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Viernes de la luenga lengua

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Imagen es.rt.com

CLAVES PARA UNA CORRECTA REDACCION

Fundación para el español urgente

Con motivo del terremoto registrado en el estado mexicano de Chiapas, se ofrecen algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con este fenómeno.

1. Sismo y seísmo, términos adecuados

Tanto sismo como seísmo son formas apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica y la segunda en España.

2. Hipocentro y epicentro

No significan lo mismo: mientras que el hipocentro, también llamado foco sísmico, es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo, el epicentro es el punto en la superficie terrestre —aunque puede estar sumergido— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizanno que ocurren o se producen.

3. Maremoto y tsunami

Maremoto y tsunami son dos términos que no conviene confundir, pues no son sinónimos. Mientras que un maremoto es un terremoto cuyo epicentro se localiza en el fondo del mar, un tsunami es la ola gigantesca producida por un maremoto o por la erupción de un volcán submarino.

4. Escalas de Richter y de Mercalli

La escala de Richter mide la magnitud de un movimiento sísmico, la energía que libera («una magnitud de 6,5 en la escala de Richter»), mientras que la escala de Mercalli mide su intensidad, los efectos que produce («una intensidad de grado VII en la escala de Mercalli»).

5. Oaxaca, pronunciación

El nombre del estado mexicano de Oaxaca, uno de los afectados por el temblor, se pronuncia /Oajáka/, ya que esa x conserva, como en el caso de México, su antiguo valor como representante del sonido /j/.

6. Asolar, conjugación correcta

El verbo asolar, cuando significa destruir o arrasar’, puede conjugarse de forma regular o irregular, tal como recoge la Gramática académica. Así, se puede decir asuelo, asuelas, asuela, asuelen…, pero también asolo, asolas, asola, asolen…, siendo esta última la única conjugación apropiada del verbo asolar cuando significa ‘secar los campos o causar sequía’.

7. Devastar, no desvastar

El verbo devastar es ‘destruir, ‘arrasar un territorio’, y no hay que confundirlo con desbastar, que significa ‘quitar lo basto’ o ‘debilitar, gastar’, ni con desvastar, que es una forma híbrida inexistente en español y que, por tanto, es desaconsejable.

8. Severo no es lo mismo que grave

El uso del adjetivo severo con el significado de ‘grave’ o ‘serio’ es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, por lo que lo adecuado es hablar de graves daños o daños serios, no de severos daños.

9. Segar vidas, no sesgar vidas

Cuando se quiere significar ‘matar, acabar con la vida de alguien’, lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión adecuada es segar vidasno sesgar vidas.

10. Tsunamirresistente y tsunamirresiliente

Tsunamirresistente y tsunamirresiliente son dos neologismos, que aluden a la propiedad que tienen algunas construcciones de ser resistentes a los tsunamis, se escriben en una sola palabra, en redonda y con doble erre.

11. Tremor, no trémor

En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

12. Zona cero, en minúscula

La expresión zona cero, que alude al área de mayor devastación en un desastre, se escribe en minúscula y no necesita cursiva ni comillas.

TESTIMONIO DEL TERREMOTO DEL CRONISTA ALBERTO SALCEDO (FACEBook)

Cuando un sismo de 8.2 te asalta de noche, durante el sueño, en el piso alto de un hotel, estás liquidado. Echar el cuento es un milagro.
Todo se estremecía y yo no sabía qué hacer. La madera traqueaba. En el baño cayeron algunas cosas al piso. Se oyeron gritos en las habitaciones vecinas.
Estaba paralizado por el susto, por la idea de que daba igual salir de la habitación o seguir allí. Total, uno no tiene el control. Un monstruo demencial estaba arrasando el mundo y él era el rey del momento.
Cuando finalmente tomé la decisión de saltar de la cama, casi caigo al piso. El mareo era insoportable. Eso sí: por muy asustado que estuviera, me negué a salir en calzoncillos. Anoche recordé a mi hermanazo Juan Villoro. Yo también, como él, fui incapaz de huir descalzo. “Los obsesivos morimos así”.
Afuera el viento helado nos entumecía. Agradecí cada ráfaga aunque me hiciera tiritar.
El edificio se cuarteó en muchos tramos y aún así, después de un rato, fuimos capaces de subir a las habitaciones para dormir. La insensatez de la vida es todo lo que tenemos en ciertos casos, y a ella nos aferramos.
Gracias a todos los que han preguntado cómo
estoy. Sobreviví y aún tengo mareo. Pero espero seguir contando el cuento.

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO

Por Ferando Ávila (El Tiempo)

IGLESIA

Se escribe Iglesia, con inicial mayúscula, para referirse al conjunto de fieles de una religión, Iglesia católica, Iglesia anglicana, Iglesia presbiteriana, y con inicial minúscula, para referirse al templo, la iglesia del Veinte de Julio, la iglesia del barrio.

