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Martes de la luenga lengua: Yerra

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Imagen tout.aide.info

Yerra, apócope, como un puño, apócope, coherente, por parte de Efraim Osorio (La Patria, de Manizales)

 

Una atenta lectora, la señora Marleny Lince Díaz, me comentó que la respuesta de una de las guías de un crucigrama de LA PATRIA fue ‘yerra’, no la inflexión verbal de ‘errar’ (‘equivocarse’), sino la ‘acción de marcar con el hierro los ganados’, ‘la yerra’. Como a ella, me pareció un ‘yerro’ mayúsculo, puesto que no existe el verbo ‘yerrar’. El castizo es ‘herrar’ (“marcar los ganados con hierro y ponerles las herraduras a las caballerías”), verbo irregular que se conjuga como ‘cerrar’. Fui, entonces, a los diccionarios, y, para mi sorpresa, en ellos la encontré -sinónimo de ‘hierra’ (‘la hierra’)-, pero como regionalismo de Argentina, Bolivia y Uruguay. Es el mismo fenómeno fonético de ‘hierba’ y ‘yerba’. Lo que no puntualizan las fuentes, porque no lo especifican, es si en esos países, con ese mismo sustantivo, expresan también el ‘herrado’ (“operación de herrar”) de las caballerías. Habría que preguntárselo a los gauchos de las pampas argentinas y de los ‘potreros’ uruguayos.
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Hace poco me referí a la expresión ‘como un puño’, que debe usarse en vez de la equivocada ‘de a puño’, que, bien analizada, nada dice. Estoy seguro de que el editorialista de El Tiempo no lee lo que escribo, y aunque lo hiciese, no me pararía bolas. Sea de ello lo que fuere, esto garrapateó: “Es una verdad de a puño que el gigante asiático…” (El Tiempo, China y su gran cambio, 27/10/2017). Esa locución, repito, nada significa. Hay que notar que la combinación ‘de a’ se emplea en las oraciones en las que se expresa una distribución, verbigracia, ‘cada uno de los contendores recibió de a puño cada uno’*. En el mismo editorial se lee: “Y hay que decir que al plantearse esta meta no se utilizó el apócope ‘gran’…”. ‘La apócope’ o ‘apócopa’, sustantivo femenino, porque viene del femenino griego ‘apocopé’ (‘corte, separación’), a través del también nombre femenino latino ‘apocopa-ae’ o apocope-es’ (‘supresión’), es la “supresión de algún sonido al fin de un vocablo”. *Nota: ‘Puño’, colombianismo por ‘puñetazo’.
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El sustantivo ‘coherencia’ (“conexión, relación o unión de unas cosas con otras”) rige la preposición ‘con’, por ejemplo ‘la coherencia de su actuación con sus enseñanzas’. Lo mismo se aplica a su adjetivo ‘coherente’ (“que tiene coherencia”). El columnista Leonardo Pineda escribió: “Suele suceder que cuando el villano es un ser carismático y con una maldad coherente a sus acciones…” (LA PATRIA, Zapping, 25/10/2017). “…coherente con sus acciones”, como si dijéramos “acorde con sus acciones”, porque este adjetivo ‘acorde’, rige también la preposición ‘con’, que, en ambas frases, establece un enlace de conformidad del actuante con lo actuado.
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Insisto, aunque sé que pierdo este espacio, mi tiempo y mi esfuerzo: las preposiciones ‘por’ y ‘de’, ellas solas, sin necesidad de ninguna ayuda, desempeñan su oficio en la oración. ‘Por parte de’ y ‘de parte de’ son ya una peste universal e incontrolable, tanto, tanto, que no hay nadie que no haya sido por ella infectado. Y no me refiero solamente a los comentaristas deportivos ni a quienes leen las noticias en la radio y en la televisión ni a los comunicadores oficiales. Señalo también a escritores que, se supone, deben redactar castizamente, como el editorialista de El Tiempo y uno de los periodistas de ese diario. Este último escribió: “El destituido presidente de Cataluña es acusado de rebelión, sedición y malversación por parte de la Fiscalía de España” (Internacional, 2/11/2017). Y el primero, el mismo día, lo siguiente: “…unidas a las presiones de parte de las autoridades…”. Relean ustedes, analicen lo que escribieron, supriman ‘parte de’, en la primera muestra, y ‘por parte’, en la segunda, y entenderán: “…es acusado… por la Fiscalía de España; y “…unidas a las presiones de las autoridades”. ¿Cómo les parece? Así, lo recuerdo, escribían cuando escribían bien.

 

Cambio climático, claves para una buen redacción

Por Fundación para el español urgente

 

Con motivo de la celebración en Bonn de la Conferencia de las Partes (COP23) sobre el cambio climático, se ofrecen algunas claves para una buena redacción de las noticias relativas a este acontecimiento:

1. Cambio climático, en minúscula

La expresión cambio climático no constituye un nombre propio, sino una denominación descriptiva, y por tanto se escribe con iniciales minúsculas en frases como «Las ciudades del mundo se manifiestan contra el cambio climático». Sin embargo, es preciso respetar las mayúsculas cuando forma parte del nombre de un acto, conferencia o reunión.

2. Nombre completo

El nombre completo de la reunión es Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, un encuentro anual al que los medios suelen denominar también conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climáticocumbre sobre el cambio climático o cumbre del clima, expresiones que se escriben en minúscula al no tratarse del nombre oficial.

3. La siglas COP CMNUCC

También se emplea para aludir a esta conferencia la sigla COP que, aunque viene del inglés Conference of the Parties, está asentada en castellano. Se le añade el número de la edición correspondiente, de modo que la actual se denomina COP23. También se usa, aunque de forma minoritaria, la sigla CP.

La sigla de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es CMNUCC (no UNFCCC, que es la forma inglesa).

 4. Acuerdo de París, en mayúscula

En una Conferencia de las Partes anterior (COP21) se aprobó el llamado Acuerdo de París, que sustituye al antiguo Protocolo de Kioto. En ambos casos las palabras acuerdo y protocolo se escriben con inicial mayúscula, tal como señala la Ortografía de la lengua española.

5. Medioambiente medio ambiente

Es preferible escribir medioambiente en una sola palabra, aunque está aceptada también la forma medio ambiente. Su adjetivo derivado es medioambiental, en una palabra.

6. Cómo escribir los grados

Una de las principales preocupaciones de los especialistas en cambio climático es cuánto subirá la temperatura media del planeta en grados. El símbolo internacionalmente establecido para los grados Celsius (o centígrados) es °C, que consiste en un pequeño círculo (sin punto ni subrayado) seguido sin espacio de la letra CSe deja un espacio entre la cifra y el símbolo (23 °C). En escritos no especializados se puede prescindir de la C y usar solo el círculo; en tal caso, se escribe pegado al número (23°). Su escritura no necesita cursiva ni comillas.

7. En vías de, no en vía de

Uno de los objetivos de esta conferencia es que los países todavía en vías de desarrollo tengan voz sobre cuestiones relacionadas con el cambio climático. En vías de, con ese, no en vía de, es la forma correcta para expresar que algo está ‘en proceso’ o ‘en camino de’, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.

8. La capa de ozono, en minúscula

La expresión capa de ozono, que alude a una zona de la atmósfera que filtra las radiaciones nocivas del Sol, se escribe íntegramente en minúscula.

9. Sostenible sustentable

Los adjetivos sostenible y sustentable (el primero más utilizado en España y el segundo más común en América) son válidos para referirse al modelo de desarrollo que trata de no comprometer a las próximas generaciones con un consumo excesivo de recursos.

10. Desertización desertificación, sinónimos

Desertización desertificación pueden emplearse como sinónimos, aunque la primera es la que se ha usado tradicionalmente en español.

