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PANTALLA & DIAL: César Almonacid, héroe de la segunda generación del rock colombiano

Por Edgar Hozzman Londonderry New Hampshire

 

 

Lisandro Zapata y Cesar Almonacid fueron los primeros músicos estructurados académicamente de la segunda generación del rock colombiano.

En 1966, llegaron a la casa donde vivíamos, Yamel con su familia, Oscar Lasprilla y yo. El sonido de las guitarras eléctricas y la batería llamaron la atención de los adolescentes. La segunda visita la hicieron en compañía de Fabio Gómez, trilogía que había organizado, “Los bichos”, agrupación que sin mucho fundamento musical aspiraba a emular a sus ídolos, “Los Beatles “.

Lisandro y César coincidieron en el Teatro Santa Fe, en la calle 57 No 17-13 para el estreno de “A hard day’s night” de “Los Beatles”. Su vocación musical los hermanó y comprometió a sus 13 años a crear un cuarteto similar al que acaban de ver y escuchar.  Cesar sería la primera guitarra, Lisandro el bajista, por su admiración por Paul McCartney. El problema era que no tenían ni idea de lo que era pulsar una guitarra.

 

 

El reto y compromiso de César y Lisandro fue dejarse crecer el pelo, conseguir las guitarras y volverse a encontrar tres meses después para comenzar a ensayar.

A Lisandro la familia no lo apoyó. César era buen estudiante, de familia con una buena solvencia económica,  la que no dudó en premiar sus resultados académicos y darle gusto a sus exigencias: una buena guitarra eléctrica y atuendos importados.

César además de contar con un buen instrumento, lo rasgaba con alguna propiedad, por lo que se consolidó como primera guitarra y director de “Los Bichos”, que dio paso a una nueva agrupación sin nombre musicalmente  mejor estructurada, gracia a la sapiencia de sus nuevos integrantes emigrantes colombianos radicados en Los EE.UU., cuyos nombres se extraviaron para César y Lisandro en el tiempo. Lo único cierto es que interpretaban bien la guitarra, por lo que a César se le encomendó el bajo y Lisandro paso a ser el vocalista. El repertorio el mismo  que noche a noche interpretan, “Los Ampex”, “Speakers“, “Flippers”, ”Los 4 Crickets” en las discotecas.

César, al desintegrarse a agrupación sin nombre, comenzó escuchar e interpretar otras tendencias musicales. Gracias a la experiencia adquirida y el apoyo económico de su familia la que asumió los costos de los equipos e instrumentos.

César llama a Fabio Gómez, bajista, “The Scrappers” para reforzar la nueva agrupación que había creado con  Lisandro, en 1970 “Terrón de Sueños”. Los tres tomaron la música como profesión por lo que comenzaron a estudiar música en La Universidad Nacional.

  Cesar Almonacid , Lisandro Zapata.

El mismo día que se graduaron de bachilleres, abandonaron sus hogares y se unieron a la comuna hippie de Lijacá, donde hicieron música y participaron en los conciertos organizados allí y Bogotá, el más importante el de Ancón en Medellín 1971.

César interpretaba el saxo tenor, la guitarra y el clarinete. Lisandro, voz, segunda guitarra, flauta y armónica. Fabio, bajo y voz. Trabajaron con varios bateristas: Fernando Acosta, Carlos Álvarez, Jorge “cache” Latorre, William Vergara  y Álvaro Galvis.

Siguiendo los pasos de los pioneros en 1972, César recién casado, emigra a España. En Madrid ingresó al conservatorio, donde fue contactado para integrarse a bandas que realizaban giras internacionales.

 

 

Después de más tres años de correrías por Europa y Asia lo sorprendió en Irán  la revolución Islámica,  la caída del Sha y sus consecuencias.

César, su esposa y su pequeño hijo escaparon a Turquía con la ayuda de mafiosos que los esclavizaron por más de seis meses en un Club de entretenimiento. Allí se enteró que a su esposa e hijo los tenían vendidos y lo más seguro era  que a él lo matarían. Con la ayuda de unas bailarinas alemanas lograron escapar para pedir refugio en la Embajada de España en Estambul.

Regresaron a España en 1979, continuó estudiando música, regresó a Colombia, conoció a la talentosa guitarrista, Clara Uribe con quien conforma un dúo de Jazz, el que tiene una buena recepción dentro de los cultores de este género.

Regresó a España en 1980 donde el dúo tiene una buena acogida en el mundo del Jazz. En 1985 se radicó en Barcelona, donde César continúa estudiando  y reforzando importantes agrupaciones de Jazz, lo que lo hace merecedor del galardón como el mejor instrumentista de Jazz de España.

César se trasladó a vivir en Altea en la Costa Blanca, donde trabajó al lado de Perico San Beat, Ximet Cafarena, David Harrison, Jean Lucy Barbier.

En 1993, se radicó en Las Palmas Islas Canarias, donde se convirtió en la personalidad musical de la isla, comenzó a producir artistas en su propio estudio de grabación.

Su talento y sapiencia fueron tenidos en cuenta por las instituciones educativas, en el 2000 es nombrado docente. César,  aceptó la cátedra de saxofón, clarinete, flauta, guitarra y bajo. Clara Uribe, enseña, guitarra acústica y armonía de Jazz.

Hoy enfrentando estoicamente una dolencia que lo alejado de su vocación y compromiso con su existencia, la música, su legado es un libro didáctico, siete álbumes, miles de alumnos agradecidos y la devoción y amor incondicional de Clarita y sus dos hijos.

César Almonacid, uno de los grandes músicos colombianos, imagen positiva de Colombia ante el mundo.

ehozzman1@yahoo.com

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