribe es que el pasado 8 de marzo logró una votación más alta que el Partido de La U, por lo que duplica su tamaño en el Senado: 17 senadores contra solo 8. “Esto es con números. Tradicionalmente, preside el partido mayoritario de gobierno, que es el Centro Democrático. ¿Por qué el partido de La U va a presidir si es minoría dentro de los partidos de gobierno?”, le dijo Henríquez a La Silla Vacía. El también senador electo Juan Espinal confirmó en entrevista con Semana la postulación de su compañero: “Somos el partido con la bancada más representativa declarada del Gobierno (…) y como partido estamos en todo el derecho y tenemos la legitimidad de proponer un candidato como Honorio Henríquez a la presidencia del Senado”. 

Al argumento de las mayorías se suma el hecho de que, para algunos miembros del uribismo, el senador Deluque y su partido no representan a cabalidad ni sus intereses ni su ideología. La U, un partido que nació hace 20 años para respaldar al entonces muy poderoso presidente Uribe, ha sido más una federación de caciques que una colectividad con ideología clara, y ha tenido miembros con posturas muy diversas. Algunos de ellos obtuvieron una representación burocrática significativa durante el saliente Gobierno de izquierda de Gustavo Petro, y Deluque, en particular, ha apoyado los asuntos relacionados con el proceso de paz con la guerrilla de las FARC. Además, esa colectividad ni siquiera se ha declarado formalmente como partido de gobierno. Aunque tiene hasta el 7 de septiembre para decantarse, que no lo haya hecho mientras busca la presidencia con el apoyo del Ejecutivo parece inusual.

Sin embargo, Deluque recibirá en principio el respaldo de los cuatro senadores de Salvación Nacional, el pequeño partido que avaló a De la Espreilla. También sumaría los siete de Cambio Radical, el partido en el que hizo política Lara durante 15 años y hasta 2020, y los ocho de La U. Además, en la tarde de este lunes, el senador Efraín Cepeda, presidente del Partido Conservador, anunció que la colectividad que representa la derecha más tradicional también lo apoyará. “Si el Centro Democrático quiere seguir insistiendo en esa presidencia, no contará con los 10 votos del Partido Conservador porque unánimemente el partido decidió respaldar a Alfredo Deluque”, dijo en diálogo con medios de comunicación. Ni Henríquez ni de Luque contestaron las preguntas de EL PAÍS.

Alfredo Deluque en una fotografía compartida en sus redes sociales, el 23 de abrol de 2026.@ALDELUQUE

Con las bancadas de la derecha rotas, en las matemáticas serán claves las decisiones de los otros partidos, desde los 13 senadores del Liberal, hasta los 3 del cristiano Mira, pero también de los partidos independientes y de oposición. En ese escenario de disputa entre de la Espriella y el uribismo, los 26 senadores del Pacto Histórico, el partido del presidente Petro, y los 9 de la Alianza Verde serán determinantes. 

Además de mostrar la fragilidad o la fortaleza de la coalición del presidente electo, el resultado de la disputa tendrá efecto inmediato en la designación del presidente de la Cámara de Representantes, que también se debe definir este lunes 20 de julio, el primer día del nuevo Congreso. Hace algunas semanas, el presidente electo dio su bendición a Daniel Briceño, representante del Centro Democrático por Bogotá y quien fue el más votado de toda la corporación. Sin embargo, si Henríquez se impone en el Senado, es probable que otros partidos de Gobierno busquen obtener la presidencia para equilibrar las cargas. De hecho, en entrevista con Caracol Radio, Briceño afirmó que congresistas conservadores, liberales y uribistas han avanzado en un acuerdo para elegir allí a Nicolás Barguil, del Partido Conservador. “Mi partido, Centro Democrático, en este momento, decidió jugársela por la presidencia del Senado, sentenció.

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