Gazapeado

Mario Rivero, Revista latinoamericana de poesía.

Por Oscar Domínguez Giraldo, Diario El Colombiano, Medellín

Un amigo me aclara que Gonzaloarango no le migó al poeta Mario Rivero como escribí en reciente columna. Reproduzco su correo y mi respuesta:

¿De dónde sacaste que Gonzalo Arango le migó duro a Mario Rivero? Mario figuró en la primera antología del nadaísmo y hasta donde sé, Gonzalo siguió siendo amigo de Mario aun cuando se marginó de nosotros los nadaistas cuando estábamos gozando de un justo desprestigio que nos cerró los medios…. Un abrazo.

Mi respuesta:

Qué pena con los finados  Gonzalo y Mario en el Walhalla en que se encuentren. Me disculpo también con sus amigos vivos. Gracias por gazapearme  pues me permite hacerles la aclaración pertinente a los seis lectores que me quedan. En reciprocidad, te haré llegar una botella de algo a tu refugio cundinamarqués.

Tenés razón,  metí las patas. Acabo de leer completa la nota que escribió Arango en Cromos el 7 de  noviembre de 1966. Había leído  a la ligera fragmentos del escrito en una nota de Harold Alvarado que encontré guaqueando en internet. (Harold, la lengua más brava del oeste, sí le casca sin piedad al envigadeño Rivero).

Hay días en que somos tan bruticos, tan bruticos, que no me pillé la bella ironía de Arango quien se refiere en los mejores términos al hombre que entró y salió del nadaísmo como Pedro Picapiedra por su rocacasa.

Veamos apartes de lo que escribió Arango Arias Gonzalo:  “Yo, y todo los poetas de mi generación nadaista que rivalizan con él por los honores de una supremacía estética, creemos que Mario es uno de los más netos y puros poetas actuales; que es uno de los grandes poetas colombianos que se pueden contar con los dedos de la mano”.

***

Otro amigo me advierte que en  la columna La Alegría de piratear donde dice:

… decidí no borrar de mi disco duro las 28 letras, debe decir: las 30 letras. Tampoco precisé que el famoso método de lectura en el que miles empezamos a maridar vocales y consonantes fue creado por el educador nariñense Manuel Ordóñez Bolaños, no por la familia Quintana. 

Tango en la calle 45 ante la estatua de Gardel (odg)

Y en la crónica Deshaciendo pasos: Manrique, el Mono, un contemporáneo  modelo 45 como yo, me perdona el lapsus de hablar de la calle y no de la carrera 45:

Mi querido contemporáneo…la carrera 45! Lapsus cálami perdonable. Nos devolvimos en recuerdos con esta nota. Aún seguimos patoneando por nuestra querida 45.

Sobre la misma crónica me escribió el señor Lewis Street (¿) :

“Discúlpeme la franqueza pero me quedo atónito y asombrado que en un país saturado de problemas de todo orden usted escriba un artículo tan parroquial. Es como rendirle tributo a una cloaca: Manríquez  (sic) es un barrio saturado de pobreza, violencia y basura. Señor despierte! Usted pareciera ser uno de esos paisas regionalistas estupidos que piensan que Medellín es un modelo de urbanismo para el mundo. Pareciera que usted cree que está viviendo en Suecia!  Valiente pendejo es usted! Reciba de mi una bofetada y un beso en la frente ignorante estupido!!!”.

Mi respuesta: Está disculpado.

1 Comentario

  1. El pendejo y estúpido es don Luis Calle (quien pretende esconderse como Lewis Street). Estos tipejos son los que convierten este medio en una alcantarilla Ojalá se quite la careta y se deje venir con todo el más pruebas de su lenguaje coprológico.

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