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MI CAFÉ: Llegó diciembre y para el gobierno la alegría de las multas

Foto La Patria

Como decíamos ayer, los automotores son la fuente principal de ingresos fiscales para unas autoridades que no han sido capaces de ofrecer vías pavimentadas, sin huecos,  seguridad vial, seguridad en el transporte público urbano y un gobierno al que le duele que los colombianos ahorren para navidad con precios de combustibles adecuados.

Se cayó el cobro del impuesto a la gasolina y el gobierno recordó que había otra fuente de ingresos:  sorpresivamente le anunció a los propietarios de vehículos que debían realizar la revisión técnico-mecánica so pena de ser sancionados con una cuantiosa multa.

A los ministerios de Transporte y de Ambiente se les había olvidado que la norma regía desde el años 2007 cuando fue expedida la resolución 4062 que en su artículo 3º (vehículos nuevos) señala que éstos “se someterán  a la primera revisión técnico-mecánica  y de gases  al cumplir dos (2)  años contados a partir de su año de matrícula o registro inicial”.

Los de servicio público deben someterse a la misma revisión anualmente.

Pero, para el caso de los vehículos nuevos, los concesionarios, al menos sus vendedores, están mal informados y suministran una versión equivocada a sus clientes a quienes les indican que la primera revisión para automotores de modelos posteriores al año 2002 (fecha en que se expidió la ley 767)  se hace al finalizar los seis (6) primeros años de uso. ¡Hágame el favor!

Pero bueno, de lo que se trata es de criticar la “memoria de gallina” del Gobierno del Presidente y de los ministros responsables tanto de la seguridad vial como del medio ambiente de los colombianos porque durante 8 años no tuvieron en cuenta la aplicación de la norma y ahora descubren la “gallina de los huevos de oro” para redondear con multas el ingreso de recursos para cubrir los gastos de fin de año. ¿Será para pagar las primas de navidad de los servidores públicos?

Es también una forma de estimular la corrupción de cierto tipo de agentes o “guardas” de tránsito de algunos municipios y ciudades intermedias que se aprovechan de los “errores” de los visitantes  de sus jurisdicciones, como ocurre comúnmente  con los turistas que llegan por carretera a balnearios de la costa atlántica y del interior como Melgar, Girardot, La Dorada, y Honda, entre otros.

Foto El País

Foto El País

En esos lugares, los agentes municipales de tránsito establecen “retenes” en donde solo se detienen los automóviles y camionetas con placas de grandes ciudades: Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Pereira…

El objetivo de algunos agentes de tránsito corruptos no es precisamente hacer cumplir la ley o aplicar las multas por su incumplimiento, sino el de llevar muchos pesos a sus bolsillos para las fiestas navideñas.

Allí sí, exhiben y le leen a los turistas el Código Nacional de Tránsito que no habían aplicado en el resto del año y el gobierno central les ayuda poniendo a sus funcionarios a perifonear por Caracol y RCN lo que le viene pierna  arriba a los automovilistas que podrían estar contaminando el medio ambiente y poniendo en juego la vida de los colombianos.

Es el mismo gobierno que no ha ejercido control y vigilancia sobre los funcionarios que no han cumplido con el deber de garantizar el buen estado de las vías, la regulación del tráfico vehicular para acabar con los “trancones” en donde se producen los más altos niveles de contaminación. Tampoco hay acciones contra la masiva comercialización de automotores y motocicletas. Y no hay control porque la matricula y todos los impuestos que se cobran a los compradores, amén de los costosos sistemas de financiación,  alimentan y engordan las arcas oficiales a cambio de nada para los ciudadanos.

Preparense colombianos ¡llegó diciembre!

 

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