Al instante

Martes de la luenga lengua: De pies-de pie, lacerar

Recopilación y apuntes de Oscar Domínguez Giraldo

Imagen ticketschool.com

De pies-de pie, lacerar, concordancia, dequeísmo

Por Efraim Osorio La Patria, de  Manizales.


De mis ya muy lejanas horas de aprendizaje del castellano, recuerdo que el maestro nos decía que la locución adverbial correcta era ‘de pies’, no ‘de pie’, por su significado, éste: “Estar en posición vertical sobre los dos pies”. ‘Un profesor’, colaborador asiduo de La voz del lector, después de notar la falta de concordancia en ‘un traspiés’ (‘un traspié’, correctamente), añadió: “En la misa, el que oficia también lo sufre cuando pide que los fieles se pongan de pies” (LA PATRIA, 19/3/2018). Sí y no, digamos, porque con el tiempo las normas van cambiando, por lo cual actualmente son aceptadas las dos enunciaciones de la locución, la segunda con mayor acogida. Por esto, el Diccionario panhispánico de dudas anota: “La forma ‘de pies’, normal en etapas anteriores del español, se siente hoy como vulgar y debe evitarse en el habla culta”. No me convence. Y don Manuel Seco enseña: “En cuanto a ‘de pies’, si bien puede encontrarse en escritores clásicos, la lengua moderna la desdeña en favor de ‘de pie’ ”. El Diccionario, sin tomar partido, dice simplemente: “De pie, o de pies, locuciones adverbiales, en pie”. Esta última locución significa también “que alguno se ha levantado ya de la cama, restablecido de alguna enfermedad, o que no hace cama por ella” (Vicente Salvá), y entra en la formación de muchas otras locuciones, verbigracia, ‘estar en pie de guerra’, ‘la decisión sigue en pie’, etc.
***
En el empleo de las palabras, como en todo, hay que guardar siempre las debidas proporciones, es decir, que un término tiene que usarse dentro de los límites de sus acepciones, por ejemplo, ‘asesinato’ es el homicidio de un ser humano con premeditación y alevosía; sin olvidar, por supuesto, sus significados figurados. No se puede, entonces, hablar del asesinato de un miura. Traigo esto a cuento por la siguiente frase del columnista de El Tiempo Salvo Basile: “…que Grau recibió con mucho gusto y agrado, hasta cuando laceró el envoltorio y se dio cuenta de que el regalo era su cuadro” (23/3/2018). Ello es que el verbo ‘lacerar’, en castellano, quiere decir “lastimar, golpear, magullar, herir”. Significa también “afligir (causar tristeza)” y “dañar, vulnerar”, acepciones que sólo se refieren a personas. Al señor Basile se le puede pasar por alto esta imprecisión, porque en italiano –su idioma materno– ‘lacerare’ significa también ‘rasgar, romper’. El verbo tratado viene del latino ‘lacerare’ (‘despedazar, romper; desgarrar, destrozar algo; ultrajar, agraviar con palabras, malgastar, derrochar’). Lo que quiero decir es que el verbo ‘lacerar’ le queda grande a la rasgadura de un papel. Por esto, recordé el refrán que dice “no se saca el arador con pala de azadón”. Nota: arador es un ácaro diminuto, parásito del hombre, en el cual produce la enfermedad llamada sarna.

Estéreo, pícnic, ti y sánduche /

El lenguaje en el tiempo

FERNANDO ÁVILA( EL TIEMPO)

“Estéreo picnic 2018”. Tanto en avisos publicitarios como en titulares de prensa se está escribiendo así el nombre de este importante evento musical. La palabra estéreo, que significa ‘sólido’, en griego, se usa para indicar que un sonido musical tiene dos o más canales de salida, lo que produce una sensación envolvente, cercana a la de una orquesta en vivo.

Del griego la toma el inglés con la escritura stereo, y se adapta al español con la e de apoyo y la tilde que le corresponde por ser voz esdrújula, estéreo.

La segunda parte del nombre quedó en inglés, picnic, lo que se puede evitar fácilmente, con la adaptación que registra la última edición del DLE: pícnic con tilde en la primera i, por su pronunciación grave y su terminación en c.

“Feliz día a tí” (aviso).

Tú lleva tilde, para distinguir este pronombre, que es tónico (con acento), “Tú trabajas en Bogotá”, del adjetivo, que es átono (sin acento), “Tu trabajo es agradable”, pero ti no, porque siempre es pronombre.

Se aplica la norma general para este tipo de palabras: “Los monosílabos no se tildan”, yo, sol, gran, truhan, norma que tiene una docena de excepciones, como mí, pronombre, “Mi papá quiere que esa hacienda sea para mí”; sí, adverbio de afirmación, “Si me dice que sí, me caso”; dé, verbo, “Quiere que le dé parte de mi herencia”.

Sánduche

Pregunta: La columna de Juan Pablo Calvás de la semana pasada se titula “El sánduche”. ¿Es correcta esa escritura?, Elisa Pardo Rojas.

Respuesta: La palabra inglesa sandwich, originada en el título nobiliario de John Montagu, conde de Sandwich, pasó a nuestro idioma con un solo cambio respecto a la escritura original, la adición de la tilde.

En el Diccionario de la lengua española, DLE, edición de 1992, se estrenó la forma sándwich, algo extraña a la morfología de nuestra lengua, pero, como en su momento se dijo, con la mínima diferencia de la tilde respecto al inglés, para que mantuviera su alcance universal, y con él, su funcionalidad.

Así figura en la edición actual del DLE. Sin embargo, el Diccionario de americanismos, DA, 2010, registra como alternativas en estos países, sánduich (Costa Rica y Chile), sángüiche (República Dominicana y Ecuador), sánguche (Nicaragua, Argentina y Uruguay) y sánduche (Ecuador, Venezuela y Colombia).

Esta última es la más usual en el lenguaje oral popular del país, y con esa escritura lo registra el DA, documento normativo para los hispanohablantes de esta parte del mundo.

Así se deroga la condena que había hecho el Diccionario panhispánico de dudas, 2005, a sánduche

Acoso mejor que bullyng

Por Fundación para el español urgente, Fundéu

 

La forma acosar es una alternativa preferible al neologismo bullear.

En los medios de comunicación se pueden ver frases como «En las redes sociales, los que sí tenían servicio se dieron a la tarea de bullear a los desconectados», «Los mataron por bulear al hijo de un narco», «Bulear y ser buleado» o «No tengan miedo de Trump, es un buleador».

El diccionario de Oxford define to bully como ‘usar la fuerza o la influencia para intimidar a alguien, especialmente para obligarlo a hacer algo’. A partir del verbo inglés y del sufijo -ear se ha formado el híbrido bullear (y su variante con una sola -l). Sobre este, aparecen algunos derivados como buleador o buleado.

Sin embargo, ya existe la voz acosar con el mismo significado. El Diccionario de la lengua española lo define como ‘perseguir, sin dar tregua ni reposo, a un animal o a una persona’, así como ‘apremiar de forma insistente a alguien con molestias o requerimientos’.

Por tanto, lo recomendable en los ejemplos anteriores sería «En las redes sociales, los que sí tenían servicio se dieron a la tarea de acosar a los desconectados», «Los mataron por acosar al hijo de un narco», «Acosar y ser acosado» y «No tengan miedo de Trump, es un acosador».

Asimismo, se recuerda que es preferible acoso escolar a bullying, forma ampliamente extendida en textos en españo

 

Acerca de Revista Corrientes (913 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas