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Todavia se envían telegramas

Por Guillermo Romero Salamanca

El telegrama

El telegrafista más famoso de Colombia es don Gabriel Eligio García, padre de Gabriel José de la Concordia García Márquez, conocido mundialmente como Gabo.

El telegrafo

Hace unos años el telegrafista, encargado de manejar los aparatos telegráficos, era el personaje de una ciudad. Se acudía a las oficinas de Telecom y allí entregaban una hoja en la cual se debía escribir y luego, el operario, pacientemente contaba las palabras y según la cantidad, se cobraba el servicio.

El telegrama se enviaba por un telégrafo que utilizaba el código Morse, creado por Samuel Morse  y que lo desarrolló entre 1830 y 1840. Este sistema representó una revolución en las comunicaciones, a través del telégrafo se podían enviar mensajes a grandes distancias. El código Morse se utilizaba  dando golpes cortos o largos a perilla.  Para escribir una  “A” hay que hacer un golpe y luego uno alargado.

En Colombia los telegramas llegaban en un sobre azul y eran motivo de emoción. Soldados en lejanas tierras que sacaban unos minutos para comunicarse con sus familiares, muertes de seres queridos, embargos, notas judiciales y de pronto una buena noticia era recibida por este medio.

De allí que el lenguaje era un poco más sencillo. “Le envío 50 mil pesos”, se ahorraba con “Envíole 50 mil pesos” y los adverbios eran numerosos: “Ámote inmensamente”. Y los signos de puntación eran esquivos porque equivalían también a una palabra, lo mismo que los monosílabos. Lo curioso es que el telegrama siempre utilizó las letras mayúsculas.

Se recuerda un suceso de un preso que debía ser ejecutado, pero el director de la prisión tenía que confirmar la maniobra y le pidió al juez  la confirmación: “¿El señor Smith Ford es culpable?”. El juez, a su vez, le pidió a su secretaria que enviara un telegrama de manera perentoria, porque el condenado había salido libre de los cargos. Ella envió el documento: “No es inocente”. Y la falta de un punto ocasionó que el señor Ford fuera a dar cuentas al Creador.

La llegada del télex apresuró el servicio. Después  el fax acabó por darle un golpe casi demoledor, aunque juzgados persistían en su uso.

Con la llegada del internet, de los correos personales, las distancias se acortaron y ahora con el Twitter y el Whastapp los tiempos se redujeron a su mínima expresión.

No obstante, a nivel gubernamental los telegramas se denominan como “Notas diplomáticas” y el propio papa Francisco, todos los días lo utiliza para nombramientos de obispos, arzobispos o para enviar sus mensajes de condolencia o de pésame, como lo hiciera el 26 de marzo del 2018, por las víctimas del incendio en el centro comercial Winter Cherry de la ciudad  siberiana de Kemerovo (Russia), enviado por el cardenal Secretario de Estado,Pietro Parolin, en nombre del Santo Padre Francisco:

Telegrama

Su Santidad el Papa Francisco se ha entristecido profundamente al tener noticia del incendio que ha devastado el complejo Winter Cherry en Kemerovo, y da su más sentido pésame a todos los afectados por esta tragedia. Confiando a los difuntos, especialmente a los muchos niños que han perdido la vida, al amor misericordioso de Dios Todopoderoso, Su Santidad asegura sus oraciones a  todos los que lloran su pérdida. Con la certeza de su cercanía espiritual a las autoridades y al personal de emergencia que socorre a los heridos y continúa la búsqueda de los desaparecidos, el Papa Francisco invoca sobre  todos las bendiciones divinas de paz y consuelo.

 

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