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Martes de la luenga lengua: Poncio Pilato, sino-si no, pueblear, cocer

Recopilación y apuntes de Oscar Domínguez G.

Imagen lavanguardia.com

Efraim Osorio (En La Patria, de Manizales)

¿‘Pilato’ o ‘Pilatos’? El periodista Óscar Domínguez tituló uno de sus muy originales artículos así: “Yo, Poncio Pilato”(Eje XXI, 12/4/2017). El columnista de El Tiempo Noé Ochoa escribió: “Pero alguien se lavaría las manos como Poncio Pilato”. Y en el Evangelio se lee: “…atando a Jesús, le llevaron y entregaron a Pilato” (Marcos, XV-1). En el “Diccionario de nombres propios”, de Gutierre Tibón, al hablar del nombre ‘Poncio’, dice: “Por ser el pronombre de Pilato, no fue repudiado por los cristianos (como pasó con Judas), tal vez por la leyenda según la cual Poncio Pilato murió bautizado y penitente”.

Sin embargo, en el Credo, que tantas veces recitamos, decimos: “…padeció bajo el poder de Poncio Pilatos”. El Diccionario Enciclopédico Larousse tiene esta entrada: “Pilato o Pilatos (Poncio), procurador romano de Judea…”. Y en el diccionario latino de Martín Blánquez Fraile aparece esta entrada: “Pilatus, i. Vulgata. Poncio Pilatos, gobernador de Judea, que consintió el suplicio y la muerte de J. C.”. Traigo a cuento todos estos datos para resolver la duda de un lector sobre la escritura correcta de este ‘apellido’ –Pilato o Pilatos–, que quizás quede completamente resuelta con esta afirmación del académico don Roberto Restrepo: “Pilato. Es tan castizo como Pilatos” (Apuntaciones). Nota: En latín, el adjetivo ‘pilatus-a-um’ significa ‘apretado’ (en términos de guerra), ‘que va en columna cerrada’. Figuradamente, ‘compacto, denso’. Más todavía: En latín, ‘Pilatus’ es singular, porque en ese idioma la ‘ese’ no tiene nada que ver con el plural de sustantivos y adjetivos.
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Supongo que el señor Guillermo Angulo ignora el bagaje académico de Daniel Samper Ospina. Yo también lo desconozco. Por lo cual, tanto él como yo no sabemos si el error en la siguiente frase se debe a un lapsus gramatical o al desconocimiento de la norma correspondiente: “Pónganse a estudiar, vagos, o sino terminan como María Fernanda Cabal” (Semana, 9 de abril de 2017). Me refiero al empleo de la conjunción adversativa ‘sino’ en lugar de la locución negativa ‘si no’, compuesta del condicional ‘si’ y el adverbio de negación ‘no’, locución que le da sentido a la orden dispuesta por el hijo de don Daniel. Este error, como muchas veces lo he expresado, se debe a la acentuación equivocada como palabra aguda de una grave, ‘sinó’. ‘Si no’ lo creen, lean la siguiente frase, y analícenla: “…y hay que sonreír pese a la tragedia humana o sino miremos a Mocoa” (LA PATRIA, Voz del lector, Álvaro Alzate Ussma, 18/4/2017).
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La columnista Adriana Villegas escribió: “Puebliar es un verbo hermoso que aún no existe para la Real Academia de la Lengua Española, aunque por estas tierras todos sepamos su significado” (LA PATRIA, 16/4/2017). Y tiene razón. Pero, de acuerdo con la forma castiza de construir los verbos, si algún día la Academia le da su bendición, así sea solamente como ‘colombianismo’, el verbo sería ‘pueblear’, porque la terminación ‘iar’ es de verbos formados de sustantivos que ya tienen la ‘i’, por ejemplo, ‘pronunciar’, de ‘pronunciación’, ‘licenciar’, de ‘licencia’, ‘anunciar’, de ‘anuncio’, etc. Los otros verbos cambian la vocal del sustantivo por ‘e’, como de ‘campo’, ‘campear’, de ‘burbuja’, ‘burbujear’, de ‘trampa’, ‘trampear’. Y de ‘mordisco’, ‘mordisquear’, aunque lo pronunciemos ‘mordisquiar’. Además, la bella definición que propone ella del verbo ‘pueblear´ podría servirle de guía a la Academia para redactar la suya: “Puebliar es regalarme la alegría de visitar sitios en los que la vida es más barata, el ritmo más lento, el paisaje más colorido y la gente más amigable”. ¡Ojalá los académicos manizaleños de la Lengua la apoyen! Al margen: En el mismo artículo hay una frase que me dio la oportunidad de recordarle a la columnista el refrán “En todas partes se cuecen habas”, que el inmortal Sancho Panza enunciaba de esta manera: “En otras casas cuecen habas, y en la mía, a calderadas”. La frase de la columnista es ésta: “…los huevos se cocen en un pocillo”. El verbo ´cocer’ (‘hervir, calentar, cocinar’) es irregular, y se conjuga como ‘mover’: si conjugamos ‘ellos se mueven’, hay que conjugar ‘ellos se cuecen’. Es la lógica gramatical.

Hablar español, y dejar los anglicismos a un lado

Por COLPRENSA
Los palabras en otro idioma están en la vida diaria. Es normal, porque las lenguas están vivas, y por las relaciones culturales que cada vez son más fáciles.
Sin embargo, si la palabra en español existe, es mejor usarla. Es la recomendación de la Real Academia de la Lengua.

Por el Día Internacional del Idioma, la Universidad de La Sabana publicó los anglicismos más innecesarios que se han incorporado al español, y que según expertos, de alguna u otra manera le han hecho daño al idioma.

Según el informe del docente en periodismo y lenguaje, Jairo Valderrama, actualmente se calcula que el léxico general del español está compuesto entre cien y doscientas mil palabras, y cuenta con un cinco por ciento, es decir, dos mil palabras que son anglicismos aceptados e incorporados a la lengua.

Según el experto, los anglicismos son usados más de lo normal en términos de alimentos, música y tecnología.
Por ejemplo, en la comida, algunas personas piden chips en lugar de papas fritas, o se antojan de un postre como el pie de manzana, o desean un hot dog, un beef o un steak, cuando está la tarta de manzana, el perro caliente, la carne de vaca o el filete.

Asimismo, en el ámbito de la música, se utilizan algunos anglicismos como crossover, y quien se encarga de reproducir esos sonidos es un disk jockey.
En cuanto a la tecnología se utilizan palabras como followers, que en español es más simple, seguidores. “La realidad no se modifica porque se la designe de manera distinta con las palabras. Una revisión o un registro son eso, aunque les digan check-in. El ketchup es solo salsa de tomate. Y hay torpes que tradujeron car wash como autolavado, como si cada quien llegara para lavarse por sí mismo. Y tan fácil que es decir: lavadero de carros”, precisa el docente universitario.

Elecciones en Francia
DE LA FUNDACION PARA EL ESPAÑOL URGENTE

Las expresiones V República y Quinta República son adecuadas para referirse a este periodo de la historia de Francia y lo recomendable es escribirlas con las iniciales mayúsculas.
En los medios de comunicación pueden leerse frases como «El final de la Quinta República», «Le Pen y Macron matarán la V República» o «Los franceses pueden darle hoy la puntilla a la V República», todas ellas válidas.

Tanto el uso de los números romanos como el de los ordinales está ampliamente asentado al aludir a este periodo histórico. En este sentido, la Ortografía de la lengua española no censura dicha alternancia e indica que ambos sistemas numéricos pueden alternar en ocasiones, como sucede en la denominación de las dinastías: XVIII dinastía o 18.ª dinastía.
Esta misma obra señala que los nombres de periodos históricos se escriben con mayúsculas iniciales, como ocurre en el Tercer Reich, la República de Weimar o la Guerra Fría.
Estas pautas son igualmente aplicables a las denominaciones VI República o Sexta República: «Mélenchon propone edificar una Sexta República que suponga una ruptura radical» o «Presidenciales francesas: fuerte movilización por la VI República».

www.oscardominguezgiraldo.com

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