Al instante

MI CAFÉ: ¡Cuidado! Policías y gíbaros hacen de las suyas en Chapinero

Por William Giraldo Ceballos

Los abusos de los policías en las noches de Chapinero en Bogotá. Foto referencial noticiascaracol.com

Testimonio de un joven universitario, víctima de policías, ladrones y “jíbaros” distribuidores de drogas en el nuevo “Bronx”, creado por el desplazamiento urbano de drogadictos y narcotraficantes al menudeo con las acciones emprendidas por al comienzo de su administración por el alcalde Peñalosa para acabar con la “calle del cartucho y el Bronx del centro de Bogotá.

Esta es una voz de alerta.

La narración es absolutamente cierta y por razones de seguridad, el columnista cumple su compromiso de guardar el secreto profesional de la identidad de la víctima:

“Salimos a la medianoche  de una reunión de grupo de estudio de la universidad. Mi amigo entró a una cigarrería a comprar una gaseosa. Mientras yo lo esperaba me senté en el andén y al instante se acercó  alguien de la misma edad nuestra a ofrecerme “perico, bazuco, pepas, marihuana”. Rechacé el ofrecimiento, pero el tipo siguió insistiendo y mientras lo hacía, comenzaron a acercarse dos policías.

“El hombre asustado tiró su mercancía a mis pies y huyó. Los policías se  acercaron y expresaron ‘con que distribuyendo droga, no?’ Me levantaron a golpes, me sacaron lo que tenía en los bolsillos, me sacaron la poca plata que tenía para pagar un taxi que me llevara a la casa y me esposaron. Me quitaron el celular para ver quiénes eran ‘mis contactos’, empezaron a mirar las fotografías del archivo digital y empezaron  a burlarse de ellas y en particular de las fotos de mi mamá en la celebración familiar de su cumpleaños. Recogieron la “mercancía del gibaro” como “prueba”. Me llevaron al CAI de la calle 60 con carrera 8a, en la esquina del “parque de los hippies”. A una cuadra del sitio en donde había estado esperando a mi compañero. Fue cuestión de minutos.

“Me metieron junto a otros tipos que habían detenido esa noche. Todos mal encarados, con “pinta de choros”, delincuentes callejeros del sector que me arrinconaron y empezaron a esculcarme. Me quitaron la chaqueta, no pudieron quitarme las zapatillas. Un hombre de entre 30 y 35 años con gorra roja y barba no me quitaba los ojos de encima. Me miraba con odio. Se había dado cuenta que yo había logrado evitar que me quitaran los papeles de identidad y la tarjeta del cajero automático.

“Una hora más tarde los policías dijeron que nos llevarían al CAI de Lourdes, en la calle 64, también de Chapinero. ‘Cuando estemos allá le voy a dar piso (matar) gomelo’  e hizo la señal de cortarme el cuello me dijo el hombre de la gorra.

“Muerto del susto  evité estar cerca del hombre escudándome detrás de cuatro o cinco de los detenidos.

“A los quince minutos llegó al CAI de Lourdes un oficial de la policía, quien empezó a hacer un reconocimiento de las personas arrestadas. Me preguntó por qué me habían detenido. Atropelladamente le expliqué lo ocurrido. Me observó de arriba a abajo y dijo ‘no, usted no tiene cara de ser eso. Espere’. Se dio cuenta del error de sus subalternos.

“Poco rato después regresó el oficial, al parecer teniente o subteniente por su juventud, y me dijo que esperara una seña suya para que saliera caminando normalmente del CAI en medio de la llegada de otras personas arrestadas en otros sectores de Chapinero.

“Alguien alcanzó a decirle a mi amigo que los policías me habían arrestado, pero no sabían para dónde me habían llevado y él  llamó a mi casa y por celular se comunicó con los otros compañeros con los que  habíamos estudiado esa noche.

“A mis padres los policías del CAI del parque de los hippies, les dijeron que me habían trasladado detenido, pero no les dijeron a dónde porque “hubo cambio de turno”.

“Me buscaron infructuosamente en la estación de policía de la calle 40 con 13 y en la de Chapinero, arriba de la circunvalar.

“A las tres de la mañana llegué a la casa. La pesadilla sigue viva en mi mente.”

 

Acerca de Revista Corrientes (2863 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas