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Río Magdalena sería declarado en alerta roja por fuerte sequía

Por redacción de Medio Ambiente, Diario El Tiempo, Bogotá

Foto Emmanuel Pérez

Las dos principales cuencas del país, el Magdalena y el Cauca, están en niveles mínimos históricos.
El río Magdalena desde el puente que comunica Yondó con Barrancabermeja. Isla creció unas 10 veces por bajo nivel del agua.
La fuerte temporada de sequía, causada por el fenómeno del Niño y el periodo tradicional de reducción de lluvias en el país, hoy tiene en crisis a las dos principales cuencas nacionales: el Magdalena y el Cauca, que registran los niveles más bajos desde 1997.

De hecho, este martes el Magdalena registró en Barrancabermeja (Santander) una profundidad de 32 centímetros, cuando históricamente el promedio mínimo es de 2,03 metros, es decir que está casi dos metros por debajo de lo tradicional para esta época, según reportaron las centrales de monitoreo del Instituto de Meteorología, Hidrología y Estudios Ambientales (Ideam). (Lea también: En diciembre, incendios arrasaron 1.400 hectáreas de bosque en el país)

En el 97, cuando también se presentó una fuerte temporada seca, el río, en ese punto de Santander, llegó a tener una profundidad de 1,20 metros, casi 80 centímetros más que la situación actual.

El Ideam estudia decretar la alerta roja para el río y otros afluentes de esta cuenca en las próximas 48 horas. Por el momento, mantiene la medida en naranja, especialmente en la cuenca media del río, que va desde Puerto Berrío (Antioquia) hasta la cuenca baja en el departamento de Cesar, porque en este sector se observa la disminución paulatina de las aguas.

Otros puntos críticos son en Bolívar, a la altura de San Pablo-Canaletal y Pinillos. Mientras tanto, en Cesar, en el corregimiento de Campoalegre, del municipio de Tamalameque, y en Santander, en Bocas de Sogamoso y aguas arriba del puente de Yondó. En estos lugares puede haber desabastecimiento y dificultades para el tránsito de embarcaciones.

En septiembre de este año, a la altura de Barrancabermeja, el río también reportó niveles de 77 centímetros, considerados en su momento como el dato más bajo de todo el país.

En el Banco y Calamar (departamento de Magdalena) los registros indican una profundidad cercana a los tres y cuatro metros, respectivamente; sin embargo estos valores corresponden a la mitad de lo que regularmente registra su promedio mínimo.

“El Magdalena es el reflejo de los ríos del país, que en su gran mayoría están en sus niveles mínimos históricos por la disminución sustancial de las lluvias en los últimos seis meses”, aseguró Ómar Franco, director del Ideam.

Franco añadió que las precipitaciones de octubre y septiembre fueron deficitarias y que por la vulnerabilidad de los cuerpos hídricos, los ríos no lograron mejorar sus niveles para soportar estos meses más calurosos.

Río Cauca, en mínimos

La situación del río Cauca es similar a la del Magdalena. La alerta amarilla se mantiene en el sector entre los municipios de La Candelaria, en Valle del Cauca, y la Virginia, en Risaralda.

En el punto de monitoreo de la población risaraldense se registraron profundidades de 23 centímetros, cuando el promedio mínimo histórico es de dos metros. En el tramo del departamento vallecaucano hay medidas entre los 34 y 43 centímetros.

En cuanto a los embalses, la mayoría de estos en los departamentos de Antioquia, la región Caribe y el centro del país se encontraban este martes con volúmenes diarios superiores al 50 por ciento, límite que en el sector eléctrico se ha considerado como lo justo para hacerle frente al fuerte fenómeno durante el 2016.

No obstante, la situación es crítica en los embalses del Valle, donde el Alto Anchicayá está en 18,72 por ciento, Calima 1 está en 24 por ciento y Salvajina, en 40,22 por ciento, de acuerdo con datos del Ideam.

$ 824.000 millones para atacar sequía

El ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, aseguró que en las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca se han hecho cambios de bocatomas, con lo cual se busca optimizar agua desde el punto en el que se capta y, de paso, generar otros conectores de acueductos. Agregó que es importante que la hidroeléctrica de El Quimbo restablezca operaciones. (Lea: La hidroeléctrica El Quimbo seguirá apagada)

Para la viceministra de Agua, María Carolina Castillo, otro caso es el del Embalse de Salvajina (Cauca), donde se entregó un reservorio y obras de contención con el fin de enfrentar dificultades. Anunció también que se pondrá en operación un microembalse con el fin de aprovechar las aguas lluvias que se recibieron entre octubre y diciembre.

