Al instante

Miércoles de la luenga lengua

Recopilación de Oscar Domínguez G

Imagen votatuprofesor.com

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO

Por: Fernando Ávila/EL TIEMPO

“Ya había en poder de la Fiscalía un informe del DAS que da cuenta de los posibles nexos de la señora y los integrantes de la familia Mora
En la prensa existe la tradición de referirse a un individuo masculino cualquiera con el término “hombre”, y no con términos como “señor” o “caballero”, y a un individuo femenino cualquiera con el término “mujer”, y no con términos como “señora” o “dama”. Así puede verse en otras noticias recientes: “Capturan a Ariel Ortega, el hombre que amenazó a Matador” (EL TIEMPO), “Arsene Wenger, el hombre que transformó al Arsenal” (El Espectador), “Revelan detalles de muerte de mujer succionada por ventana de avión” (RCN), “Mujer encuentra a su hijastro de tres años” (Pulzo).

De hecho, “hombre” aparece en el Diccionario de la lengua española, DLE, 2014, como ‘ser racional’ y ‘varón’, entre otras acepciones, y “mujer”, como ‘persona de sexo femenino’, mientras que “señor” y “señora” son tratamientos de cortesía para referirse a ‘persona respetable y de cierta categoría social’, ‘persona mayor’ o ‘persona que gobierna’, entre otros usos. Esa diferencia se advierte en títulos literarios como El hombre del teléfono, de cuyo protagonista nunca se dice su nombre, y El señor de los cielos, título que destaca la categoría de capo que alcanza el personaje central.

Se los presento

“Se los presento” es locución cotidiana en los informativos de televisión. Por ejemplo, “Yatra lanza un nuevo video. En minutos se los presento”. Aquí hay un error de concordancia. Para explicarlo, conviene ver la frase completa con sus elementos sintácticos correspondientes, que se indican entre paréntesis: “Yo (sujeto) presento (verbo) el nuevo video (complemento directo, ¿qué?) a ustedes (complemento indirecto, ¿a quién?)”. El complemento directo se puede reemplazar con el pronombre “lo”, masculino singular, “nuevo video”. Con “los”, masculino plural, se reemplazaría “nuevos videos”; con “la”, femenino singular, “nueva producción”, y con “las”, femenino plural, “nuevas producciones”. El pronombre “se” reemplaza el complemento indirecto, ¿a quién?, que es invariable, es decir, igual en singular y en plural, ya que no existe “sen”. Ante la imposibilidad de decir “Sen lo presento”, se dice “Se los presento”, con lo que se cambia un error por otro. Una opción para incluir más claramente el complemento indirecto, “a ustedes”, es reemplazarlo con el pronombre “les”, lo que resulta posible si se hace el anuncio así: “Yatra lanza una nueva producción. En minutos les presento el video”. Y lo mismo para casos similares: “James anotó otro gol. Enseguida se lo mostramos” o “…En seguida les mostramos la jugada”; “Estudio matemático cambia cifras electorales. Después de comerciales se lo explicamos” o “… Después de comerciales les explicamos el método”.

FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria
@fernandoavila52

Taller del Idioma. Que galicado

Publicado 20/04/2018

Abel Méndez (El Diario, de Pereira)

QUE GALICADO. «Lo que está claro es que los españoles somos el 10 por ciento de los hablantes del español, que la lengua ya no es nuestra y que es de América fundamentalmente». El tiempo.
Este juramento innecesario ya lo he tratado varias veces pues se ha convertido en muletilla no sólo entre nuestros periodistas, sino también entre extranjeros: «Los españoles somos el diez por ciento de los hablantes del español». Como vemos, quedó eliminado ese inútil que galicado, además puse el número diez en letras que no es obligación, sino una recomendación de la Real Academia Española y «… hablantes del español…» se puede decir en una sola palabra «… hispanohablantes…».

