Herida profunda a la justicia

Al presidente de la Corte Constitucional le tocó defender aquello con lo cual no estuvo de acuerdo. Foto Canal Uno

Los abogados, Félix Hoyos Lemus y Jaime Horta, califican el fallo de la Corte Constitucional (CC) como lleno de “falacias argumentativas”.

El Satélite, red GES

1.- El Magistrado Alberto Rojas Ríos, presidente de la Corte Constitucional, al sustentar la sentencia de tutela en favor de Andrés Felipe Arias (AFA), en los micrófonos de la Doble W, citó la Constitución (art. 31), así: “Toda sentencia es apelable”. Pero se le ‘olvidó’ decir que la misma norma agrega: “SALVO LAS EXCEPCIONES QUE CONSAGRE LA LEY” (mayúsculas fuera de texto original).

En el 2014, cuando se pronunció la sentencia condenatoria contra AFA –no la ley–, sino la propia Constitución, establecía el juzgamiento penal de los ministros y otros altos funcionarios amparados por el fuero (aforados) en única instancia; luego, había una excepción constitucional. Recuérdese que solo mediante el acto legislativo (AL) 01/18, se crearon en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) las salas de primera y segunda instancia para atender las apelaciones ante la CSJ.

2.- Pretender que el AL 01/18 se aplique a un proceso concluido con sentencia ejecutoriada pronunciada contra AFA en el año 2014, es una falacia que atenta contra el principio universal de la cosa juzgada, y agrede la seguridad jurídica. La norma favorable, aunque sea posterior a los hechos, se puede aplicar de preferencia, siempre y cuando el proceso esté vivo. Lo contrario, sería remover miles de procesos ya concluidos para aplicar la nueva ley.

3.- Citar la sentencia, Liakat Ali Alibux vs Surinam, expedida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como soporte de la sentencia de tutela en favor de AFA, también es otra falacia. En este caso el reo, en pleno juicio, deslegitimó el proceso de única instancia por considerarlo contrario al derecho convencional; fue rebelde contra el proceso de única instancia y adoptó una posición de ruptura contra dicho proceso. Así está relatado en aquella sentencia.

AFA, en cambio, salvo mejor opinión, guardó silencio frente a este asunto; adoptó una posición de complacencia frente a la única instancia en la esperanza de salir absuelto, pero como no lo fue, ahora viene, después de 6 años de ser condenado y de estar en firme la sentencia, a instaurar una tutela para alegar hechos que calló durante el proceso. ¿Cuántas tutelas no han sido denegadas por la justicia colombiana, porque el reo no se defiende en el proceso ordinario, y pretende hacerlo después en el contexto de la tutela?

4.- Otros interrogantes pertinentes:

– ¿Por qué la CC, al común de los mortales, solo les otorga 6 meses después de la sentencia cuestionada, para instaurar las tutelas y, en cambio, a AFA se le avala la tutela 6 años después?

– ¿Por qué se le permite presentar argumentos nuevos en su acción de tutela (derecho a la segunda instancia) que no presentó en el proceso ordinario que condujo a su condena?

5.- Consideraciones últimas

– Es un exabrupto dividir la Corte Suprema de Justicia en dos salas (supuestamente una como tribunal de apelaciones de la otra), porque desnaturaliza al máximo tribunal de justicia.

– Tampoco se deben excluir los magistrados que produjeron la primera sentencia, porque ningún juez se inhabilita para tramitar un recurso de reposición o impugnación y, porque una corte de conjueces es una corte ad hoc.

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