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Martes de la luenga lengua, las comillas

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Imagen elplaneta.com

De la Fundación para el español  urgente)Ante las dudas que a menudo suscita el empleo de estos signos, se ofrecen una serie de claves para el uso de las comillas:

1. Tipos de comillas

Las comillas son un signo ortográfico doble y en español hay tres tipos:

1.1 Las comillas angulares, latinas o españolas (« »). Pese a no ser las más accesibles en los actuales teclados y dispositivos, son las que las Academias de la Lengua recomiendan en textos impresos.

1.2 Las comillas inglesas (“ ”). Lo adecuado es emplearlas en segunda instancia, es decir, cuando se desea entrecomillar un texto o una palabra enmarcados dentro de un texto ya entrecomillado con las angulares.

1.3 Las comillas simples (‘ ’). No deben confundi

rse con el acento, que es una pequeña raya oblicua.

2. Comillas, espacios y puntos

Como se ve en los ejemplos de los siguientes apartados, todas las comillas de apertura se escriben pegadas al primer elemento del fragmento que enmarcan y todas las de cierre pegadas al último, sin dejar ningún espacio. Lo adecuado es, además, que el punto (salvo si es de una abreviatura), la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriban fuera de las comillas de cierre.

3. Usos de las comillas

Entre los usos más frecuentes de las comillas cabe destacar los siguientes:

3.1 Marcar citas textualesMauricio Macri criticó los «discursos del odio», aunque si la cita es muy larga, como sucede en ocasiones en los libros, la costumbre actual es darle un sangrado mayor que el del resto del texto y reproducir la cita en cuerpo de letra menor o en cursiva.

3.2 Señalar el carácter especial de una palabra o expresión; por ejemplo, que es vulgar o que se emplea con ironía: He tenido unas vacaciones «durísimas». También cuando se usa una voz perteneciente a otra lengua y no se dispone de letra cursiva: Los bancos alertan del fraude por «phishing». La Ortografía académica precisa que, excepcionalmente, en los titulares de prensa pueden emplearse para ese fin las comillas simplesLa ‘app’ que obliga a tus hijos a hacer ejercicio.

3.3 Delimitar la extensión del título de cualquier parte interna de una publicación (un artículo, un reportaje, un cuento, una canción, etc.), sobre todo cuando este título se cita junto al título general de la obra que la contiene (por ejemplo: «La biblioteca de Babel» es un relato del libro Ficciones).

3.4 Marcar la longitud de los nombres de leyes, programas, planes, proyectos, asignaturas, etc., cuandose citan dentro de un texto y son muy largos. En estos casos, solo se escribe con mayúscula la inicial de la primera palabra, pues las comillas ya se encargan de delimitar la extensión del título: «Lingüística aplicada a la enseñanza de español como lengua extranjera».

3.5 Delimitar los títulos de ponencias, discursos, exposiciones, etc., así como de los apodos y alias que se intercalan entre el nombre de pila y el apellido.

4. Para qué no se usan las comillas

4.1 Para marcar nombres propios, acrónimos o siglas de otras lenguas. No son, por tanto, adecuadas frases como Mi hija estudia en el Colegio Público «Jorge Juan» o Sale al mercado un nuevo «DVD», en los que sobran las comillas.

4.2 Para enmarcar los títulos de las colecciones editoriales, de los libros sagrados o de sus partes: el Coránel Génesis.

5. Cómo se encuentran en el teclado

En ocasiones no es fácil saber cómo obtener las comillas angulares, que no son la duplicación de los símbolos < y >, o las altas, que no son tildes (` ´).  Para ello se pueden emplear ciertas combinaciones de teclas que se resumen en este cuadro y puedes ver con detalle en la Wikilengua:

Poliamor, previo, prudente-prudencial, cada uno

Efraim Osorio (La Patria, de Manizals)

No es oficio de la Academia de la Lengua ‘acuñar palabras’. ‘Acuñar’, en su tercera acepción, es, según El Diccionario, “dar forma a expresiones o conceptos cuando logran difusión o permanencia. Acuñar una palabra, un lema, una máxima”. Es decir, acomodarle el ‘término apropiado’ a una ‘idea’. Y esto lo realiza la gente. Lo que hace la Academia de la Lengua es aceptar esas palabras, definirlas y ponerlas como entradas en sus diccionarios, tarea que comenzó en el siglo XVIII con su ‘Diccionario de Autoridades’ (1726-1739), un siglo después de la publicación del ‘Tesoro de la Lengua Castellana o Española’ (1611), de don Sebastián de Covarrubias, el primer diccionario de nuestra lengua y base del primero de la Academia de la Lengua. Esta introducción, para referirme a la siguiente frase de la columnista de El Tiempo Cecilia Rodríguez: “Y luego están los poliamorosos, un concepto existente desde hace décadas (acuñado por el diccionario desde 1992, pero que yo no conocía)…” (6/10/2018). Yo tampoco. Lo busqué, entonces, en los diccionarios que utilizo -unos cuantos-, y no lo encontré en ninguno, ni siquiera en el novísimo de la Academia. Lo hallé en Google, que lo define así: “Poliamor es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa, sexual y duradera de manera simultánea con varias personas”. Mal definido, porque esta definición es la de ‘poliamar’, si este verbo existiera. Pero, ¡qué caray!, da la idea… Y, aunque las palabras compuestas deben formarse con términos del mismo idioma, o griego o latín, no discuto la formación de este término, que debería ser ‘multiamor’, porque hay algunas excepciones castizas, verbigracia, ‘polifacético’ (griego y latín), que debería ser ‘multifacético’. En fin, lo que quería decir era que ni la Academia ‘acuña’ palabras, ni el neologismo de la columnista es entrada, por ahora, de ningún diccionario.
* * *
¿Por qué será que a los periodistas no les gusta el adverbio ‘antes’? En su lugar, echan mano del adjetivo ‘previo-a’, que gramaticalmente no lo puede reemplazar. Una muestra de entre miles: “Policías detienen a un manifestante previo a la marcha Unidos por la Libertad” (LA PATRIA, Mundo, pie de foto, 15/10018). “…antes de la marcha…”, castizamente. ¿No consideran ustedes, comunicadores, que el humildísimo adverbio ‘antes’ cumple cabalmente con su oficio en la oración gramatical?
* * *
Hace ya unas cuantas semanas, un corresponsal de La voz del lector se refirió al empleo equivocado del adjetivo ‘prudente’, con el que un columnista, si mal no recuerdo, calificó el tiempo (“duración de las cosas sujetas a cambios”). Y añadía que el adjetivo apropiado era ‘prudencial’. Y con razón, porque el primero califica únicamente a “quienes tienen prudencia y actúan con moderación y cautela”, y esto, evidentemente, no lo hace el ‘tiempo’. ‘Prudencial’ sí es el adjetivo apropiado, para sustentar lo cual y para darme un inmerecido descanso, transcribo lo que enseña el diccionario de María Moliner: “2. Corrientemente, se aplica sólo al cálculo de alguna cosa hecha con aproximación y, aunque con datos incompletos o imprecisos, con fundamento, así como a la cantidad de una cosa que es suficiente y no excesiva”. Ejemplo: Cuando un juez le da al denunciado un ‘tiempo prudencial’ para que cumpla con su obligación, quiere decir que le concede un plazo, ni tan corto, que lo atosigue; ni tan largo, que perjudique al demandante. En muchos casos, el adjetivo ‘prudencial’ podría ser reemplazado por ‘oportuno’ o ‘conveniente’.
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“…como si cada uno no hiciéramos parte de ese colectivo que es parte del problema…”. Así escribió la columnista de LA PATRIA María Paz Mejía Londoño (23/10/2018). “…como si cada uno no hiciera parte…”, porque ‘cada uno’ (distributivo) es singular, concordancia que sí aplicó más adelante: “…cada uno sí puede poner su grano de arena desde su comportamiento”. ¿Sí ve que, como dicen por estas calles, ‘sí se puede’?

Taller del Idioma; clic (Abel Méndez, El Diario, de Pereira)

CLIC. «Tu email “taller95@yahoo.es”esta inscrito en nuestra base de datos, si no deseas seguir recibiendo este tipo de información, de click aquí. Cámara de Comercio».
Agradecidísimo porque me mantienen enterado de los eventos que programan. No necesito hacer «click» cosa que mi ratón no sabe hacer, sino «clic» en español. De paso los entero de que la tercera persona del presente de indicativo del verbo «estar» lleva tilde en la «a». Además, las comillas de cierre de la dirección de mi correo se tragaron el espacio que debe haber entre ellas y la palabra verbal «está». Me venían tratando en segunda y me pasaron a tercera, pero no le pusieron la tilde diacrítica a la forma «dé» del verbo dar. Ustedes han sido muy amables, espero que no me vayan a borrar por metido.

RECORRIDO POR LAS AULAS. «EXPOingeniería2018».
No me canso de enseñar cómo se crea un acrónimo, sólo que no me paran bolas: Un acrónimo, lo he dicho infinidad de veces, es una palabra y las palabras en español sólo tienen una mayúscula inicial y si se trata de un nombre que viene determinado por un número, éste se separa de la palabra con un guion, ejemplos: «Torneo de Fútbol Sub-19»; «Expoingeniería-2018».

TRIPLE ERROR. «En Pereira conseguían las ´mulas´». Título de un caso de transporte humano de cocaína. El Diario.
1. El autor usa la tecla de la tilde para crear unas comillas simples erróneamente, pues los espacios de la tilde no compaginan con los de las comillas simples. 2. Si el autor necesita poner entre comillas una palabra con un significado que no está en el Diccionario no son las comillas simples las que se usan, sino las dobles. 3. La cuarta acepción de la palabra «mula» es ‘contrabandista de drogas en pequeñas cantidades’. Me demoré menos de minuto y medio para encontrar ese significado en el Diccionario y poniéndolo en la página donde escribo. Palabras tan usadas es casi seguro que están en el Diccionario, aunque el significado que queremos darle no sea ni parecido al significado principal. El título debió ser: En Pereira conseguían las mulas.
taller95@yahoo.es

Al interior de, aparte, roquero, rock / El lenguaje en el tiempo

Fernando Ávila, El Tiempo

Citas: “Los crímenes de violencia sexual cometidos al interior de un grupo armado” (La Silla Vacía), “Confirman que periodista saudí murió tras riña al interior de consulado en Estambul” (AN), “Menor de edad intentó suicidarse al interior de su casa” (Ondas de Ibagué).

Tres casos en los que “al interior de” no es otra cosa que el reemplazo sofisticado e innecesario de la simple preposición “en”, “… en un grupo armado”, “… murió en el consulado…”, “… intentó suicidarse en su casa”.

Se trata de un galicismo introducido al país por los violentólogos de la Sorbona. “Al interior de” es válido solo con verbos de movimiento, “Después de recorrer la costa atlántica, se dirigió al interior del país”. Nótese cómo este “al interior de” es necesario para el significado, y no puede reemplazarse por “en”. ¡Ese es el uso correcto!

Aparte

Citas: “Ahora consigo ganar 1300 dólares por semana a parte de mi salario” (aviso), “Estudio en la Javeriana por las oportunidades que me da para involucrarme en otras experiencias a parte de las académicas” (aviso), “A parte de despedido, Dayro Moreno será expulsado” (Minuto30). Mejor, en los tres casos, “aparte”, adverbio que significa ‘separadamente’, ‘con distinción de’.

Roquero y rock

Pregunta: ¿Por qué ustedes escriben roquero, con q, y no rockero, con k, como corresponde a un derivado de rock?, Dary Suárez J.

Respuesta: Porque la palabra rock es inglesa y no tiene adaptación al español, idioma en el que no hay palabras con ck.

Entre los términos ingleses con ck adaptados al español están crack, block, click, que en nuestro idioma se escriben crac, bloc, clic. También tiene adaptación rock and roll, que se escribe rocanrol.

La adaptación española de rock sería roc, pero tendría tanto rechazo como en su momento lo tuvieron yaz y tur, adaptaciones del inglés jazz y del francés tour, incluidas en la edición del diccionario académico de 1992 y desaparecidas en ediciones posteriores. Por eso se siguen usando en la prensa las palabras jazz, tour y rock, con su escritura original, pero siempre con el destaque tipográfico propio de los extranjerismos, la cursiva.

Yaz solo la usaría un médico con lenguaje rebuscado como inflexión del verbo yacer, “Yaz por un momento en la camilla, para examinarte”.

En consecuencia, periódicos, revistas y portales web usan la palabra inglesa rock en cursiva, “Será un día de rock donde confluirán diferentes géneros” (Caracol), “Cruel Cruel, las chicas que se apoderan del rock bogotano” (Radiónica), y la española roquero, en letra normal, “Duque: roquero y disciplinado, de senador primíparo a presidente” (Semana), “Fernando Poma, empresario que se volvió roquero” (EL TIEMPO).

FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria @fernandoavila52

Quién es el Rey? Europa no lo sabe

Ángel Marcel

Viernes 12 de octubre. ¿Qué habrá sido

de Cristóbal Colón? ¿El Almirante,

extraviada la rosa en el cuadrante,

será en Cipango, acaso, feneçido?

Viernes 12 de octubre. Se ha sabido

que a la costa se acerca un navegante

y que busca la patria en el levante

porque en su reyno todo está perdido.

¿Quién es el Rey? Europa no lo sabe.

Y allí va la certeza de la proa

que a la ensenada ingresa entre la bruma.

Atan a Palos o a Moguer la nave,

y dice el capitán de la canoa

que al África ha llegado Moctezuma.

Halloween: claves de redacción Recomendación urgente del día

Con motivo de la festividad de Halloween, se ofrecen algunas recomendaciones sobre términos y expresiones relacionados con esta celebración.

1. Halloween, con inicial mayúscula

Según la Ortografía de la lengua española, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, se escriben con inicial mayúscula. Por lo tanto, la fiesta de Halloween, que es la contracción de la expresión inglesa All Hallows’ Eve y cuyo significado es ‘víspera del Día de Todos los Santos’, se escribe con mayúscula inicial, en redonda y sin comillas.

2. Día de Todos los Santos, Día de los Muertos…

Del mismo modo, se escriben con iniciales mayúsculas en todos los elementos significativos las denominaciones Día de Todos los SantosDía de los MuertosDía de las ÁnimasConmemoración de los Fieles Difuntos y Noche de Brujas.  

 3. Trick or treat puede ser truco o trato

Truco o trato es la traducción más asentada de la expresión inglesa trick or treat, que usan los niños cuando van casa por casa pidiendo dulces la noche de Halloween. Aunque hay otras traducciones posibles y con uso  (como dulce o trucodulce o travesura…), truco o trato y otras fórmulas como treta o trato tienen la ventaja de la semejanza o paronimia fonética con el original.

En México se emplea la expresión pedir calaverita, ya que la cesta en la que los niños guardan los dulces que reciben tiene forma de calavera.

4. Zombi, mejor que zombie

Uno de los disfraces habituales en esta festividad es el de zombi, plural zombis. Esta adaptación al español es preferible a las formas zombie y zombies, propias del inglés.

5. Hombre lobo, en minúscula y en dos palabras

El nombre de esta criatura legendaria, también conocida como licántropo, se escribe en minúscula, separado y sin guion. En lo referente al plural, existen dos opciones: hombres lobo u hombres lobos.

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