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Por atentado ecológico multarán a clínica privada de Cartagena

Por Libardo Muñoz, Cartagena

Clínica Madre Bernarda, Cartagena Foto El Universal

La Clínica Madre Bernarda, propiedad de religiosas franciscanas de Cartagena, recibirá una sanción ejemplar, por excederse en un permiso de poda e incurrir en una tala severa de un árbol de caucho, que afecta el equilibrio ambiental de su entorno.

En los primeros días de diciembre, la ciudadanía vecina a la conocida Clínica de la Madre Bernarda, descubrió sorprendida, que un árbol situado al frente, en zona pública, que prodigaba frescura y sombra en medio de las fuertes temperaturas de la costa, quedó convertido en un espectáculo de depredación impresionante.

La denuncia del atentado ecológico cometido por orden de la dirección de la Clínica Madre Bernarda llegó de inmediato al Establecimiento Público Ambiental,EPA, que dirige Fernando Niño, y se abrieron cargos para una sanción ajustada a la Ley 1333 de 2009, consistente en una multa hasta de cinco salarios mínimos legales vigentes.

Al amparo de la sombra del caucho destrozado en la entrada de la “Madre Bernarda” permanecían familiares de personas hospitalizadas, taxistas y pequeños negocios de venta de frutas, que se dispersaron por la inclemencia del sol.

Hay quienes opinan que a las monjas les estorbaban las ventas de frutas y de taxistas al frente de su clínica, una de las más costosas de la ciudad, y que por eso cometieron una verdadera atrocidad, que contrasta con los principios de amor a la naturaleza, al reino animal y al agua, de San Francisco de Asís, patrono de su congregación.

MALA CALIFICACIÓN AMBIENTAL

En medición de calidad ambiental, Cartagena perdió el año 2017, y sin duda la tala del caucho de la Clínica Madre Bernarda, se incluye en este balance negativo.

En todo el perímetro urbano, Cartagena es escenario de tala de árboles, desaparición de arbustos y de verdaderos daños al ecosistema por encima de recomendaciones de amigos de la naturaleza.

Hay quienes en Cartagena, utilizan permisos falsos para derribar árboles centenarios, porque estorban proyectos de construcción, edificios, terrazas donde el cemento es el verdadero emperador, lo cual es una manifestación más de la corrupción política distrital.

Ni siquiera el Parque del Centenario, símbolo urbano de toda una generación, se salva de la deforestación que le da a Cartagena el aspecto semi desértico que la caracteriza, a pesar de las fuertes temperaturas de calor intenso, en toda época del año.

Ecologistas como Haroldo Rodriguez, director y creador de la “Fundación Verde que te Quiero Verde” vienen impulsando hace más de veinte años la defensa de zonas sembradas con especies propias del medio, además denunciando la acción depredadora e inconsciente de macheteros que recorren la ciudad con carretas en plan de rebusque.

La “Fundación Verde Que te Quiero Verde” da cuenta de 15 mil árboles sembrados en menos de diez años, aún venciendo obstáculos burocráticos de los corruptos de la alcaldía de Cartagena.

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