Otro dato relevante es que de 656 planes de contingencia, de igual número de municipios en riesgo en el país, 313 reportaron desabastecimiento. “Superamos la emergencia en 139 y a la fecha tenemos 111 que siguen en monitoreo por desabastecimiento parcial”, anotó. Además, dijo que se han invertido $ 824.369 millones en ejecución de más de 176 proyectos para reducir el impacto de la sequía.

Los cultivos que más padecerán por el Niño

Los cultivos de papa, flores y pastos de las áreas destinadas a la ganadería de leche son los tres sectores productivos que están en alto riesgo de afectarse por las heladas o las altas temperaturas en el altiplano cundiboyacense. El fuerte verano incide en favor de plagas y enfermedades, baja productividad e inestabilidad en el precio.

Los productores de papa, agremiados en la Federación Colombiana de Productores de Papa (Fedepapa), indicaron que hoy se calcula que hay no menos de 50.000 hectáreas sembradas, cuyo costo estimado de inversión superó los 850.000 millones de pesos.

José Pérez, gerente de Fedepapa, aseguró que quienes sembraron entre septiembre y octubre saben de los riesgos que corren, aunque las preferencias son por sembrar en la zona sur del país, donde el riesgo termina atenuándose por su comportamiento climático.

Otros cultivos

“Además de la papa, también están en riesgo los cultivos de yuca, palma aceitera, arroz, maíz, algodón, caña panelera, plátano, cacao y fríjol”, informó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD).

Por su parte, el intenso verano ha dejado más de 35.000 animales muertos, 600.000 desplazados y casi dos millones de hectáreas afectadas en Magdalena, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Meta y Arauca. Según el III Censo Nacional Agropecuario, Colombia tiene 21,4 millones de cabezas de ganado, todas en riesgo.

Para el caso de las flores, José Restrepo, cultivador de la sabana de Bogotá, aseguró que el sector está preparado para enfrentar las heladas. Dijo que las condiciones de humedad son escasas y la poca agua acumulada en vallados se secó por condiciones del terreno.

Todo el Tolima en emergencia por incendios forestales

La alerta roja por riesgo de incendios forestales alcanzó a 46 de los 47 municipios de Tolima, y 106 de los 125 antioqueños, según los últimos reportes de las autoridades locales de ambos departamentos.

Actualmente hay 12 incendios activos en Antioquia, según el Departamento de Prevención de Desastres (Dapard) de ese departamento. Las regiones donde la situación es más grave son las provincias de Oriente, Norte y Valle de Aburrá. En esta última se atienden, en promedio, 10 conflagraciones diarias.

En Tolima no hay incendios activos, pero ya se han presentado 104 en lo que va corrido de diciembre. Los municipios donde el riesgo es mayor son Purificación –que concentra más de la mitad de las hectáreas quemadas hasta el momento–, Natagaima, Ambalema, El Espinal y Flandes, porque la temperatura en estas poblaciones ha superado los 40 grados centígrados en los últimos días.

En este departamento, solo Herveo (en el noroccidente, frontera con Caldas) se salva de la alerta roja, debido a que, de acuerdo con las autoridades, reporta un mayor nivel de lluvias.

Tanto las autoridades antioqueñas como las tolimenses dijeron estar en condiciones de enfrentar las emergencias. No obstante, insisten en llamar la atención de los ciudadanos para que eviten acciones que puedan originar nuevos focos de incendios como encender fogatas o tirar colillas de cigarrillo en los pastizales.

“Este tipo de incidentes no solo dejan un enorme daño ambiental, sino también afectan la economía de las ciudades”, dijo el director del Dapard de Antioquia, Carlos Gil.

De otro lado, en Cundinamarca se mantiene la emergencia por incendios.

En los municipios de Guachetá y San Bernardo se registraron este martes dos nuevos incendios que están siendo atendidos por el Cuerpo Oficial de Bomberos de Cundinamarca y la Unidad de Gestión de Riesgo del departamento.

Estos nuevos reportes se suman a los 42 incendios forestales que se han registrado en los últimos días en Cundinamarca, que es uno de los territorios con mayor afectación en el país.

Según Eider Medina, director de la Unidad de Gestión de Riesgo, hacia el mediodía de este martes solo se encontraban activas ocho conflagraciones, que se presentan en municipios como Fúquene, Susa y Albán.

También señaló que continúa el trabajo de las unidades de Bomberos, que están siendo auxiliadas por helicópteros de la Fuerza Aérea, para controlar las llamas que ya consumen más de 500 hectáreas en diferentes municipios de Cundinamarca. De los 44 reportes que se han tenido desde el 23 de diciembre, se han controlado 36.

REDACCIÓN MEDIOAMBIENTE

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