De #LiberenaBritney a #LoSentimosBritney: el caso de tutela de Britney Spears vuelve a la corte

Tras bastidores del rodaje del videoclip ‘Lucky’ en el año 2000. Un momento captado por la asistente y amiga de Britney, Felicia Culotta. Foto Felicia Culotta

A los activistas que desde hace tiempo piden que la estrella del pop vuelva a ser dueña de sus decisiones se une un coro que debate sobre el trato que recibió durante su ascenso y sus posteriores dificultades de salud mental.

Por Julia Jacobs

La batalla legal sobre quién debe controlar las finanzas y la vida personal de Britney Spears está programada para volver a los tribunales a finales de esta semana en medio de un renovado debate sobre el trato que recibió durante su meteórico ascenso como estrella adolescente del pop y sus posteriores dificultades de salud mental.

El tema resurgió en los últimos días después de que Framing Britney Spears, un documental de The New York Times, se estrenó el viernes en FX y Hulu. La película se centra en el conflicto por la tutela de Spears, un acuerdo legal que ha permitido a otras personas —principalmente a su padre— gestionar su carrera, su vida personal y sus finanzas desde 2008.

Al rastrear los orígenes de la actual batalla legal, el documental cuenta la historia de una talentosa artista que durante décadas se ha visto rodeada de personas que buscaron sacar provecho de ella, y que finalmente fue llevada a la desesperación por una traicionera cultura de la celebridad y por los paparazzi que no la dejaban en paz.

La película también explora el movimiento #FreeBritney (#LiberenaBritney), una campaña de seguidores que intenta presentar la tutela como una manera hambrienta de dinero de ejercer el control sobre Spears.

Desde el estreno del nuevo documental, los llamados a liberar a Britney se han multiplicado; varias celebridades se han unido y han contribuido a amplificar un movimiento antes limitado a un grupo nicho de activistas y superfans.

En publicaciones en Instagram y Twitter el martes, Spears pareció hacer una alusión indirecta al documental al compartir una actuación suya de hace unos años con el comentario: “Siempre me encantará estar en el escenario… pero me estoy tomando el tiempo para aprender y ser una persona normal… ¡¡¡¡Me encanta simplemente disfrutar de lo básico de la vida cotidiana!!!!”.

“Recuerden, no importa lo que creamos saber sobre la vida de una persona”, escribió, “no es nada comparado con la persona real que vive detrás del lente de la cámara”.

La audiencia del caso está programada para el jueves en Los Ángeles y aquí está el desglose de la controversia sobre la tutela.

Con un vestido de seda rosa, Britney posa con su chaperona y amiga, Felicia Culotta, en 2000.
Con un vestido de seda rosa, Britney posa con su chaperona y amiga, Felicia Culotta, en 2000.Credit…vía Felicia Culotta

A veces conocida como custodia, la tutela —en inglés conservatorship— es un complejo acuerdo legal reservado por lo general a los ancianos, los enfermos o las personas con discapacidad. Implica designar un representante para gestionar los asuntos y el patrimonio de la persona si se considera que no puede cuidar de sí misma o es vulnerable a influencias o manipulaciones externas.

Spears vive bajo este régimen desde 2008, tras una serie de crisis públicas (que el documental señala que fueron captadas de forma agresiva por los paparazzi que seguían a Spears a casi todas partes). Durante más de una década, el padre de Spears, James P. Spears, conocido como Jamie, ha supervisado gran parte de la vida financiera y personal de su hija como uno de los tutores. Los tutores designados controlan todo, desde el cuidado de la salud mental de Spears hasta a dónde y cuándo puede viajar. El sistema significa que los tutores de Spears están obligados a presentar cuentas detalladas de sus compras al tribunal, incluso de cosas menores como compras de 5 dólares en Sonic Drive-In o Target.

La tutela siempre se presenta como algo que sirve para proteger a la persona. Los representantes de Jamie Spears han dicho que su gestión de la carrera de su hija probablemente la salvó de la ruina financiera. Dijo en los archivos judiciales que su “única motivación ha sido su amor incondicional por su hija y un deseo feroz de protegerla de quienes intentan aprovecharse de ella”.

