Al instante

MI CAFE: La catástrofe del sábado

PorWilliam Giraldo Ceballos

Imagen semana.com

Al menos en Bogotá, D. C. el sábado es el día con carro y sin gobierno.

Son cerca de 2 millones  y medio de vehículos que circulan y atascan la ciudad  cada sábado porque todas las familias deben cumplir obligaciones que por razones de trabajo o de estudio, no pudieron efectuar a lo largo de la semana.

Los carros particulares, las motocicletas, los taxis, los buses de Transmilenio, los furgones de reparto a domicilio y hay que agregar los buses intermuncipales  y los camiones que llegan y salen de la ciudad y hasta las bicicletas que se dan cita el sábado para recorrer las cada vez más angostas avenidas  y calles  de la capital de la República.

La solución no es el “pico y placa”. Transmilenio también fracasó

Según el Observatorio Ambiental de Bogotá circulan semanalmente por la ciudad  2 millones 400 mil vehículos particulares y unos 120 mil automotores de servicio público. Las estadísticas no incluyen por ahora los “bicitaxis”, unos triciclos con motor que transitan sin control por calles y ciclorutas para mitigar la falta de servicio público en algunos sectores y que, además, sirve como fuente de empleo informal.

Bogotá no tiene una institución que vigile y dirija el tránsito. En la capital no hay “guardas”, no hay grúas que saquen los automotores varados que bloquean las vías. La Policía Nacional, fiel a sus principios, demora dos y tres horas en atender cualquier caso. Así ocurre con los accidentes de tránsito porque en Colombia -y nadie ha explicado esa razón- las autoridades de Policía  son las que certifican ante las aseguradoras cuál es el conductor responsable de un siniestro, como si los dueños de los carros asegurara su inocencia y no el vehículo. Las aseguradoras deberían ser las obligadas legalmente a contar con sus propios inspectores para evaluar esos eventos y responsabilizarse  también por la vida y la atención de salud de las víctimas.

Desde la alcaldía dirán que sí, que la institución de tránsito existe y se llama Secretaría de Movilidad. Pero se trata de un ente burocrático encargado de celebrar contratos, particularmente de compras, y muy poco dedicada al tránsito vehicular de la ciudad. Empezando porque no tiene agentes reguladores o “guardas” que trabajen en la descongestión de las calles, que corrija a los infractores. Esas funciones -cuando las ejerce- las tiene bajo contrato el departamento  de Transito y Carreteras de la Policía Nacional. El valor anual de ese contrato no se conoce y, además, dicha Secretaría pomposamente  denominada de “MOVILIDAD“, cuenta con agentes uniformados cuyas instrucciones no son acatadas  por los conductores quienes entienden que solo los miembros de la Policía Nacional están investidos de autoridad en ese campo.

Desde hace  más de 60 años los alcaldes de Bogotá se convirtieron en enemigos de la construcción del metro para la ciudad. Enrique Peñalosa, repitente de cargo y experto en obtener un problema para cada solución, terminará su mandato pronto y le dejará el problema agravado a su sucesor.

La catástrofe vehicular del sábado amerita que una ciudad como Bogotá con  más de diez millones de habitantes funcione con sus instituciones  las 24 horas del día para que la gente pueda adelantar diligencias administrativas y hasta las compras que no puede realizar dentro de sus horarios laborales. De manera progresiva se podrían ir ampliando los horarios de atención en establecimientos públicos y  privados como los almacenes, los  centros comerciales, las notarías,   las empresas de servicios públicos etc.

La ampliación de horarios no solo  facilitará y mejorará la vida de los bogotanos sino que generará nuevos puestos de trabajo formal. Esa manera de estimular la demanda de bienes y de servicios  es más efectiva para la generación de empleo que una rebaja de impuestos a las empresas.

 

 

 

 

 

 

Acerca de Revista Corrientes (2674 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas