Al instante

MARTES DE LA LUENGA LENGUA: Estampido, obstruir, absorber, irrumpir

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Imagen telesurtv.net

Efraim Osorio

(La Patria, de Manizales)

¿Cuán fuerte puede ser el ‘estampido’ de una chica? La respuesta podría tenerla el presbítero Efraín Castaño, que esto escribió: “Se hace ayudar (una monjita brasileña) de otra chica de fogosidad y estampido fiestero” (LA PATRIA, Son de Brasil, 10/8/2016). ‘Estampido’, padre, es “el sonido grande que hace en el aire el disparo de una pieza de artillería, arcabuz u otra cosa” (Vicente Salvá). También el “ruido fuerte y seco como el producido por el disparo de un cañón”. O por el estallido de una bomba o de una mina explosiva o de un ‘volador’, cuyo ‘estampido’ sí es ‘festivo’, que no ‘fiestero’, porque este adjetivo califica sólo a personas amigas de fiestas y parrandas. Sus sinónimos son ‘detonación, explosión’, y viene de ‘estampida’ (“Resonancia, divulgación rápida y estruendosa de algún hecho. // Huida impetuosa que emprende una persona, un animal, o, especialmente, un conjunto de ellos”). Es, pues, imposible, que una chica produzca un ‘estampido’, a no ser que se trate de una suicida asesina, caso en el cual el ‘estampido’ no es suyo sino de la bomba que amarró a su cuerpo para ganarse el paraíso y lastimar a sus semejantes. Padre, así como para el dolor de cabeza se hizo la aspirina, para que los escritores no cometan estas pifias semánticas se hicieron los diccionarios.
* * *
El señor Guillermo Angulo afirma, e insiste en ello, que el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal desempeña su oficio muy mal. Para comprobarlo, me envió esta muestra: “Será el policía quien valorará o interpretará las normas del código. Será él quien diga qué es obstruir manifestaciones de cariño en espacio público, (por lo que habrá de pagarse $92.000)”. (El Jodario, primera semana de agosto de 2016). Nunca antes lo había leído. No comento el nombre de su espacio periodístico, porque me parece un terminacho que no lo merece. Si obviamos la coma antes del paréntesis de la multa, las dos frases pasarían un examen de redacción en bachillerato. En lo que sí obtendría una calificación paupérrima sería en la confusión inexplicable de ‘obstrucción’ con ‘expresión’, puesto que, muy a las claras, se puede entender que la multa se aplicará a quienes infrinjan el decreto de marras, es decir, a quienes ‘cojan con las manos en la masa’. ‘Obstruir’, señor, es ‘estorbar, entorpecer alguna actividad’, y yo no creo que ningún ciudadano, por mojigato que fuere, va a intentar separar a dos que se besan apasionadamente en público. Y, menos, hoy en día, cuando es moda el ‘libre desarrollo de la personalidad’.
* * *
Les confieso que la siguiente frase del señor Fabio Ramírez me puso a cavilar: “Se sentaba en una silla y cómodamente, absorbía un exquisito café…” (LA PATRIA, Voz del lector, 8/8/2016). Una vez leída, me pregunté: ¿Podrá uno absorber un café, aunque no sea exquisito? Puede, sí, tomarse un café a sorbos, ‘a puchitos’, como decimos coloquialmente, es decir, poco a poco, que es regularmente la forma de hacerlo. Pero, ¿absorberlo? Semánticamente considerado el verbo, podría ser, pues viene del latino ‘absorbere’, que quiere decir ‘hacer desaparecer tragando, tragar, absorber, engullir, consumir’. Pero El Diccionario, como su primera acepción, le da la siguiente: “Ejercer atracción una sustancia sólida sobre un fluido con el que está en contacto, de modo que las moléculas de este penetren en ella”. Y la segunda tampoco ayuda: “Recibir o aspirar los tejidos orgánicos o las células materias externas a ellos, ya disueltas, ya aeriformes”. Y una compañía puede ‘absorber’ a otra. Y puede uno ‘absorberse’ en sus pensamientos, es decir, ‘ensimismarse’. Pero, ¿absorber un exquisito café? De todas maneras, cuando invito a un paisano, le digo: “Camine, nos tomamos un tinto”. No, “absorbámonos un tinto”.
* * *
Titular sin sentido de El Tiempo: “Los escandaloso ‘fans’ irrumpen el sueño olímpico” (Olímpicos, 8/8/2016). Lo califico de ‘sin sentido’, porque el verbo ‘irrumpir’ (“entrar violentamente en un lugar”) es ciento por ciento intransitivo, por lo que nunca acepta complemento directo y, para su empleo, pide una preposición, generalmente ‘en’, así: “…irrumpen en el sueño olímpico”, frase incoherente, razón de más para sustituir ese verbo por uno transitivo y que exprese la idea pretendida, por ejemplo, ‘mancillar, deshonrar, escarnecer, injuriar…’.

Taller del Idioma, Cinco buenas y tres malas

Abel Méndez )(Diario del Otún, de Pereira)

CINCO BUENAS Y TRES MALAS. «Policía se incautó de 1889 Kilos de Marihuana oculta al interior de un camión». El Diario del Otún, Tuiter.
En realidad es una sola buena, pero es tan buena que la valoré por cinco para que no la demeritaran las tres malas que hay en el mismo texto. Entonces, veamos la buena. Muy pocos escritores conocen la correcta conjugación del verbo pronominal «incautarse», por lo general, lo conjugan como un verbo transitivo: «La Policía incautó marihuana», pero como está en el titular y en la nota tuíter es la correcta: «La Policía se incautó de 1889 kilos de marihuana». Ahora sí, veamos las malas: no se justifican las mayúsculas de las palabras «kilos» ni «marihuana» y ésta no estaba oculta al interior, sino en el interior. A la preposición «a» no le corresponde determinar el lugar donde se encuentra algo, eso es oficio de la preposición «en».
LA PREPOSICIÓN A. «Impunidad, injusticia, desigualdad e inequidad: toda una guerra a afrontar».
Esa forma de la preposición «a» delante de verbos que significan una acción que se va a ejecutar es propia del idioma francés, es decir, es galicada. En español se dice: «… toda una guerra para afrontar» o «… toda una guerra que afrontar».
TRES EN UNO. «Todos registramos el bochornoso incidente protagonizado por el ex Presidente Alfonso López Michelsen (Q.E.P.D)…». El Diario del Otún.
Por orden de aparición. 1. Cuando un alto funcionario muere, por protocolo se deja de anteponer el prefijo ex al nombre del cargo que ocupó: el presidente Alfonso López Michelsen. 2. Los nombres de los cargos van con minúscula: «presidente» 3. La abreviatura (q. e. p. d.) se usa más en minúsculas y entre las abreviaturas se deja un espacio que es el correspondiente al espacio que hay entre palabras no abreviadas.
¡CÓMO? «“Sólo un Dios nos puede salvar” Esta frase la pronunció, Martín Heidegger (1889-1976), uno de los más profundos filósofos alemanes del siglo XX, en una entrevista una semana después de su muerte». El Diario del Otún.
Yo no habría asistido a esa entrevista por plata que me hubieran pagado, leí el artículo completo para ver si de pronto el autor decía algo así como «No, eso lo dije por charlar», pero nada: no lo dijo. Me entretuve entonces en que «dios» con mayúscula no puede ir precedido del artículo indefinido y consulté con mi hijo, historiador si el filósofo había sido creyente. En un artículo que mi hijo me mandó pude entender que la entrevista se llevó a cabo el 23 de septiembre de 1966, pero fue publicada el 31 de mayo de 1976, una semana después de la muerte del filósofo. Por otro lado, si Heidegger se refería a nuestro Dios, sobra el artículo indefinido: «Sólo Dios puede salvarnos», pero si se refería a un dios cualquiera sobra la mayúscula de «dios»: «sólo un dios puede salvarnos».
taller95@yahoo.com

Del Manual del español urgente (FUNDÉUBBVA)

Bungalú mejor que bungalow

La forma bungaló (plural bungalós) es la adaptación al español del anglicismo bungalow (‘casa pequeña de una sola planta, que suele construirse en lugares de vacaciones’).

En los medios es frecuente leer frases como «Desde parcelas donde plantar la tienda a bungalows con casi tantas comodidades como un hotel», «La policía detuvo tras el crimen al propietario de los bungalow donde se alojaba la pareja» o «El bungalow ha ganado terreno a las tiendas de campaña y a las caravanas».

La vigésima tercera edición del Diccionario académico ya incluye la forma adaptada bungaló y explica que es un sustantivo masculino que procede del inglés bungalow y este del hindi banglã (‘de Bengala’).

El Diccionario de americanismos, de la Asociación de Academias de la Lengua, recoge asimismo las formas búngalo (plural búngalos), que se utiliza en México y en otros países, como señala el Diccionario panhispánico de dudas, y bangalo (plural bangalos), propia de Chile.

Si se prefiere utilizar el anglicismo, lo adecuado es destacarlo con cursiva, o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Desde parcelas donde plantar la tienda a bungalós con casi tantas comodidades como un hotel», «La policía detuvo tras el crimen al propietario de los bungalós donde se alojaba la pareja» y «El búngalo ha ganado terreno a las tiendas de campaña y a las caravanas».

TOKIO, MEJOR QUE TOKYO

La forma adecuada en español del nombre de la capital de Japón es Tokio, con i latina, no Tokyo, con ye.

En los medios de comunicación es frecuente leer frases como «La escalada estará en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020», «Quiero mejorar esta medalla en Tokyo» o «La Bolsa de Tokyo subió este miércoles».

La Ortografía de la lengua española incluye el topónimo Tokio como el adecuado para la capital nipona y el Diccionario panhispánico de dudas señala que es la forma tradicional en español, preferible a la inglesa Tokyo. La misma obra desaconseja tanto la grafía como la pronunciación Tokío, que se han usado ocasionalmente en el pasado.

Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «La escalada estará en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020», «Quiero mejorar esta medalla en Tokio» o «La Bolsa de Tokio subió este miércoles».

El gentilicio y el adjetivo para aludir a lo relativo a esa ciudad es tokiota, no tokyota. De modo que en frases como «El almuerzo será compartido con siete damas de la alta aristocracia tokyota» o «La tienda se encuentra en el exclusivo barrio tokyota de Ginza» habría sido preferible emplear tokiota, con i latina.

Más de otras vainas en www.oscardominguezgiraldo.com

Ir a la barra de herramientas