Así pasó: 1936, San Salvador, Miguel a los 31

Imagen Astiberri Ediciones

Por Jairo Ruiz Clavijo

Después del derrumbamiento de su escondite en la barranca, Miguel había caído preso. Casi 2 años estuvo esposado -solo- en una celda.

Miguel Marmol. Foto Sonsonoteando

Recién salido de la cárcel, deambula por los caminos paría, andrajoso, sin partido porque sus camaradas del partido comunista sospechan que el dictador Martínez lo ha dejado libre a cambio de traición. No tiene trabajo porque el dictador impide que se lo den, no tiene mujer porque lo abandonó llevándose los hijos. No tiene casa, ni comida, ni zapatos, y ni nombre siquiera porque está probado que Miguel Mármol no existe porque fue ejecutado en 1932.

Decide acabar de una vez y abrirse las venas de un machetazo. Ya está alzando el machete cuando por el camino aparece un niño a lomo de burro: lo saluda y revoloteando el un enorme sombrero de paja le pide el machete para abrir un coco. Después le ofrece la mitad del coco abierto, agua de beber y pulpa de comer. Y Miguel bebe y come como si ese niño desconocido lo hubiera invitado a una espléndida fiesta, y se levanta y caminando se va de la muerte.

Y así ocurre el octavo nacimiento de Miguel Mármol, a los treinta y un años de su edad.

(Miguel Mármol, Los sucesos de 1932 en El Salvador,  La Habana, Casa de las Américas, 1983)Jairo Ruiz Clavijo

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