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Píldoras contra la amnesia política

Por Octavio Quintero Editorial/El Satélite

Germán Varón, un o de los inolvidables congresistas amigos de los trabajadores y de los pensionados colombianos. Foto kyenyke.com
Se sorprende uno que la gente “coma cuento” una y otra vez de la clase política gobernante que en época electoral tiene la virtud de encantarle el oído con promesas de reivindicación social y económica que no cumple.
Si la gente tuviera memoria política, ni un solo voto de trabajadores activos y pensionados debiera ir a la bolsa electoral de los dirigentes que concibieron desde el gobierno e impulsaron en el Congreso un par de leyes, entre otras: la 789 del 2002 que les robó a los trabajadores activos 4 horas de trabajo nocturno  y la 1250 del 2008 que clavó a los pensionados con un aporte obligatorio a salud del 12% sobre sus mesadas.
Por si de algo sirve de cura a la amnesia política, aquí les recordamos a los protagonistas:
Era presidente del Congreso en el momento de la expedición de la ley que robó las 4 horas de trabajo nocturno, el senador Luis Alfredo Ramos… Por ahí anda viendo a ver como se zafa del cartel de la toga con el fin de presentarse como candidato presidencial.
Los otros personajes de este cuento, se puede apostar sin riesgo de perder, que andan disfrutando de buenos ingresos ellos sí, sin tener que trabajar horas nocturnas para redondear el sustento de la familia.
Los protagonistas de la ley que castigó a los pensionados con una carga económica despiadada, tiene personajes de ingrata recordación que, no obstante, gozan de buena salud política:
Era presidente del Congreso Hernán Andrade, actual senador, también enredado en el cartel de la toga; Germán Varón Cotrino, cacique electoral de Cundinamarca, era presidente de la Cámara; Oscar Iván Zuluaga, era ministro de Hacienda, cuasipresidente de la República en el 2014, empapado en el escándalo de Odebrecht (aunque el Consejo Electoral no haya podido encontrar nada), con un gran potencial electoral que anda viendo a ver a quién se lo endosa y, el otro “genio” de esa nefasta ley de pensionados fue el entonces ministro de Seguridad Social, Diego Palacio Betancourt, condenado por haber coadyuvado al cohecho de Yidis Medina que permitió la reelección inmediata de Uribe en el 2006 y de Santos en el 2014, conformándose así un nuevo Frente Nacional de 16 años, pero de solo dos presidentes, ambos igualitos de déspotas con los más necesitados.
Y, por supuesto, el capo de todos estos: Álvaro Uribe Vélez, que en vísperas electorales anda diciendo (la última vez el 03 de agosto en un foro sobre minería), que “lo ideal para un equilibrio económico, en este momento en el país sería (…) subir el salario mínimo”.
¿Ustedes le creen? Bueno, entonces, a votar todos por Uribe, o por quien diga Uribe…
FIN DE FOLIO

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