Contraplano: Una cartilla de buenas maneras


Por Orlando Cadavid Correa (ocadavidcorrea@gmail.com)

El compendio ilustrado del Manual de Urbanidad y buenas maneras, del pedagogo y músico venezolano Manuel Antonio Carreño Muñoz, que ha rescatado para los colombianos ‘Cuéllar Editores’, no es nada personal contra nuestra deslenguada clase política, ni tiene el propósito de mortificar a nadie.

Se trata  de darle la oportunidad al público lector de hacerse a un ejemplar de este libro de 175 páginas de cosas supuestamente olvidadas, publicado en 1853. No se crea que es una reliquia pasada de moda. ¡Asombra su actualidad!

Muchos de los erráticos comportamientos en sociedad, de ayer, que inspiraron la cartilla del ex canciller y ex diplomático caraqueño, son los mismos de ahora  en materias como las costumbres, la moral y la ética. 

Por ello, los impresores colombianos recomiendan volver a la urbanidad de Carreño, quien nació en Caracas, Venezuela, en 1812, y murió en Paris, Francia, el  4 de septiembre de 1874. Hasta el último día lo acompañó su hija Teresa Carreño.

Los editores de ’Cuéllar’ hacen esta presentación de la obra: “La velocidad tecnológica y la digitalización de la humanidad han generado drásticos cambios sociales donde se han venido perdiendo costumbres y comportamientos que contribuyen a mantener el respeto, los buenos modales y la armonía entre la sociedad”.

A renglón seguido, señalan que “nadie se ha preocupado realmente por recuperar tan buenas costumbres, al punto que se han perdido hasta el saludo, las gracias, el pedir un favor, desear las buenas tardes, las buenas noches o hasta preguntar al prójimo ¿cómo se encuentra?”.

Y plantean esta inquietud: “Es tan necesario como urgente recuperar y cultivar la urbanidad en familia, en el trabajo, en la oficina, en la escuela y promover la enseñanza de los valores éticos y morales, el respeto  y las buenas maneras, en especial en los niños y en los jóvenes que serán los constructores de una sociedad amable y en paz, pues ellos son el capital social del futuro”.

Como Roberto Cadavid Misas, el inolvidable “Argos”, nos enseñó en los consejos de redacción de “Colprensa” a no “incurrir en la estupidez de tratar de redactar lo que está bien escrito”, transcribimos un segmento del prólogo del Manual de Carreño:

“La velocidad tecnológica actual supera, en lo corrido del siglo XXI, lo inventado previamente por la humanidad en el resto de toda su historia. La carrera espacial y la llegada del proyecto Apolo a la luna aceleraron la investigación y el desarrollo tecnológico logrando avances científicos absolutamente sorprendentes a finales de los años sesenta, pero casi tan pobres frente a los avances de hoy en día, como los principios tecnológicos utilizados por Cristóbal  Colón en el descubrimiento de América”… El Manual de Carreño cobra hoy por hoy toda su vigencia…             

La apostilla: “El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí” (Adolfo Bioy Casares, argentino).

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