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Venezuela, el Papa y Colombia

Por Guillermo Romero Salamanca

REUNIONES PENDIENTES DEL PAPA EN SU VISITA A COLOMBIA

Además de la agenda oficial que se ha presentado para la visita a Colombia, entre el 6 y el 10 de septiembre, tanto organizadores en el país, como los delegados el Papa en Roma ajustan reuniones con varios grupos con los cuales hay un interés de primer orden.

Una de ellas es con representantes de las diversas religiones con delegados del judaísmo, el islamismo y los cristianos.

La otra, de mucho interés por la actual situación política, económica y social, es con delegados de Venezuela. El Papa recibió en junio, en el Vaticano a delegados de la Conferencia Episcopal Venezolano y se espera que en Colombia, les atienda de nuevo.

LOS CUATRO PASOS PARA SER PROCLAMADO SANTO

Dos nuevos beatos tendrá Colombia: a monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, primer obispo de Arauca asesinado por el ELN y el padre Pedro María Ramírez Ramos, ambos martirizados por la fe.

El periódico ABC hace un resumen sobre este proceso que contiene cuatro pasos.

1. Ser nombrado Siervo de Dios. El obispo diocesano y el postulador de la causa piden iniciar el proceso de canonización tras realizar una exhaustiva averiguación con personas que conocieron al candidato para saber si en verdad su vida fue ejemplar y virtuosa. Si se logra comprobar por el testimonio de estas personas que su comportamiento fue ejemplar, la Iglesia le declara «Siervo de Dios».

2. Ser nombrado Venerable. La Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano aprueba la “positio” un documento en el que incluyen, además de los testimonios de los testigos, los principales aspectos de la vida, virtudes y escritos del Siervo de Dios. Si por estas detalladas averiguaciones se llega a la conclusión de que sus virtudes, fueron heroicas, el Santo Padre lo declara «Venerable».

3. Ser nombrado como Beato. Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión. Dicho milagro debe ser probado a través de una instrucción canónica especial, que incluye el parecer de un comité de médicos y de teólogos.

En el caso de Juan Pablo II, fue la curación milagrosa de la religiosa francesa Marie Simon-Pierre, que trabajaba en una maternidad católica y sufría un párkinson. Resultó curada de la noche a la mañana cuando su comunidad pidió el milagro a Juan Pablo II. El Papa Wojtyla fue proclamado beato por Benedicto XVI el 1 de mayo de 2011, seis años y un mes después de su muerte.

4. Ser proclamado como Santo. Para la canonización es necesario otro milagro atribuido a la intercesión del beato y ocurrido después de su beatificación. En el caso de algunos santos el procedimiento de canonización ha sido rápido, como por ejemplo, para San Francisco de Asís y San Antonio, que sólo duró 2 años.

Pocos han sido declarados santos seis años después de su muerte, o a los 15 ó 20 años. Para la inmensa mayoría, los trámites para su beatificación y canonización duran 30, 40, 50 y hasta cien años o más.

Los santos “canonizados” oficialmente por la Iglesia católica son alrededor de 10.000, aunque los procesos tal como hoy los conocemos son relativamente nuevos, del siglo XVIII. Antes los santos surgían por aclamación popular.

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