Al instante

MI CAFE: La incoherencia que nos gobierna

Por William Giraldo Ceballos

Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá. Foto colombia.interlatin.com

El alcalde de Bogotá tiene el sano propósito de estimular el uso de la bicicleta como un modelo mal copiado de  Europa en donde lo primero que  piensan las autoridades es en legislar para proteger la vida de quienes acuden a ese vehículo de transporte y disponen normas que no demandan grandes inversiones como, por ejemplo, la demarcación del espacio para el uso de los peatones y de los ciclistas sobre los andenes o aceras.

En la versión bogotana de éste y anteriores alcaldes se piensa primero en la contratación de costosas ciclorutas y demarcaciones, quitándole espacio al ya irremediable uso masivo del automóvil.

Pero peor aún, olimpicamente  se burlan las disposiciones de un Código Nacional de Tránsito que no ha sido derogado y que ni siquiera han hecho cumplir en su totalidad.

Al Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez  le preocuparon las decisiones del alcalde Gustavo Petro  de cancelar  unos jugosos  contratos que beneficiaban a unos particulares contratistas especializados en la recolección de basuras en varias ciudades colombianas y latinoamericanas, pero no le interesa investigar disciplinariamente a los funcionarios que estimulan la violación de un código, de una ley de orden nacional como al que se ha hecho referencia antes y veamos ejemplos:

Artículo 56  de la Ley 769  de 2002 OBLIGATORIEDAD DE ENSEÑANZA. Se establecerá  como obligación en la educación Preescolar, Básica Primaria, Básica Secundaria y Media Vocacional, impartir los cursos de tránsito y seguridad vial previamente diseñados por el Gobierno Nacional. 

PARAGRAFO. Los Ministerios  de Transporte y Educación  Nacional, tendrán un plazo de doce (12) meses  a partir de la fecha de sanción de la presente ley para expedir la reglamentación atinente al cumplimiento  de lo dispuesto  en este artículo y para presentar las cartillas  y documentos básicos de estudio de tránsito y seguridad vial y para la adopción  de modernas herramientas  tecnológicas  didácticas  dinámicas  para dramatizar el contenido de las cartillas y los documentos básicos de estudios para la educación  en tránsito y seguridad vial en cada uno de los niveles de educación aquí descritos.

La Ministra de Educación  Cecilia María Vélez, expidió en agosto de 2003 la Directiva Ministerial dirigida a los gobernadores, alcaldes y secretarios de educación en todo el país para dar aplicación  pedagógica a la ley.

Se está cumpliendo; hay investigaciones disciplinarias?

Los motociclistas y el artículo 94 del Código de Transito. Foto destinoseguro.com

Los motociclistas y el artículo 94 del Código de Transito.
Foto destinoseguro.com

Si se le pregunta a un estudiante de primaria o de secundaria poco o nada sabe respecto a los derechos y obligaciones de los peatones, por ejemplo.

Sobre la circulación de bicicletas, triciclos, motocicletas, motocicletas, motociclos y motortriciclos, el Código Nacional de Tránsito dice, entre otras cosas, en su artículo 94:

Deben transitar por la derecha de las vías a distancia no mayor de un (1) metro de la acera u orilla y nunca utilizar las vías exclusivas para servicio público colectivo.  (Transmilenio, Mio, Transcaribe)

Los conductores  –de estos vehículos- que transiten en grupo lo harán uno tras de otro.

No deben adelantar a otros vehículos por la derecha o entre vehículos que transiten por sus respectivos carriles. Siempre utilizarán el carril libre a la izquierda del vehículo a sobrepasar.

Particularmente para las motocicletas se estableció que cuando transiten  por las vías de uso público deberán hacerlo con las luces delanteras  y traseras encendidas.

Las autoridades de tránsito no están aplicando el Código Nacional de Transito y, en Bogotá particularmente, sólo hay Policía de Transito para aplicar multas y “mordidas” durante los horarios de “pico y placa”. Mientras una ambulancia supuestamente tarda entre 10 y 15 minutos para atender una emergencia, los policías de tránsito que se mueven en “ágiles” motocicletas pueden demorar entre 60 y 90 minutos para “conocer” un accidente.

Antes de lanzarse a gastar billones de pesos en ciclorutas o ciclovias, debe legislarse respecto al uso de la bicicleta,  sobre los deberes y derechos de los ciclistas, la protección al peatón y al ciclista, así como la responsabilidad legal de las autoridades competentes para hacer cumplir las normas.

Lo primero que debe esperarse del alcalde Enrique Peñalosa y de su administración, incluyendo a la Policía Nacional en materia de tránsito, es coherencia.

 

 

  

Ir a la barra de herramientas