El 31 de mayo de 1828 nació Orestes Sindici T.

Imagen Banco de la República

Por Jaime Rico Salazar

El gusto por la canción operática y lírica fue siempre en la vieja Santa Fe de Bogotá uno de los pasatiempos que más entusiasmaban a la sociedad santafereña de entonces. Las compañías musicales europeas se sentían motivadas para venir a trabajar con éxito en nuestros lares, a pesar de los grandes retos que implicaba el viajar en esa época, y las enormes dificultades que tenían que afrontar en tan largas travesías. Casi siempre viajaban primero a Nueva York, luego a Cuba y después a Barranquilla o a Cartagena. Subían por el Río Magdalena hasta Honda y de ahí en adelante varios días a caballo. Y cuántas peripecias tendrían que afrontar en esos caminos de herradura. Si ahora quisiéramos hacerlo a caballo utilizando las comodidades de las carreteras de hoy y los hoteles, a más de uno se le quitarían las ganas de hacer ese viajecito.

En 1863 llegó a Cartagena la compañía operática de Luisa Visoni y en su elenco artístico como tenor llegó también Oreste Sindici Topai. Su destino final era la capital de la república. Después de haber presentado varios espectáculos operáticos la empresa de Luisa decidió terminar con la misma y los artistas quedaron cesantes. Pocos días después otra empresa operática italiana llegó a Bogotá. La dirigían el barítono Egistro Petrilli y Eugenia Bellini y a la misma se unieron Oreste Sindici y otros compañeros. Y montaron varias óperas con las que mantuvieron entretenido el ambiente social de la vieja capital santafereña.

Por supuesto, que los artistas principales fácilmente tenían buena acogida entre las familias de alta clase social y Oreste encontró entonces la mujer de sus sueños: Justina Jannaut, hija de un matrimonio francés que tenía un conocido almacén de artículos europeos, telas, regalos, etc.. Oreste ya caminaba en los 38 años (nació en Ceccano, Italia el 31 de mayo de 1828) y Justina18.Veinte años de diferencia, pero en esa época no era tanta distancia porque las chicas de esos tiempos eran más calmadas.

Oreste Sindici el italiano que le puso música a un poema para adoptarlo como Himno de Colombia

Contrajeron matrimonio el 11de febrero de 1866. Decidió Oreste abandonar el canto y organizó una orquesta que colaboró principalmente en oficios religiosos y respaldó también empresas operáticas. Complementó su trabajo impartiendo clases de música a nivel privado y también en el Seminario Conciliar en 1868. Cargo que tuvo que interrumpir en varias ocasiones cuando decisiones gubernamentales lo clausuraban.

Por el año 1868 decidió comprar una finca de recreo en el municipio cundinamarqués de Nilo (cerca de Agua de Dios o Tocaima) que llamó Prado, en donde usualmente pasaba con su familia las vacaciones escolares. He leído varias veces que se dedicó al cultivo del añil, un colorante azul que tenía entonces un buen precio en los mercados europeos, y que además la empresa fue un verdadero fracaso económico, pero el Dr. Antonio Cacua Prada en la excelente obra que escribió sobre Sindici y la historia del Himno Nacional desmiente esa información. Era únicamente su sitio de descanso. Nunca el maestro Sindici se dedicó a ese cultivo.

En 1879 fue nombrado Profesor de Canto de las escuelas públicas de Bogotá, cercanas a la Catedral. En esta época compuso mucha música sacra, himnos patrióticos, canciones escolares e instrumentó música para varias zarzuelas. Otro suceso muy importante ocurrió en Bogotá en esos años. Jorge Price fundó la Academia Nacional de Música en el año 1882 y el maestro Sindici fue el profesor de canto y solfeo. Pero también se matriculó como alumno en las clases de armonía y composición que impartía don Julio Quevedo Arvelo y fue condiscípulo de Pedro Morales Pino.

