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Plebiscito ¿SÍ o NO? he ahí el dilema

Por Eligio Palacio Roldán

El SI y el NO. Fotocomposición iris.net.co

No se puede esperar nada de una alianza con la delincuencia, una alianza de más de 20 años en los que se han cometido los más abominables crímenes, alianza que está dando sus frutos.

Este domingo los colombianos tomaremos una de las decisiones “más importantes” de nuestra historia y aunque pareciera simple (sí o no), es una de las más complejas y trascendentales.

“¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”.

SI

Porque como se han referido, en diversas ocasiones, a la frase de nuestro Nobel Gabriel García Márquez, nuestra estirpe merece una segunda oportunidad sobre la tierra: la oportunidad del comienzo del final de la guerra, nuestra eterna compañera. Ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) https://eligiopalacio.com/2013/10/25/guerra-video/
Porque es obvio que a la historia de la guerra, a la historia de Colombia, le falta una parte de la realidad, la realidad de la guerrilla de las Farc, verdad censurada por nuestra “comprometida” prensa. Verdad que tendrá quien la cuente, que tendrá quien la pruebe. Ver ¿CUÁL VERDAD? https://eligiopalacio.com/2015/06/12/5088/
Porque la creación de un nuevo partido político, con alguna opción de triunfo, pondrá fin, por fin, al Frente Nacional que corrompió nuestro sistema político. Dejarán de ser los mismos con las mismas.
Porque, obviamente, disminuirá gran parte de la violencia que nos acecha. Si las Farc cumplen serán menos secuestros, menos atentados, menos extorsiones. También menos falsos positivos, menos crímenes propiciados por organismos del estado. Si el estado también cumple, obvio.
Porque, por fin, Colombia tendrá una reforma agraria negada por los dueños del país, desde siempre. Eso significará a mediano y largo plazo, menos migraciones hacia los centros urbanos y mayor desarrollo del sector agrario con incremento de la producción agrícola y pecuaria y un mejor bienestar del país.
Por los buenos propósitos de los negociadores de las Farc y el gobierno para hacer un país más incluyente, más diverso y con mejores posibilidades de convivencia.
Porque el gobierno Santos no tendrá más disculpas para no gobernar y deberá enfrentar problemas tan complejos como el manejo económico del país.
Porque en las elecciones no gane el Uribismo, un grupo político que parece anclado en el pasado de la represión y, obvio, en la falta de libertades individuales y colectivas.
NO

Porque se han acomodado la Constitución y la Ley para beneficiar unos delincuentes, solo a cambio de que dejen de delinquir y a que confieses su “verdad”.
Porque se da el mensaje de que delinquir paga y si se delinque más, más paga.
Porque el acuerdo de paz fue solo un gana-gana para las Farc. No cedieron sus grandes fortunas, no han confesado sus crimines y ni siquiera han entregado sus armas. No se siente verdadero arrepentimiento.
Por el omnipotente monstruo creado para administrar la Justicia Transicional que puede generar toda la impunidad inimaginable.
Por el desespero del gobierno Santos para vender su pacto de paz: la publicidad y las amenazas a las administraciones municipales para que jalonen la votación por el sí.
Porque no se dio una verdadera solución al problema del narcotráfico y más bien se generaron condiciones para incrementarlo.
Porque no genera confianza que los grandes apoyos al proceso de paz provengan de Cuba y Venezuela, dos gobiernos con demasiados interrogantes en Colombia y el mundo.
Porque el gobierno santos sería triunfador y no se lo merece.
Se podrían seguir esgrimiendo diversas razones por el SI o por el NO, pero a la hora de decidir solo valen las convicciones.

Soy de la teoría del sí, de generar oportunidades para el futuro, de hacer lo posible y lo imposible por salvar una vida, de creer en que los mejores tiempos siempre están por venir. Sin embargo, tengo una certeza: No creo en las Farc, han demostrado hasta la saciedad que no son confiables. No creo en Santos, ha demostrado hasta la saciedad que no es confiable. Farc y Santos tienen una alianza desde hace muchos años (Ver EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/).

No se puede esperar nada de una alianza con la delincuencia, una alianza de más de 20 años en los que se han cometido los más abominables crímenes, alianza que está dando sus frutos.

Me tocó, muy a mi pesar, estar del lado de Uribe. Creo que días aciagos están por venir para Colombia y los colombianos. Mi grano de arena está en fortalecer la oposición a la alianza Santos-Farc. Un mal menor, pero un mal al fin y al cabo.

ANTES DEL FIN

Muy malo el rating de la transmisión por televisión del evento de la firma del acuerdo de paz. Sea cual sea el resultado del plebiscito es obvio que a los colombianos el tema no los emociona. Gana Betty la fea. Le gana al proceso de paz. ¿Será que éste es mucho más feo que la poco agraciada muchacha?

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