EL SUICIDIO. Ayer en la madrugada, abrí el correo para averiguar lo que me llega pocas veces me llegan con consultas. Esta vez me llegó una de mi amiga Nidia Martínez: «… Le pido el favor de referirse a la odiosa y rebuscada palabra «autoeliminación» que utiliza la redacción judicial del periódico. Por qué no usar la socorrida «suicidio»».

Querida Nidia: En los diferentes medios de información los periodistas tratan de usar términos que los diferencien del común, veces hay en las que el término está en el Diccionario y otras veces no. La palabra «autoeliminarse» no está en el Diccionario; pero eso no quiere decir que la palabra no se pueda usar, pues para que las palabras compuestas y las derivadas sean correctas, sus partes deben estar en el Diccionario. Las dos palabras tienen iguales las partes componentes, una en español y la otra en latín. En mi pensar la que no te gusta es más suave que la otra, pero eso es cuestión de gustos.

RECORRIDO POR LAS AULAS. «Es así como con el eslogan “La Paz es una Nota”, la comunidad educativa dosquebradense atendió el llamado del Gobierno Nacional en unión a tener la Conversación Más grande del Mundo»

No me cansaré de repetir que los eslóganes no van entre comillas: La paz es una Nota, por otra parte el Gobierno siempre es nacional y no necesita ese adjetivo. El Gobierno Departamental y el Municipal, se llaman así por costumbre, pero son administraciones.
taller95@yahoo.es

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  por  Efraim Osorio López 

eolo1056@yahoo.com 

Apuño, diéresis, a, tratarse de, concordancia 

Una verdad ‘como un puño’ es una tan grande, tan manifiesta, que no necesita demostración.  

‘Como un puño’ –dicho viejísimo– es uno de los más deformados: dicen, por ejemplo, ‘es una verdad de a puño’. Pero la deformación más disparatada, mejor dicho, la tapa del cóngolo, la leí en un editorial de El Tiempo, que dice así: “Reiteradamente lo hemos dicho en estas páginas, y es una verdad de apuño: en los tres últimos lustros…” (7/4/2018). Consciente o inconscientemente, no importa, el redactor le pegó la preposición ‘a’ a ‘puño’, de lo que resultó una inflexión –primera persona, presente de indicativo– del verbo ‘apuñar’, que quiere decir “asir o coger algo con la mano, cerrándola. // Abofetear (apuñear); y, con carácter pronominal, “apretar la mano para que no se caiga lo que se lleva en ella”. Una verdad ‘como un puño’ es una tan grande, tan manifiesta, que no necesita demostración. Las locuciones espurias ‘de a puño’ y ‘de apuño’ nada significan. *** 

La diéresis (¨) –del griego diaíresis, a través del latín ‘diaeresis’, ‘división’– es un signo ortográfico “que se pone sobre la ‘u’ en las sílabas ‘gue’ y ‘gui’, para señalar que esa letra representa un sonido que debe pronunciarse, por ejemplo, vergüenza”. En su columna de LA PATRIA, el rector de la Universidad de Manizales, señor Orlando Sierra Hernández, la olvidó en una de las inflexiones del verbo ‘fraguar’, en la siguiente frase: “Estoy con Manizales (…) permite que se frague un movimiento social que hace historia en la ciudad” (13/4/2018). ‘Fraguar’ (en el contexto, “idear, discurrir y trazar la disposición de algo”) se conjuga como ‘averiguar’, que en el presente de subjuntivo hace ‘averigüe, averigües, averigüe; averigüemos, averigüéis, averigüen’. Fraguar, así: ‘fragüe, fragües, fragüe; fragüemos, fragüéis, fragüen’. Y la primera persona del pretérito simple de indicativo: ‘averigüé’, ‘fragüé’. Si hay más, que ‘lo averigüe Vargas’. Nota: en medicina, la ‘diéresis’ es un  “procedimiento quirúrgico, o conjunto de operaciones, cuyo carácter principal consiste en la división de los tejidos orgánicos”.  *** 

