Corte Suprema condena al Banco de Bogotá por acoso y maltrato laboral

Por William Giraldo Ceballos

Martha Patricia Quintero Pacheco, demandó inicialmente al Banco de Bogotá en el año 2015 ante el juzgado segundo laboral de Tunja porque tanto el gerente como el subgerente de la entidad en esa ciudad, adelantaron una persecución y maltrato laboral que tenía como propósito que renunciara a su cargo.

Los mencionados directivos asignaron a la señora Quintero Pacheco funciones ajenas a las de su cargo, fue objeto de burlas, incluso frente al grupo de trabajo, y aislamiento social porque supuestamente era una mala imagen para el banco, según los hechos aportados a la demanda.

El servicio de salud al cual concurría la señora Quintero Pacheco determinó en su momento que ésta padecía una “crisis emocional, debilidad emocional, con cambios progresivos de tipo progresivo/depresivo, cefaleas, y ansiedad laboral severa de carácter profesional”.

En la sentencia del juzgado segundo de Tunja el Banco de Bogotá fue condenado a pagar más de $176 millones por lucro cesante; $38 millones 600 mil por perjuicios morales y $162 millones 376 mil 200 por perjuicios fisiológicos.

La entidad bancaria apeló la sentencia ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja el cual ratificó la decisión del primer juez.

El Banco de Bogotá, sin embargo, interpuso el Recurso de Casación ante la Corte Suprema de Justicia al considerar que al emitir su fallo, el Tribunal Superior de Tunja interpretó erróneamente varias normas de los códigos Civil y del Trabajo, así como de la Constitución Nacional.

La Sala Laboral de la Corte Suprema concluyó que la entidad bancaria fue responsable de la enfermedad laboral de trastorno depresivo recurrente por acoso laboral, que afectó los ámbitos personal, familiar y social de la trabajadora y, por esa razón, ordenó pagarle la indemnización por perjuicios a la salud y a la vida de Martha Patricia Quintero Pacheco.

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