En el lenguaje común se suele confundir Iglesia con clero. El clero es apenas una mínima parte de la Iglesia católica.

Está compuesto por los ministros que han recibido el sacramento del orden, a saber, los diáconos (muchos de ellos casados), los sacerdotes y los obispos.

Aparte de ellos, forman parte de la Iglesia todos los bautizados que no hayan sido excomulgados ni hayan apostatado. En cifras, forman parte de la Iglesia católica aproximadamente 1.300 millones de personas en el mundo, de las cuales aproximadamente 465.000 constituyen el clero.

Los jerarcas de la Iglesia son los obispos, un poco más de 5.000 en el mundo. Si la diócesis es grande, arquidiócesis, se les dice arzobispos. Algunos de ellos reciben el título honorífico de cardenales, y forman el colegio encargado de la elección del papa.

El papa es el obispo de Roma. En otros tiempos fueron cardenales algunos jefes de Estado, pero en la actualidad solo se da ese título a algunos obispos.

El actual colegio cardenalicio está compuesto por 224 obispos, de los que solo los 121 menores de 80 años pueden ser electores.

Al sumo pontífice no se
le dice ‘santo papa’, como se oye a veces en los noticieros

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Al papa se le suele decir también santo padre, vicario de Cristo o sumo pontífice, pero no santo papa, como se oye a veces en los noticieros.

Hay sacerdotes diocesanos, que son los que el obispo forma en su seminario y ordena para el servicio de su diócesis, y a los que generalmente se les encargan las parroquias. Y hay otros que se forman en las órdenes y comunidades religiosas, como los eudistas, los jesuitas, los salesianos, que son los llamados sacerdotes religiosos.

Por lo general, estos últimos son capellanes de colegios, universidades, hospitales, etc., promovidos por las mismas comunidades religiosas a las que pertenecen.

Religioso y sacerdote no son voces estrictamente sinónimas. Hay sacerdotes que no son religiosos, sino diocesanos, y hay religiosos que no son sacerdotes, como los hermanos de La Salle o los maristas y los legos de las órdenes religiosas.

Cuando un sacerdote es dispensado de su compromiso ministerial, se suele decir que “abandona la Iglesia”, lo que rara vez sucede. En realidad, sigue siendo parte de la Iglesia, solo que en condición de laico, o fiel normal.

En la liturgia se suele confundir misa con homilía. La homilía es la parte de la misa en la que el sacerdote explica las lecturas de la Biblia correspondientes al día litúrgico. Antiguamente se le decía sermón a la homilía. Hoy se suele llamar eucaristía a la misa.

Taller del Idioma, anglicismos inútiles

Abel Méndez (El Diario, de Pereira)

ANGLICISMOS INÚTILES. «Para ver más lo invitamos a ingresar a este link». Cedetrabajo.
No es entendible que haya que estar hablando una jeringonza para hacernos entender. El anglicismo link puede ser reemplazado por «enlace» o «conexión». Y ya que estamos aquí sigamos con algunos más de la familia: el fastidioso iméil se puede reemplazar por «mensaje» o «correo»; la tablet puede ser reemplazado por «tableta».

EL PIE «En los comentarios al pié de su extraordinaria columna los lectores responden con una estupidez conmovedora». El Diario.
Qué bueno hubiera sido si no le hubieran puesto esa tilde a la palabra «pie» que no la necesita por ser un monosílabo.

LA ORTOGRAFÍA VERSUS LOS MANUALES DE ESTILO. Abatido alias gavilán segundo al mando en el clan del golfo. El Mundo.
Hace algunos años el periódico El Mundo, de mi ciudad, determinó poner con minúscula los apodos de los integrantes de organizaciones al margen de la ley, como si de tristeza se fueran a morir los castigados por esa determinación, igual trato reciben los nombres de las organizaciones criminales. Eso es inventar un manual de estilo por fuera de la Ortografía de la Real Academia Española.

Nuestra ortografía se establece que los apodos, los sobrenombres, los hipocorísticos y los seudónimos son nombres alternos que van con mayúscula inicial y no van entre comillas. Otra norma descuidada por muchos es anteponer a la palabra «alias» el nombre de la persona; esto porque la palabra alias significa ‘por otro nombre’ y no tiene sentido decir «Abatido por otro nombre Gavilán», sino «Abatido Roberto Vargas Gutiérrez, alias Gavilán».

COMILLAS, «El catire ‘encantacuentos’ presenta ‘Cuentos sin tierra’…». ADN.
En el ítem anterior se dijo que los sobrenombres van sin comillas, encantacuentos lo es y el nombre de la obra dev creación va entre comillas dobles, no simples: «El catire encantacuentos presenta “Cuentos sin tierra”…».

DEQUEFOBIA «Un adolescente […] convencido que el mundo está perdido…». ADN.
Uno se convence de algo, no se convence algo: «Un adolescente […] convencido de que el mundo está perdido…».
taller95@yahoo.es

 

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