Al instante

Nairo Quintana, en la hora señalada para ganar el Tour

Por Rufino Acosta (paraver.co)

Nairo Quintana, listo a escalar el Tour de Francia. Foto movistarteam.com

Le agradecemos y recomendamos su atenta lectura:
Era la noche del 11 de julio de 1983. El ciclismo colombiano hacía unas horas había causado un verdadero terremoto en el octogenario Tour de Francia con la actuación de José Patrocinio Jiménez y Edgar Corredor, quienes habían destrozado el gran lote en la primera etapa pirenáica: grandes figuras del profesionalismo europeo habían perdido 10, 15, 20 o más minutos en los cinco terribles ascensos, entre los que se encontraba el legendario Tourmalet, de una jornada diseñada cuidadosa y expresamente para causar un sufrimiento extremo.
Me encontraba comiendo en el hotel de Bagneres de Luchón en el que se hospedaba el equipo colombiano de Pilas Varta, cuando se me acercó el presidente de la firma en Colombia, Sauio Barrera (el hombre que se le midió solo a una empresa que las demás compañías nacionales consideraron loca e imposible), quien me llevó a un lado y me dijo a quemarropa: Rafael, en la sala del hotel hay tres corredores de equipos chicos que me dijeron que Patrocinio puede ganar el Tour si cuenta con ellos y sus compañeros `para que lo lleven en el plan. Tendríamos que pagarles una buena plata. ¿Qué opina?
Sin dudarlo un segundo le respondí: mire, eso es imposible, Si tuviéramos alguna opción, que no lo creo, los corredores profesionales harían lo que fuera para derrotarnos. …Ellos no se van a dejar ganar el Tour del único equipo aficionado que los enfrenta. Harían de todo para impedirlo, hasta arrojar a nuestros corredores por un precipicio. ..Camine hablamos con “Cochise” Rodrìguez, quien era asesor técnico del equipo, quien sin pensarlo demasiado manifestó exactamente lo que yo le había dicho.
Dos o tres años después, en una entrevista que me hizo Germán Castro Caicedo para su programa de televisión, la pregunta fue distinta: ¿cuánto hay que esperar para que un colombiano gane el Tour de Francia? La respuesta fue diferente, pero no muy optimista: diez, veinte o quizás treinta años…La distancia entre los nuestros y los “monstruos” de la época seguía siendo muy grande… Las cronómetros larguísimas en las que los mejores compatriotas perdían más de cinco minutos, el evidente desconocimiento técnico y las fallas en la preparación, apenas nos permitían ganar etapas y títulos de montaña, y en forma especial, la medicina deportiva, o demasiadas veces antideportiva, que se usaba por esas épocas, dejaba a los “escarabajos” en una inferioridad absoluta y con el paso de los años, tuvo un influjo aún más perverso y definitivo con la utilización masiva del EPO.
Si hoy alguien me hiciera una pregunta similar, la respuesta sería bien diferente: podemos ganar el Tour de Francia en 28 días, o yéndonos muy mal, en un año y un mes larguito, ya que en 2018, el Tour se pospondrá ocho días para no encontrarse con el Mundial de Fútbol de Rusia.
Esa camiseta amarilla en el podio de los Campos Elíseos la estoy esperando desde el año pasado. No se dio porque la salud le jugó una mala pasada al único colombiano con las condiciones, la clase, la preparación, la voluntad, la capacidad y el equipo para ganar el Tour, el boyacense Nairo Quintana, un pedalista fuera de serie que desde hace por lo menos tres temporadas se ha fijado como objetivo primordial, imponerse en la gran carrera francesa, y en esta ocasión da la impresión de que llega en el mejor momento para obtenerlo.

Razones poderosas
¿Exceso de optimismo o un triunfalismo populachero que nos puede causar un inmenso daño? Creo que no y tengo razones bien poderosas para pensarlo.
La primera es la voluntad de nuestro gran protagonista que en sus últimas declaraciones ha dicho sin temor alguno que “mi objetivo sigue siendo el mismo, ganar el Tour y por ello solo espero que las fuerzas y la suerte me acompañen”.
La segunda es la seguridad de victoria con la que el Movistar enfrenta la carrera. Su director deportivo, Eusebio Unzué, afirma que “cada vez estamos más cerca. Tenemos la suerte de que tanto Nairo como Alejandro, nuestros dos hombres de referencia, se encuentran perfectamente. Esperamos que sea más Nairo, un Nairo más con sus características, sobre todo en montaña. Ese hombre que llegados ciertos días y momentos es capaz de hacer la diferencia”. Además, hay que decir que el mejor corredor de la actual temporada, Alejandro Valverde, ha reiterado que va al Tour solo para ayudar al único líder del equipo.
Un tercer motivo para albergar una gran confianza, es analizar lo ocurrido el año pasado cuando Nairo rindió mucho más en su segunda gran Vuelta, la de España, a pesar del enorme desgaste que tuvo en el Tour, ya que en inferioridad de condiciones físicas, tuvo que luchar a muerte para conseguir meterse al podio final. Allí, en la Península Ibérica, por primera vez pudo doblegar con total suficiencia al británico Chris Froome.
El recorrido, que alterna etapas llanas o de media montaña con jornadas de cortos pero duros ascensos, favorece así mismo a Quintana, puesto que en los años pasados la carrera se iniciaba con ocho o nueve días de llano que resentían a los corredores pequeños, como él, porque debían usar relaciones muy pesadas. En esta ocasión, están intercaladas jornadas de ascenso en las que los escaladores pueden desquitarse, causándoles daño a los rodadores, que se quedan sin piernas cuando la carretera va hacia arriba. Eso sucedió en la Vuelta a España del 87 que ganó Luis Herrera.
Los estrictos controles de las sustancias prohibidas han demostrado que en juego limpio, los corredores de nuestro país pueden competir de igual a igual con cualquiera. Ello es evidente con el casi dominio que hoy tienen los “escarabajos” en pruebas de todos los calibres y condiciones. Así mismo, las medidas tomadas por el Tour para impedir la utilización de motores o de otros artilugios tecnológicos, dan tranquilidad a los nuestros.
Y hay una razón más que nos hace pensar que el que llega en mejores condiciones es el gran líder colombiano: el último test de sus principales rivales fue en el Dauphine y en la etapa final de montaña estuvieron por delante de Porte, de Froome y de Contador, el danés Fuglsang, el irlandés Martin, el surafricano Meinties, el alemán Buchmann, el italiano Aru y el francés Bardet, corredores de segunda línea que difícilmente pueden aguantarle el paso en los premios de montaña al corredor boyacense.

Hay que estar alertas
Que se dé la victoria depende de muchas circunstancias, porque en un Tour, la carrera más grande y más dura del mundo, puede pasar cualquier cosa. Los rivales, especialmente el tricampeón Chris Froome y el australiano Richie Porte, son poderosos y cuentan con equipos formidables. Necesitamos que Nairo tenga salud y suerte por cargas, que su concentración en los 3.540 kilómetros de recorrido, sea absoluta, porque un solo segundo de distracción puede echar por tierra su sueño, que su equipo responda como un reloj suizo para controlar una carrera nerviosa y con múltiples ocasiones de emboscadas por su extraño recorrido. ..En cualquier caso, nunca hemos estado tan cerca de conseguirla… Hoy, más que nunca, esperamos ver a Nairo Quintana de amarillo en París, alzando los brazos en la avenida más famosa del mundo, frente al Arco del Triunfo y a la sombra de la espectacular Torre Eiffel.

Ir a la barra de herramientas