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Son de la loma. “No se vayan que esto se pone bueno”

Por Rubén Darío Arcila M. Rubencho.

Foto El Tiempo

El papá de Buck Canel era diplomático de los Estados Unidos y fue enviado a la embajada de ese país en Argentina. La esposa del funcionario ya estaba embarazada cuando llegó a territorio sudamericano. Motivo por el cual el afamado Canel nació en suelo argentino.

Buck Canel  Foto halldelafama.com

Buck Canel
Foto halldelafama.com

Sus progenitores regresaron a Norteamérica al finalizar las funciones encomendadas y fue cuando comenzó la leyenda del gran narrador de béisbol ¿Por qué Buck nunca decía que era argentino? Por la misma razón-seguramente- por la que Edgar Perea no hacía ninguna referencia a Condoto (Chocó), su noble cuna. ¿Quién podría creer en un narrador de béisbol de origen argentino? Y por el otro lado del Caribe ¿cómo entender que el mejor “amante” del Junior de “Curramba”, su voz, viniera del Pacífico?

Canel tenía una voz portentosa y gran dicción, pero su jocosidad y talento improvisando lo convirtieron en el narrador de béisbol en los Estados Unidos de habla hispana más famoso del mundo. Sin duda fue el mejor y así lo reconocen sus colegas.

Perea le agregó a todo ese “trifásico” un “hervido” de fuerza sutil y radiante procedente del cuerpo humano. Es lo que llamamos “Magnetismo Personal”. Estuve con Édgar Perea una noche en El Centenario de Montevideo, en las calles de Lima, en el centro de Santiago. Si las personas se encontraban a cuatro o cinco metros de nosotros, se sentían inconscientemente impulsadas a voltearse hacia él y mirarlo. Su aura radiante magnética o las vibraciones de su alma, atraían fuertemente. Quizá nos diríamos mentalmente, aún sin conocerlo, que estábamos en presencia de alguien que es “grande”.

No confundir con el payaso o falso carismático que crea su actuación en el momento y luego se desvanece. El aura que irradiaba Perea se manifestaba en vibraciones de color rojo y blanco, a rayas, de su “querida de Barranquilla”: el alma juniorista.
Las frases más famosas de Buck Canel a la hora de relatar los juegos de las Grandes Ligas son: “La tira y abanica”…”El béisbol es un deporte de pulgadas”…”No se vayan que esto se pone bueno”… “El inning de la suerte. El Lucky Seven”. Las más recordadas del champion Perea: “El corito celestial”…”Junior tu papá”…”Colombia mi patria querida”…”Que sean felices, Edgar les dice”.

El programa que internacionalizó Buck Canel fue “La Cabalgata Deportiva Guillette”.

El espacio diario de Edgar Perea se llamó “Comentando los Deportes”, también a la una de la tarde. Los dos murieron un día de abril. Canel en 1980 y Perea 36 años después.

Cuando se le preguntaba a Buck Canel por qué no narraba juegos de béisbol en inglés él contestaba: “Porque en español soy el número uno”.
En Béisbol, Boxeo, Fútbol y hasta en el Tiro con Arco, para nosotros Édgar Perea será el eterno hombre al bate que la sacó del estadio.
Rubén Darío Arcila M. Rubencho.

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