El columnista Fernando Quiroz escribe: “Conmueve la exposición “Voces para transformar a Colombia’, que hoy abre sus puertas en el pabellón 20 de Corferias” (El Tiempo, 17/4/2018). “Transformar a Colombia”: suena bien, ¿cierto?  En cambio, ‘transformar Colombia’, como lo admite hoy la institución rectora de nuestro idioma, se oye como una frase musical a la que le falta una nota, tan sensiblemente como en la siguiente frase: “La delegación de autores que visitará Colombia es una muestra…” (El Tiempo, Marcelo Stubrin, Embajador de Argentina en Colombia, 12/4/2018). De acuerdo con la norma tradicional, en ésta y en muchas otras construcciones se requiere la preposición ‘a’ para ‘determinar’ el complemento directo de la oración, en la muestra, ‘Colombia’. Sin la preposición, ese complemento se podría convertir en el sujeto de la oración. Dicen los que hablan inglés: “If it is not broken, don’t fix it” (Si no está roto, no lo repare). Las modificaciones e innovaciones gramaticales son necesarias y aceptables cuando contribuyen al mejoramiento y enriquecimiento del idioma. Si no, ¿para qué? *** 

Muchas veces me he referido a la locución impersonal ‘tratarse de’, sin efecto positivo alguno: el columnista Fernando Alonso Ramírez escribió: “El texto nos va descubriendo (…) de quién se trata el personaje” (LA PATRIA, 14/4/2018). La construcción correcta de esta oración es la siguiente: “El texto nos va descubriendo quién es el personaje”, porque la locución glosada no admite nunca sujeto,  –en ella, ‘personaje’–, ya que, como lo expresé antes, es impersonal. ***  

Una falta de concordancia: “Para rendir más en lo que haces cambia a veces de postura y esté atento a la ergonomía” (LA PATRIA, Oasis, 15/4/2018). Su redactor comenzó tuteando a su lector, y terminó tratándolo de ‘usted’. El imperativo de segunda persona de ‘estar’ es ‘está’, no ‘esté’,  verbigracia, cuando le decimos a un niño “estate quieto”.  

Tictac, zigzag

Fundación para el español urgente

 

Las palabras tictaczigzagchachachá y otras semejantes, formadas por repetición de una sílaba (a veces con cambio vocálico), se escriben en una sola palabra cuando se usan como sustantivos: el tictac, mejor que el tic-tac o el tic, tac.

En los medios de comunicación pueden verse frases como «El tic-tac del despertador se vuelve insoportable», «Un auténtico desastre urbanístico en el que el zig-zag es casi siempre la forma más rápida de llegar a los sitios», «¿La culpa la tuvo el cha-cha-cha?», «El din don se repite y los devotos ingresan» o «Los futbolistas salieron al tran-tran y a los nueve minutos se vieron con un gol en contra».

Tal como señala la Ortografía de la lengua española, las palabras formadas por duplicación de una sílaba se escriben sin guiones intermedios en su uso como sustantivo: el tictac, el zigzag, el chachachá, el dindón, al trantrán, el runrún

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «El tictac del despertador se vuelve insoportable», «Un auténtico desastre urbanístico en el que el zigzag es casi siempre la forma más rápida de llegar a los sitios», «¿La culpa la tuvo el chachachá?», «El dindón se repite y los devotos ingresan» y «Los futbolistas salieron al trantrán y a los nueve minutos se vieron con un gol en contra».

Cuando estas voces se emplean como onomatopeyas, esto es, como imitación de sonidos, la Ortografía recomienda escribirlas con guion intermedio o entre comas, si bien también es válida su escritura en una sola palabra: «El reloj hace tic-tac», «El reloj hace tic, tac» o «El reloj hace tictac». 

Cabe señalar que, en cualquier caso, estas palabras llevan tilde o no conforme a las reglas generales de acentuación ortográfica, de modo que se escribe el dindón o el gluglú por ser agudas terminadas en vocal, pero «El timbre hace din-don» o «Se oía un glu-glu en el fregadero», sin tilde porque cada elemento, tomado por separado, es un monosílabo

 

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