Al instante

Sobre Facebook

Por Carlos Mario Vallejo

Facebook Imagen actual app
Para la reciente edición de Escribanía, revista semestral de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Manizales, le preguntamos a una veintena de líderes de opinión sobre la emergencia de Facebook como plataforma periodística y literaria. Acá una selección de sus conceptos.

Pedro Adrián Zuluaga: “No diría que la publicación de textos en Facebook sea de menor valor en el sentido de que una cosa sea menor que la otra (oponiéndola a los medios tradicionales). Nicolás Gómez Dávila y Walter Benjamin, el uno con sus aforismos y el otro con su escritura fragmentaria, podrían contarse como adelantados de la escritura que debe primar esta red social: la breve”.
Ivan Gallo: “Como periodista mi primera guía es el Facebook. Es la mejor herramienta que existe y el mejor modo de medirle el pulso a la audiencia. Cualquier artículo que no publiquemos en Facebook no existe. No pega. Además, el Facebook es el único camino para que un joven poeta se muestre. Un estado de Facebook puede ser lo más anárquico del mundo”
José Navia Lame: “Es paradójico: internet multiplica las posibilidades de lectura, pero terminamos limitados a la oferta de Facebook, porque ese es el escenario donde un internauta promedio pasa la mayor cantidad de tiempo. Es decir, en una relación extraña, Facebook se ha ido convirtiendo en un medio para el medio. Y para los periodistas. Pero también para los que alguna vez quisieron ser periodistas y no lo son, y por lo tanto no tienen las metodologías para ejercer esa labor con el rigor necesario”
Juan David Correa: “Prensa, libros, públicos y Facebook. Este es un medio de comunicación, es un canal como cualquier otro, no tengo ninguna duda de que es un medio más y de esa manera lo uso (…) Los posts que hago a nivel personal surgen, si se quiere, como comentarios de las cosas que voy pensando o sintiendo. No soy sistemático ni tengo un programa, escribo y publico como si lo hiciera en una especie de bitácora pública”
Carlos Hernández Osorio: (…)la fascinación o dependencia de Facebook ha hecho que se cree una falsa sensación de
número de lectores, o incluso de creación de una audiencia, con base en el supuesto alcance que tienen las noticias difundidas por ese medio, a pesar de que los lectores ni siquiera hagan clic para ir a la página del medio a leer la información completa… he contactado y entrevistado a fuentes a través de Facebook. También lo uso para consultar
información (fotos, videos, biografía) sobre personas de las que tengo que escribir porque ahí se deja mucha evidencia que puede ser valiosa para el trabajo periodístico”.
Alberto Salcedo Ramos: “Hay gente que no llega a uno a través de la vitrina de una librería sino por Facebook. Es
una realidad de estos tiempos. Pero yo no uso esa red para escribir mi obra sino para dirigir a la audiencia hacia la obra que he escrito. Básicamente uso la herramienta para comunicar ciertas actividades y recomendar contenidos”
Diego Calle Pérez: “Facebook es un medio cultural, aquí se lee de todo. Música, arte, libros, patrimonio, fotos, imágenes, frases, y demás que la imaginación pueda pegar. En los últimos años pego mis escritos y comparto muchas lecturas.
Martín Franco Vélez: “Aunque la regla general parezca indicar lo contrario, las discusiones en los muros de Facebook pueden resultar provechosas si se realizan de manera inteligente. Es una herramienta, al final: la clave está en usarla de manera correcta”.
Pilar Reyes: “Me parece que Facebook funciona muy bien para promocionar y difundir contenidos. La gente cuelga su información y pone enlaces para todo: eventos, reseñas, lanzamientos, artículos, la tapa del nuevo libro, se piden opiniones sobre cuál tapa funciona más, etc. Sin embargo, me pregunto cuántas personas siguen de verdad los enlaces
y leen en serio los contenidos. ¿No será que la mayoría de gente se limita leer los titulares y reaccionar a las publicaciones de los amigos?”.
Juan Miguel Álvarez: “(…)Pero sobre todo Facebook me ha servido para conocer a los colegas: sus puntos de vista sobre ciertos temas, sus maneras de ser y actuar en el mundo, sus intereses y preocupaciones, las cosas que les dan rabia, felicidad, tristeza (…) A veces he conseguido contactos que me abren puertas o me sirven de fuente para temas que no tengo cómo abordar de otra manera. A veces, me ha
servido para enviar mensajes exactos, preguntas, opiniones y generar debate y siempre la uso para fomentar mis publicaciones, para darles publicidad, para esperar la retroalimentación de los lectores”.