La misma Academia le confirió en 1879 el título de Maestro en Canto. Sobre el año 1867 se vinculó al nacimiento del Himno Nacional.

Una época para él de mucho trabajo profesional, impartía clases en el Colegio de San Bartolomé, en varias escuelas, componía música religiosa. Era una persona demasiado ocupada. Y fue precisamente cuando el señor José Domingo Torres, empleado oficial lo buscó para que le pusiera música a unos versos escritos por el Dr. Rafael Núñez, entonces Presidente de la República, para presentarlos en las festividades que en ese año se harían el 11 de noviembre en homenaje a la Ciudad Heroica. 

Imagen Policía Nacional

No fue fácil convencerlo de que asumiera esa tarea, por sus múltiples ocupaciones y hasta doña Justina tuvo que interceder para que lo hiciera. Aprovechando las vacaciones de junio-julio de ese año se fue a descansar a su finca en Nilo y allá, cuentan que bajo la sombra de un enorme tamarindo en un armonio que tenía en su casa compuso la música para los versos del Dr. Núñez. Y allí mismo en Nilo se cantó por vez primera el 24 de julio de ese año.

Al regresar a la capital lo enseñó en dos escuelas en donde impartía sus clases de música, para presentarlo en las ceremonias programadas el 11 de noviembre en la Plaza Mayor de Bogotá. Detalles importantes de esta historia ya fueron narrados en páginas anteriores.

Fueron seguramente los mejores años de la vida de Sindici. Pero el tiempo no se detiene. En los años siguientes continuó dependiendo del salario que ganaba como profesor de las escuelas y en el Seminario Conciliar. Vendió su finca Prado en 1897 para pagar deudas y lo que ganaba apenas le servía para pagar el alquiler de la casa en que habitaba con dos de sus hijas, Eugenia y Emilia que para colaborarle, fabricaban tallarines al estilo italiano. Su esposa Justina, había muerto muy joven, a los 46 años en su finca de Nilo (Julio 17 de 1894) y fue sepultada en Tocaima. El único hijo varón, también de nombre Oreste, murió asesinado en Flandes en 1899. Otra de sus hijas, María Teresa había fallecido cuando apenas completaba sus 18 años.

La arterioesclerosis que padecía, agravada con el uso excesivo del tabaco minaron para siempre su existencia el 12 de enero de 1904. Con un solemne funeral fueron conducidos sus restos mortales al Cementerio Central.

Es conveniente volver a recordar que tanto la letra como la música del actual Himno Nacional de Colombia no fueron escritas para tal propósito. Se escribieron como un himno a Cartagena, pero calo tanto la marcialidad del himno que poco a poco se fue involucrando en las festividades oficiales hasta que fue finalmente aceptado como Himno Nacional el 28 de octubre de 1920, en el gobierno de Marco Fidel Suarez.

La tumba de Oreste Sindici. Imagen wikipedia.org

Había una placa (no sé si aún exista) en la carrera 15 Nº14-50 (Barrio San Victorino) que recordaba al ilustre compositor, pero no es cierto que allí falleció. Entonces vivía en la carrera 4ª Nº 18-74, barrio de Las Aguas. Allí es donde debería estar esa placa. ¿En dónde estará ahora?

Esta biografía y 650 más las encuentras en los libros “La Canción Colombiana, su historia y sus compositores” y en  “El Diccionario de la Canción Popular de Colombia” de Jaime Rico Salazar. Disponibles en Colombia en jaimericos@hormail.com – No se venden en librerías…https://www.youtube.com/watch?v=3Za0cnMw87U

Himno Nacional De La República De Colombia. Orquesta Sinfónica y coro polifónico UTPLETRA: Rafael Núñez – MÚSICA: Oreste Sindici – Director de Orquesta LUOIS TILLET. Inauguración del auditorio y sala de conciertos de la facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica De Pereira (Colombia) Por parte de quienes pertenecemos a la Orquesta sinfónica y Coro Polifónico de dicha Universidad.www.youtube.com
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