Al instante

Matoneo y matonismo son de significado diferente

Por Jairo Cala Otero

"Matoneo" escolar Foto occidente.co

 Los medios de comunicación de Colombia usan, repetidamente, el sustantivo matoneo para referirse al acoso psicológico de que son víctimas algunos estudiantes, por otros estudiantes; generalmente, condiscípulos suyos. La palabra se ha entronizado como «correcta», al decir de algunos.

La semántica, sin embargo, no la define en ninguna circunstancia ni en ningún sentido. En cambio sí contempla el sustantivo matonismo, cuya significación es exactamente la que le quieren chantar de manera errónea a matoneo.

Veamos a la luz de la gramática (dejando lejos las alegaciones bizantinas) qué hay en cada vocablo:

Matonear: Este verbo sienta su origen en Costa Rica. De su uso masivo allí ascendió al diccionario. Significa: ‘Asesinar a alguien a traición, estando al acecho’. Es decir, matonear es quitarle la vida a una persona tras haberla asediado o atalayado con ese exclusivo propósito. No hay más significados recogidos en el diccionario para ese verbo. Luego no figura alguno que diga que matonear es presionar psicológicamente a alguien con el fin de atormentarlo, que sería el caso de algunos estudiantes colombianos.

Imagen images.cdn.com

Imagen images.cdn.com

En la conjugación del verbo matonear, matoneo es la primera persona, en el modo indicativo: yo matoneo. Es decir, yo asesino. (Recuerde, amigo lector, que matonear es asesinar). Por eso no debe confundirse el vocablo matoneo con un sustantivo, porque es una inflexión del verbo matonear (matar de modo ex profeso).

En cambio, el sustantivo matonismo define con claridad meridiana esa presión indebida para atribular a una persona:

Matonismo: Composición de matón e -ismo. 1. ‘Conducta de quien quiere imponer su voluntad por la amenaza o el terror’. (Diccionario de la Real Academia Española).

Diferente, ¿verdad? En este vocablo (matonismo) sí está definida la amenaza, que es el padecimiento de muchos estudiantes colombianos (y de trabajadores en muchas empresas también). Luego imponer la voluntad (matonismo) no es igual a matar (matonear). ¡Un niño de primaria sabe diferenciar eso!

Pero los contumaces, que alegan por alegar, dicen que matoneo es mejor porque ya «se pegó» entre la gente. ¿Cuánta gente? Porque para que sea recogido por el diccionario académico un vocablo debe volverse de uso masivo, y masivo compromete a millones de personas. Con seguridad los usuarios de la palabra matoneo viven en el ámbito colegial y en los medios de comunicación; en estos últimos cualquier palabra se «echa a volar» sin una consulta previa al diccionario. La semántica es la gran despreciada por muchos hispanohablantes.

No es este, entonces, un asunto de morfología de las palabras, como alguien argumentó al decir que matoneo estaba bien formada como sustantivo. Olvidó, repito, que es una inflexión del verbo matonear (yo matoneo), no un sustantivo. Y añadió el consultado que el término ¡matonismo no se conocía! Claro, cómo lo van a conocer si quienes dudan no consultan un diccionario… Si lo usaran, además, se volvería masivo su uso, con precisión semántica.

Cuando menos con este artículo idiomático algo más de 20 000 personas (del registro en mi base de datos) ya saben ahora la diferencia existente entre matonear, matoneo y matonismo. Yo, entre tanto, hago votos porque no haya más matonismo en ninguna parte contra ninguna persona; y porque los necios no pretendan matonear (matar) ese sustantivo castizo y preciso del bello idioma castellano.

 

Ir a la barra de herramientas