Oscar Dominguez: “(…) estoy en Facebook, me lucro de él, trato de jalarle a la reciprocidad, pero no soy un estudioso. Me limito a disfrutarlo y a compartir mis pendejadas a la manera de los pájaros que cantan sin preocuparse demasiado quién los oyó o no (…) Al paso que vamos, en poco tiempo, a lo mejor, Facebook será una nota de pie de página en la era de internet. Sabemos dónde estamos, no adónde llegaremos. Y mejor la sorpresa. Disfrutémosla (…) Vamos pasando de la pantalla grande, la televisión, a las pantallas pequeñas, los celulares o portátiles. Lo dijo Jorge Ramos (aclamado periodista mexicano), para quien las innovaciones van tan rápido que se considera un dinosaurio. Todos los somos en alguna forma”.
Jorge Gómez Pinilla: “Los hábitos de la lectura están cambiando de manera acelerada, eso va a perjudicar incluso la lectura de cuentos: la gente ya está buscando material mucho más corto (…) (Para) una columna titulada ‘Salpicón a cincuenta manos’, invité a mis amigos de Facebook a que me dieran temas”.
Maria Teresa Herran: “Sí, soy abuela cibernauta y he encontrado en Facebook una manera de acercarme a los jóvenes y a la gente saturada de la concentración de medios
y sus lógicas comerciales. Este es un vehículo como lo es el audiovisual y lo fue la imprenta(…) Analizo a la prensa (es decir, medios y periodistas, porque el término ya suena anticuado), con temor; los libros, como una oportunidad;
el público ( es decir los usuarios en una era interactiva); hay de todo, como en botica. Lo importante es que cada quien encuentre la botica (o el nicho) adecuado”.
Julio Suárez Anturi: “Es fácil sentarse en la soledad de la casa y sin embargo conversar (o tener contacto) con 10, 30 o 100
personas en distintos puntos del planeta. Pero noto que la especificidad del Facebook se ha distorsionado con la aparición del Twitter (…) En caso de entrevistas, es mejor el email. No solo por la facilidad de la lectura, distinto al inbox del Facebook, sino porque puede verse cómo va quedando elaborada. En lo personal, prefiero en persona o por teléfono”.
Pedro Pablo Mejía Salazarr: “Facebook me ha permitido
encontrar fuentes a las que difícilmente hubiera podido acceder por otros medios o por lo menos me hubiera tomado un poco más de tiempo (…) También se ha convertido en un medio para que sus contenidos tengan una mayor lecturabilidad; no conozco de cifras, pero percibo que hoy son más los lectores de noticias en redes sociales que los lectores de periódicos en papel. Esto a su vez ha provocado que muchos medios enfoquen su trabajo periodístico pensando más en temas que provoquen “likes”, en un alto porcentaje banalidades, afectando en ocasiones el periodismo
de profundidad”.
Antonio Maria Florez: “Algunos blogueros o ‘facekos’ (sic) logran generar ciertas fidelidades y, por tanto, contactos más extensos, continuados y profundos. (¿Que si la uso para trabajar en la profesión?) Circunstancialmente. Prefiero otras vías más confiables, seguras y expeditas”.
Pablo Hernán Di Marco: “Cien tipos de Medellín, doscientos de Buenos Aires, doscientos de Madrid… El mundillo de la cultura es un gueto (…) De más está decir que como toda herramienta, puede usarse bien o mal. Las redes sociales ayudan (en parte) a democratizar la labor de quienes no logran acceder a los grandes medios, pero también despiertan dependencias y egos exagerados. Y también situaciones insólitas: poetas que cuelgan versos plagados
de errores ortográficos, escritores que anuncian como un logro que acaban de terminar de escribir las primeras catorce páginas de su nueva novela, periodistas que se fotografían
dándole besos a la cámara junto al libro que acaban de reseñar (…) en Facebook me resulta muy rico ver cómo los lectores se vinculan con los entrevistados. Elogian, critican, preguntan (…) en fin, se produce una interacción que suele ser interesante”.
J.J. Junieles: “La valoración personal de la literatura se ha masificado gracias a esta red, lo cual es democrático y positivo, pero no significa que hay que desconocer, rechazar o dar la espalda a los eruditos y estudiosos de la literatura que valoran una obra más allá de la recepción masiva de un público (…) Aquella idea de Warhol según la cual todos seríamos famosos por 15 minutos se hace realidad gracias a esta red social, entre otros mecanismos de la industria cultural”.
Oscar Godoy: ““Facebook se ha convertido en un canal que informa permanentemente sobre la actividad literaria de Colombia. Si estás vinculado o tienes como “amigos” a
sitios de literatura, o a escritores y gente que se mueve en este medio, seguramente estarás actualizado sobre las muy diversas actividades relacionadas con la escritura (…)Por fortuna existe Facebook. De lo contrario, estaríamos cada vez más aislados e ignorantes de las cosas que ocurren en la literatura. No estoy seguro de que Facebook sea conector cultural entre autores y medios. No necesariamente quien pone ‘like’ a un autor o un libro se hará lector del mismo, pero al menos es un punto de contacto”.

 

Acerca de Revista Corrientes (2941 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas