Al instante

OJO DE AGUILA: Bogotá la tiene Clara

Por Jorge Eliecer Castellanos

Clara López O. (eluniversal.com.co)

Mientras que muchos electores están indecisos en torno a la escogencia de su candidato para la alcaldía de Bogotá, la primera ciudad del país, en su interior manifiestan que la capital colombiana requiere un cambio total en la administración debido al desorden y desgreño administrativo provocado por el burgomaestre Petro, en los últimos años.

Tradicionalmente la izquierda en Latinoamérica y, por supuesto, en Colombia, posiciones gubernamentales  que alcanza con mucho batallar político, jamás, por motivo alguno, está dispuesta a soltarlas. Por el contrario, día a día, labora para conservarlas, con ímpetu denodado y estrategia social vigorizada.
Ayudan a esta consolidación política de la izquierda, la división de los partidos tradicionales en la metrópoli.
Siempre que los partidos liberal y conservador han ido divididos, ha ganado un tercer candidato en la lucha por las alcaldías y gobernaciones en el país. Cuando en otras épocas, el partido mayoritario o liberal fue a las elecciones dividido, el minoritario conservador unido, lograba la Presidencia de la República, fácilmente. La consigna es contundente: divide y reinarás.
Ahora bien, es increíble que la historia registre que el partido de Caro y Ospina no presenta un candidato a la alcaldía bogotana, desde hace cerca de década y media. Esta colectividad está reducida a 3 curules en el concejo capitalino de los 45 escaños que se eligen, es decir tiene una exigua representatividad menor al 9%. “Así es muy desigual cualquier lucha”, comentan los godos del vecindario de Teusaquillo.
El partido liberal también perdió su liderazgo desde muchos años en Bogotá. Ahora la multiplicidad de candidatos permite, aunque muchos no lo acepten, que la izquierda se siga consolidando y continúe, sin duda alguna, regentando el poder en la capital de la República por cuatro años más y más de lo mismo.
Divide y reinarás, puede ser además un gran postulado para que las cosas sigan como están, se comenta en la urbe de más de 8 millones de habitantes.
Candidatos al por mayor en las vertientes tradicionales robustecen la candidatura de Clara López Obregón, inteligente exalcaldesa que logró desmarcarse rápidamente del carrusel de la contratación de la dinastía de los Moreno Rojas.
 
Rafael Pardo, Francisco Santos, De rue, Holman Morris, y ahora Peñalosa, recogiendo firmas, dejan expedito el camino para López Obregón.
Precisamente, Clara López calentó baterías en su aspiración presidencial en las pasadas justas democráticas que reeligieron a Santos en el Solio de Bolívar, cuando superó sorprendentemente los dos millones de votos en todo el territorio nacional.
Los partidos liberal y de la U, y en general la Unidad Nacional están muy desgastados en la  favorable conceptualización electoral capitalina, ciudad que suele elegir sus dirigentes por voto de opinión desde años atrás.
Así las cosas, cada día que avanza, van quedando más claras las cuentas, a juicio de observadores políticos en Bogotá, en cuanto acontecerá en las urnas en los próximos comicios.
Las apuestan empiezan a dar cifras a los principales competidores. Peñaloza estaría hoy cerca de 480.000 votos. Entre Rafael Pardo y Francisco Santos, pueden llegar a 800.000 sufragios, es decir que el primero puede obtener 420  mil y el segundo 380.000 o menos.
Finalmente, Clara López superará los 650 mil votos, cifra considerada como la ganadora por los expertos electorales. La izquierda unida trabajando unida y el reconocimiento popular le garantizan a López Obregón este registro electoral, aunque sus partidarios aún no conciben favoritismos porque el camino es largo y muchas cosas pueden ocurrir bajo los puentes. Ella continua haciendo una candidatura pluripartidista y promoviendo el voto femenino, desde hace mucho rato, ventajas competitivas que con la holgura  que le ofrece la maquinaria del Palacio de Liévano le despejan claramente la ruta para llegar a la Alcaldía de Bogotá, frente a las menguadas posibilidades provocadas por la división y pugnas permanentes, entre sí, de sus poderosos competidores.
Se oye decir entre quienes avizoran el futuro panorama electoral del Distrito capital y entre quienes se atreven así a vaticinar el triunfo de la exalcaldesa, que: “¡Bogotá, la tiene Clara!.
Email this to someoneTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPrint this page