Al instante

¡Póngale la firma!

Por Octavio Quintero Editorial/El Satélite

Raúl Castro, presidente de Cuba. Foto 14ymedio.com
Una carta abierta de tres curas cubanos a Raúl Castro, suscrita el 24 de enero, clamando por la reivindicación social y económica de la Isla, le da la vuelta al mundo en los distintos medios de comunicación.
Más allá del alcance político que pueda contener la misiva de los sacerdotes, el texto de la carta puede aplicarse –mutatis – mutandis – a cualquier país, porque lo que se viene a ver en estos tiempos de explosión social en todo el mundo, es que las necesidades de la gente no tienen color político.
Cura, Castor Álvarez
Dicen los sacerdotes Castor José Álvarez, José Conrado Rodríguez y Roque Nelvis Morales, por ejemplo, que
(…)
Muchas familias carecen de una economía mínimamente estable que les permita adquirir serenamente lo básico para vivir. Comer, vestir y calzar a los hijos es un problema cotidiano, el transporte público es un problema, incluso el acceso a muchos medicamentos es un problema. Y en medio de este pueblo que lucha por sobrevivir, se inserta el sufrimiento callado de los ancianos, muchas veces silenciosamente desprotegidos…
(…)
Queremos un país en el que las pensiones alcancen a nuestros ancianos para vivir; en el que los profesionales puedan vivir dignamente con sus salarios; en el que los ciudadanos puedan convertirse en empresarios y haya más libertad de trabajo y contratación para los deportistas y artistas. Los jóvenes deberían encontrar posibilidades de trabajo que les permita desarrollar sus talentos y capacidades aquí y no vean como única salida irse del país.
Tenemos una legalidad supeditada a un poder, la ausencia de un “Estado de Derecho”. Se hace imprescindible la clara distinción e independencia de los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Queremos que nuestros jueces no sean presionados, que la ley sea orden, que la ilegalidad no sea una manera de subsistir o un arma de dominio. Que nuestro Capitolio se llene de legisladores que, con pleno poder, representen los intereses de sus electores.
(…)
Si escribimos esta carta es para evitar que un día, por alguna circunstancia, el país se sumerja en cambios violentos que sólo añadirían más sufrimiento inútil. Todavía tenemos tiempo de hacer un proceso progresivo hacia una pluralidad de opciones que permita un cambio favorable para todos. Pero el tiempo se acaba, apremia abrir la puerta.
¿Dónde firmo?
Cambiando solo el nombre de Cuba por país, el editor de RED-GES ha hecho extensivo este clamor de los curas cubanos a todo el mundo en donde el sufrimiento social es evidente; un mundo ya no enfrascado en luchas políticas sino en luchas sociales derivadas de un modelo económico que roba a los pobres para dar a los ricos.

Enlace al texto original

Email this to someoneTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPrint this page