Al instante

Son de la loma

Por Rubén Darío Arcila

Foto netjetjoven.pe

 

Muchas cosas han cambiado después de la muerte del “chava” Jimènez en España y El Pirata Marco Pantani en Italia. Lo de Lance Armstrong en los siete Tours- mal ganados – fue otro pulso dramàtico entre el héroe y el villano. Ahora Marìa Luisa Calle vuelve a estar en el ojo del huracán por el uso de sustancias prohibidas en los pasados Juegos Panamericanos.

Una patrulla de la policía detuvo en Francia a un lote de ciclistas y los hizo orinar en un tubo de ensayo.”Pongan las manos en alto y bàjense los pantalones”. No era una ordinariez gratuita: buscaban rastros de droga.

El extenuante Tour de France dividiò a los atletas entre ciclistas buenos (Los que sòlo confían en sus propias fuerzas) y atletas malos (Aquellos que buscan ayudas artificiales).

Naturalmente hay otra manera de analizar estos hechos. Carlos Alberto Montaner-periodista cubano radicado en Madrid-ve las cosas con otro lente. “Desde el punto de vista estrictamente ètico, los atletas malos son, en realidad, unos tipos abnegados que están dispuestos hasta el sacrificio de su propio organismo con tal de mejorar el rendimientos que de ellos se espera y asì complacer la demanda del público”. “No son los villanos de esta historia, sino los héroes”.

Sus abuelos los griegos, por ejemplo, descubrieron la capacidad energética de la miel y la tomaban abundantemente antes de las olimpìadas. Tambièn se frotaban el cuerpo con ajo y aceite-una cosa entre la ensalada y la fritura- y renunciaban al sexo en los días sagrados del pentatlón y el decatlón, convencidos de que con estas pràcticas derrotarìan a sus adversarios y gozarìan de la eterna preferencia de los Dioses.

Es probable que las medallas justamente ganadas en Vietnam por ciertos valientes muchachos del ejèrcito estadounidense, en buena medida obtenidas gracias al apaciguamiento del terror que a veces produce la marihuana o la agresividad generada por las anfetaminas. Y no parece razonable pedirles ahora que devuelvan las condecoraciones por haberlas obtenido “fraudulentamente.”

El ajedrecista Raul Capablanca tomaba unas pastillas de no se què extraños polvos para aumentar su prodigiosa inteligencia. Balzac pudo escribir los numerosos tomos de “La Comedia Humana” gracias a que ingerìa cantidades bestiales de café ¿Se imagina el lector a un policía irrumpiendo en la imprenta de Don Honorato para exigirle orinar en una vasija, demostrar la presencia de cafeína y obligarlo a renunciar a la autorìa de “Piel de Zapa” por la utilización de estimulantes?

De alguna manera, esta batalla de ciertos atletas contra los implacables hombres justos es un episodio màs por la lucha de la libertad individual y el derecho de las personas sobre sus propios cuerpos. Tiene que ver con el debate en torno de la eutanasia. Vivir no es un deber sino una prerrogativa a la que los adultos pueden renunciar si asì lo prefieren. Tiene que ver con el derecho de las mujeres a elegir si desean estar o no embarazadas, a parir o no parir, a hacer el amor o negarse. Tiene que ver en suma con la LIBERTAD Y LA RESPONSABILIDAD. El asunto es el gran tema de nuestro tiempo.

Rubèn Darìo Arcila – Vereda Ojo de Agua- Finca “A mi manera”.

Ir a la barra de herramientas