11. El prefijo bio-, unido a la palabra a la que afecta

Es habitual encontrar en noticias y documentos sobre el cambio climático palabras que aparecen con el prefijo bio-, procedente del griego y que significa ‘vida’. Al igual que ocurre con el resto de los prefijos, se escribe unido a la palabra que acompaña (biocombustible, biodiésel), no unido con un guion (bio-combustible, bio-diésel) ni separado por un espacio en blanco (bio combustible, bio diésel).

12. Verde no necesita comillas

El término verde, con el significado relacionado con la ecología o lo natural, se escribe en redonda y no en cursiva o entrecomillado, como aparece en numerosos medios, puesto que se trata de una acepción ya asentada y recogida en el Diccionario académico.

13. Hora del Planeta, mayúsculas

Una de las iniciativas para luchar contra el cambio climático es la convocatoria anual de la Hora del Planeta, que se escribe con mayúsculas iniciales por tratarse de un nombre propio

El lenguaje en el tiempo

Fernando Ávila, diario El Tiempo

“¡Te invitamos una copa!” (Lerner). Mejor: “¡Te invitamos a una copa!”. Los verbos convocamos, convidamos e invitamos llevan la preposición a en el complemento directo (a qué), “convocamos a una reunión”, “convidamos a una tertulia”, “invitamos a una copa”. Y si las frases tienen complemento indirecto (a quién), la a se repite, “convocamos a los vecinos a una reunión”, “convidamos a sus amigos a una tertulia”, “invitamos a los lectores a una copa”.

La repetición de preposiciones no constituye cacofonía, máxime si se trata de preposiciones átonas (sin acento). Es lo que pasa con de en “Santiago de Cali, 8 de noviembre de 2017” o “Hay torta de queso y de chocolate” (dos tortas). Si se quita el segundo de en esta última frase, “Hay torta de queso y chocolate”, el significado cambia, pues se habla de una sola torta.

Preposiciones tónicas (con acento) son según y vía, y aun ellas pueden repetirse sin que haya error, “¿Según Aristóteles o según Voltaire?”, “¿Va a Cartagena vía Medellín o vía Bucaramanga?”.

¡Cuántos amigos tienes!

“Cuantos amigos vienen cuando tienes una sartén para waffles” (Carlitos). Mejor: “¡Cuántos amigos vienen cuando tienes una sartén para wafles!”. La palabra cuántos (‘qué cantidad de’) se tilda cuando es tónica, forma que puede ir en frases afirmativas, “Cuántos amigos vienen cuando tienes una sartén”; negativas, “No sabe usted cuántas dificultades he tenido hoy” o interrogativas, “¿Sabe cuántos edificios tiene Trump?”.

No se tilda cuando es átona, cuantos, forma que puede ir en frases afirmativas, con el sentido de ‘mientras’, “Cuantos más vengan, mejor”; negativas, con el sentido de ‘quienes’, “No puede atender a cuantos lleguen sin cita”, o interrogativa, con el sentido de ‘todos los que’, “¿Pueden ir cuantos se anoten?”.

En cuanto al género de la palabra sartén, no está de más recordar que en principio es femenina, la sartén, una sartén, pero en Colombia se usa más como sustantivo masculino, el sartén, un sartén, lo que también está admitido por la Academia.

en cuanto a waffles, se trata de una palabra inglesa, cuya adaptación a nuestro idioma es wafles (Diccionario de americanismos, 2010), ya que en español no hay doble f, razón por la que voces similares, como graffiti (italiano) y offset (inglés), se adaptan grafiti (DLE, 2014) y ófset (DPD, 2005).

Sufijo -avo

El crucigrama dominical da como pista de -avo “Sufijo para cardinales”. Los cardinales, uno, dos, dieciséis, treinta y cuatro, no tienen un sufijo común, como sí lo tienen los partitivos o fraccionarios, -avo, para los masculinos, dieciseisavo, treintaiunavo, cincuentavo, -ava, para el femenino, cincuentava, sesentaiunava, setentainueveava, así como -ésimo, centésimo, milésimo, diezmilésimo, y -ésima, diezmilésima, cienmilésima, millonésima.

FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria
Twitter: @fernandoavila52

 

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