Jamie Spears se retiró de su papel como custodio personal de su hija en 2019, citando problemas de salud; un tutor profesional tomó su lugar temporalmente. La batalla judicial actual gira en torno al control del patrimonio de Spears.VideoTRANSCRIPT0:00/1:26

El verano pasado, el esquema del caso cambió drásticamente cuando el abogado de Spears designado por el tribunal, Samuel D. Ingham III, dijo en una presentación judicial por primera vez que su cliente “se oponía firmemente” a que su padre fuera su tutor. Al solicitar que la tutora personal temporal de Spears, Jodi Montgomery, una profesional en la materia, se convierta en su tutora permanente, Ingham dejó abierta la posibilidad de que Spears pueda algún día intentar poner fin a la tutela.

“Sin renunciar en modo alguno a su derecho a solicitar la terminación de esta tutela en el futuro”, escribió Ingham, “Britney desearía que el nombramiento de Montgomery como tutora de su persona fuera permanente”.

En noviembre, un juez se negó a destituir inmediatamente a Jamie Spears como encargado del patrimonio de su hija; al mismo tiempo, el juez añadió a un fiduciario corporativo, Bessemer Trust, como co-tutor, tal y como solicitó la cantante.

En diciembre, el juez prorrogó el papel temporal de Montgomery como tutora personal hasta septiembre de este año.

Durante la audiencia del jueves en Los Ángeles probablemente haya un debate sobre las funciones que Jamie Spears y Bessemer Trust desempeñarán en la gestión del patrimonio. Un abogado de Jamie Spears no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

 Britney posa con una rosa en la cabeza durante una sesión de fotos en 2000. La imagen de las rosas se repite a lo largo de su carrera: hoy en día las rosas se entretejen en su página en Instagram.
 Britney posa con una rosa en la cabeza durante una sesión de fotos en 2000. La imagen de las rosas se repite a lo largo de su carrera: hoy en día las rosas se entretejen en su página en Instagram.Credit…vía Felicia Culotta

Lo que ha quedado claro en los últimos meses a través de su abogado, según los archivos judiciales, es que Britney Spears ya no quiere que su padre sea su tutor.

En una audiencia judicial celebrada en noviembre, el abogado de la cantante dijo que “ella tiene miedo a su padre”, con quien no ha hablado en mucho tiempo, y que no volverá a actuar si su padre mantiene el control sobre su carrera, informó The Associated Press.

Durante años, Spears había ignorado en gran medida los llamamientos de los fans a “liberar a Britney”, como pide la etiqueta que promueven en línea. Sin embargo, más recientemente, ella dio una señal de aprobación cuando su abogado escribió en un expediente judicial que su cliente “agradece y aprecia el apoyo informado de sus muchos fans”. (Su padre se ha referido a los activistas de #LiberenaBritney como “teóricos de la conspiración”).

Lo que no está tan claro es si Britney Spears intentará poner fin a la tutela en un futuro próximo. Su aversión inicial al acuerdo quedó clara en 2008, cuando, en una entrevista con MTV, Spears comparó sus circunstancias con una sentencia de cárcel sin fin. En sus publicaciones en las redes sociales el martes Spears escribió: “Cada persona tiene su historia y su visión de las historias de los demás”.

Su actual novio, Sam Asghari, salió antes con una crítica contundente a Jamie Spears, al escribir en una historia de Instagram que tenía “cero respeto por alguien que intenta controlar nuestra relación y que constantemente pone obstáculos en nuestro camino”.

El movimiento identificado en inglés con la etiqueta #FreeBritney (#LiberenaBritney) ya había conseguido antes la atención de las celebridades, como cuando Miley Cyrus gritó la frase durante un concierto en 2019. Pero el documental ha amplificado el apoyo y ha provocado que periodistas y otras figuras reconozcan que pudieron haber sido parte de la obsesión hipercrítica que rodeó a Britney a inicios del siglo.

Tras la publicación del documental, celebridades como Sarah Jessica ParkerBette Midler y Andy Cohen tuitearon la etiqueta. La actriz Valerie Bertinelli, que calificó el documental de “un puñetazo en el estómago”, tuiteó una lista de hombres que creía que habían dañado a Spears a lo largo de su carrera. La cantante Hayley Williams escribió que “ninguna artista hoy” tendría que soportar lo que soportó Spears.

En los días posteriores al estreno del documental, otro mensaje, popularizado por celebridades como la cantante Courtney Love, comenzó a ser tendencia: “Lo sentimos, Britney”. Fue el apesadumbrado reconocimiento de que las intromisiones en la vida privada de Spears, la fijación con su sexualidad y la incesante atención a sus errores pesaban sobre los hombros de muchos.

Joe Coscarelli colaboró con reportería.

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