Hasta el punto G tiene el nombre de un hombre

Foto Andrea Obzerova/Alamy

Por Rachel E. Gross

“Pudendum” no es el único término cuestionable que aparece en la pelvis femenina. Si estudiamos un mapa de esta región encontraremos una serie de puntos de referencia desconocidos: el canal de Alcock, el saco de Douglas, las glándulas de Bartolino, las trompas de Falopio. Todas esas partes del cuerpo tienen el nombre de las personas que se cree que las “descubrieron”. Son reliquias de una época en que el cuerpo femenino se consideraba tierra incógnita, un lugar que las grandes mentes de la medicina podían explorar, vigilar y reclamar.

Pero es posible que estos términos dejen de usarse en la medicina. Científicamente, los anatomistas desaprueban nombrar partes del organismo en honor a personas por varias razones. Esos términos son inútiles y dan poca información sobre lo que realmente hace cada parte del organismo. Además son confusos: algunos apellidos compiten por el nombre de la misma parte del cuerpo (por ejemplo, los cuerpos de Arantius también se conocen como los nódulos de Morgagni), y algunos apellidos adornan múltiples partes (Gabriele Falloppio reclama un tubo, un canal, un músculo y una válvula, además de una planta de trigo sarraceno). Por último, dan la desafortunada y desagradable impresión de que la medicina (y la pelvis femenina) sigue siendo un campo dominado por hombres.

Esos términos fueron prohibidos oficialmente en 1895. Extraoficialmente, están en todas partes. Un recuento recienteencontró al menos 700 casos en el cuerpo humano, y la mayoría conservan los nombres de hombres. (Una de las pocas mujeres incluidas en los atlas del cuerpo humano es Raissa Nitabuch, una patóloga rusa del siglo XIX cuyo nombre está vinculado a una membrana de la placenta madura llamada capa de Nitabuch). Persisten porque son memorables, reconocibles y, al menos para los médicos, resultan términos familiares.

A continuación presentamos una guía de algunas de las partes más conocidas de la pelvis femenina y cómo puedes llamarlas.

Trompas de Falopio

Nombre oficial: Tubos uterinos

Gabriele Falloppio (1523-1562), un sacerdote y anatomista católico, señaló que estas delgadas estructuras en forma de trompeta conectan el útero con los ovarios. En ese momento, los científicos aún no tenían claro si las mujeres producían óvulos o “esperma femenino”.

Folículo de Graaf

Nombre oficial: Folículo ovárico

Regnier de Graaf (1641-1673), un médico holandés, fue el primero en observar los ovarios de los mamíferos, bueno, casi. Lo que realmente vio fueron las protuberancias nudosas en el ovario que ahora son conocidas como folículos y que contienen el óvulo, los líquidos y otras células.

Glándulas de Bartolino

Nombre oficial: Glándulas vestibulares mayores

Gaspar Bartolino, el joven (1655-1738), un anatomista danés, describió un par de glándulas a cada lado de la abertura vaginal que se conectan a dos sacos del tamaño de un guisante que producen un líquido lubricante.

Saco de Douglas

Nombre oficial: Fondo de saco rectouterino

James Douglas (1655-1738), obstetra y médico escocés de la reina Carolina, tiene el dudoso honor de haber nombrado a un pliegue de carne que se extiende desde la parte posterior del útero hasta el recto.

Glándulas de Skene

Nombre oficial: Glándulas periuretrales

“No sé nada sobre su fisiología”, declaró Alexander J. C. Skene (1837-1900), un ginecólogo escocés estadounidense, al describir un par de glándulas que flanquean la uretra femenina. Las glándulas secretan un líquido lechoso que lubrica el área y puede ayudar a prevenir infecciones del tracto urinario.

Punto G o punto de Gräfenberg

Nombre oficial: Clítoris interno (posiblemente)

En 1950, Ernst Gräfenberg (1881-1957), un ginecólogo alemán, describió un área particularmente sensible que se ubica aproximadamente a la mitad de la vagina (en el lado del vientre) y la consideró como “una zona erótica primaria, quizás más importante que el clítoris”. Muchos científicos piensan que simplemente estaba describiendo la raíz del clítoris, donde los tejidos eréctiles se unen alrededor de la uretra.

Músculos de Kegel

Nombre oficial: Músculos del suelo pélvico.

El trampolín de músculos, en forma de cuenco, que recubre la pelvis ósea y sostiene la vejiga, el recto y el útero lleva el nombre informal de Arnold Kegel (1894-1972), un ginecólogo estadounidense que recomendó ejercitarlos después del parto. Estos músculos también son vitales para la micción, el orgasmo y la retención de gases.

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