La devaluación económica y social de Colombia

La devaluación Foto CM&

Por William Giraldo Ceballos

El dólar se estabilizó a nivel mundial, mientras en Colombia los expertos y la Bolsa de Valores ven con «preocupación» que la cotización de la divisa norteamericana haya perdido $44 pesos esta semana y se cotice hoy a $3.626.

La preocupación nace de la reducción de las comisiones por intermediación de capitales pero no del interés social por los colombianos que cargan el peso del aumento diario del costo de las importaciones de las cuales depende ahora el abastecimiento de alimentos, materias primas, bienes de consumo y bienes industriales para la producción interna, que a la vez son factores inflacionarios.

En Colombia la devaluación es un secreto entre ricos

El modelo económico colombiano está plagado de subsidios y de embelecos para un supuesto progreso nacional que no sale del subdesarrollo aunque le pongan eufemismos como «país en desarrollo».

Entre los engaños (embelecos) está la pretendida «libertad de precios» de los combustibles que le da más ganancias a unos que a otros distribuidores.

El cuento oficial es que se aumenta mensualmente el precio de acuerdo al comportamiento del mercado internacional. Pero simultáneamente se reajustan los impuestos y la sobretasa, convirtiéndolos en la gasolina del gasto público y de la corrupción, tal vez.

La devaluación alimenta las cuentas bancarias en el exterior de las 14 empresas exportadoras, entre ellas ECOPETROL, la Federación Nacional de Cafeteros y las exportadoras de flores que cada día reciben más pesos por cada dólar, mientras sus trabajadores y proveedores de bienes y servicios nacionales mantienen salarios y tarifas congelados por periodos promedio de 12 meses.

El argumento económico de los gobernantes desde hace 60 años es que la devaluación es la herramienta para estimular y diversificar las exportaciones colombianas. Eso no se ha logrado. Se pasó de la mono-exportación de café de las décadas 50, 60 y 70 como soporte fundamental de la economía colombiana a la mono-exportación de petróleo desde los años 80 y las dos décadas del presente siglo.

Son los gobiernos los que mantienen a Colombia de espaldas a la realidad económica mundial

En los últimos meses la moneda de los Estados Unidos se ha mantenido estable frente al Euro, el yen y la libra Esterlina.

En colombia el hombre, el trabajador, vale menos que el dólar.

Reportes de agencias y organizaciones especializadas en finanzas destacan como pérdidas el hecho de que el dólar no avance a nivel mundial.

Indican que el principal impacto es con los rendimientos de los bonos del Tesoro, los cuales se negociaron cerca de los mínimos recientes y los operadores esperaban datos cruciales de inflación y ventas minoristas en los próximos días.

“El desempeño del dólar ha estado vinculado a los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. durante la mayor parte de 2021”, indica un reporte de Reuters.

Agrega que eso se debe también a la preocupación por el aumento de la inflación en el país y un repunte económico “impulsado por el estímulo desencadenó un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro en febrero”.

Para que la gente crea que está bien se crearon todo tipo de subsidios y, a costillas de las empresas, los colombianos reciben, por ejemplo, los «beneficios» mensuales de los $700 mil millones del subsidio familiar, cuyo manejo a cargo de las Cajas de Compensación Familiar se ha desviado a lucrativas asignaciones de sus administradores y actividades que no compensan económicamente a sus afiliados.

Como los subsidios anestesian el descontento popular y alimentan las ganancias del sector financiero, con la pandemia se creó un nuevo embeleco: Ingreso Solidario que se le pagará a los pobres y a quienes perdieron el empleo o el trabajo informal a través de las entidades bancarias que no por generosas, cobrarán el uso de sus redes y de su tecnología para garantizar el éxito más político que social de este gobierno

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