Dos caminos divergentes para excomandantes de las FARC

El excomandante de las FARC conocido como Jesús Santrich abre los brazos durante una conferencia de prensa en la sede del partido político de las FARC tras haber sido liberado de una segunda detención por narcotráfico en Bogotá, Colombia, el jueves 30 de mayo de 2019. (AP Foto/Fernando Vergara)

Por César García AP/ The New York Times

BOGOTÁ (AP) — El excomandante de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), alias Jesús Santrich, fue liberado el jueves tras permanecer 13 días detenido.

La Fiscalía General de Colombia publicó en Twitter que así cumplió con una orden de la Corte Suprema que había ordenado la víspera su liberación inmediata. En tanto, el abogado del exguerrillero, Gustavo Gallardo, dijo a The Associated Press que “Santrich está libre y en este momento se dirige a su sede política en el centro de la ciudad”.

Santrich, de 52 años, es requerido por narcotráfico en Estados Unidos. Ese país pidió su detención y extradición en 2018.

El ex guerrillero “Jesús Santrich” hace la señal de la victoria al asomarse al balcón de la sede política de la FARC. Foto AP/Fernando Vergara

Luego de que Santrich llegara a la sede política, salió unos minutos al balcón y gritó “¡Viva La Paz de Colombia y abajo la intervención de los Yankis!”.

El senador y excomandante de las FARC, Carlos Antonio Lozada, tuiteó: “Santrich ya es libre. Bienvenido camarada. Te esperamos en nuestra sede del partido. Desde ayer estamos gestionando para tu posesión en la Cámara de Representantes”.

Por la tarde, un vocero de la oficina de prensa de la Cámara de Representantes que pidió el anonimato por no estar autorizado para hacer declaraciones dijo a la AP que la toma de posesión de Santrich ante el Congreso podría demorarse debido a que el grupo jurídico de la Cámara está analizando la decisión de la Corte y el excomandante debe cumplir con varios requisitos.

Días atrás todo indicaba que Santrich sería liberado de la cárcel de La Picota, donde estuvo 13 meses, pero fue recapturado por la policía colombiana alegando que se habían recopilado pruebas de último minuto que indicaban que el exguerrillero planificó un envío de cocaína a Estados Unidos meses después de que las FARC firmaran el tratado de paz de 2016.

La vicepresidente Martha Lucía Ramírez dijo en rueda de prensa que el gobierno es respetuoso de la decisión que tomo la Corte pero “es muy doloroso para el país que ver a alguien quien esta involucrado en el narcotráfico, en las mafias con los mexicanos, que tanto daño le hacen a Colombia, pueda estar en la calle como si no hubiera pasado nada”.

El excomandante de las FARC no había encarado a la justicia porque la semana pasada, cuando debía confrontar a una jueza, su defensa argumentó que no tenía fueros para juzgarlo. Según dijo, Santrich debía comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) –el organismo encargado de juzgar los crímenes cometidos por los actores del conflicto armado– porque había logrado una banca en el Congreso en las elecciones legislativas de 2018 pese a que nunca tomó posesión.

El acuerdo de paz garantiza penas no carcelarias para los comandantes guerrilleros que cumplan con los procesos de verdad y reparación de las víctimas que lleva adelante la JEP. Los delitos cometidos después de la firma del acuerdo deben ser juzgados por la justicia ordinaria.

En otro caso, la JEP ordenó el jueves la apertura de una investigación al excomandante de las FARC, Iván Márquez, tras no presentarse a dos citaciones de ese órgano judicial. En un comunicado de prensa la JEP sostuvo que Márquez ha incumplido “las condiciones que el sistema jurídico le impone para mantener los beneficios, derechos y garantías tras la firma del acuerdo de paz”.

Días atrás, Márquez envió a los miembros de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común –el partido político de las FARC– una carta en la que manifestó que fue un error haber entregado las armas. Por ello, la JEP señaló que “la manifestación hecha por Márquez permite inferir que rechaza su compromiso con el acuerdo final y con el proceso de reincorporación y transición de las armas a la vida ciudadana”.

Desde hace más de cinco meses se desconoce el paradero de Márquez, aunque según las autoridades no ha salido del país.

El comandante de las fuerzas militares, general Luis Navarro, dijo recientemente a la AP que desde la firma del acuerdo de paz hay unos 1.700 disidentes de las FARC en todo el país.

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