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Martes de la luenga lengua: Cohorte, conducta, país-nación

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Imagen starmedia.com

Efraim Osorio (La Patria, de Manizales)

Me quedó cuesta arriba entender la relación que hay entre ‘cohorte’ y una ‘diplomatura’ -no ‘diplomado’-, o, para el efecto, y cualquier estudio organizado de una disciplina académica. Por esto, las siguientes frases me dejaron sin palabras: “La segunda cohorte tiene abierta sus inscripciones”; “En su primera cohorte aprendieron tips y trucos…”. (LA PATRIA, 120 horas para escribir y expresarse bien, 20/4/2018). Cuando leí u oí por primera vez la palabra ‘cohorte’, fue con el significado de “unidad táctica del antiguo ejército romano que tuvo diversas composiciones”. Era un cuerpo de infantería que regularmente constaba de quinientos hombres; y de diez cohortes se formaba una ‘legión’. A mediados del siglo pasado, El Diccionario le dio una segunda acepción (hoy, la primera), ésta: “Conjunto, número, serie. COHORTE de males”. Estas definiciones no me ayudaron. Acudí, entonces, al latín ‘cohors’, de donde lógicamente procede la palabra: sus significados son ‘corral, corraliza, lugar cercado donde se crían las aves domésticas; boyera, establo de bueyes; reunión, congregación, conjunto, turbamulta; turbamulta de amigos; multitud de enfermedades; jauría; cohorte, ejército; Estado Mayor, séquito de un magistrado en provincia’. Los transcribí todos, para ver si así sí… Pero tampoco, porque ni ‘corral’, ni ‘boyera’, ni ‘congregación’, ni ‘turbamulta’, ni ‘conjunto’ ayudaron. ¿Entonces? -¡Hum! Además, si ese curso es o era “para aprender a escribir y expresarse mejor”, ¿por qué empezar con anglicismos?
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La ‘conducta humana’ puede ser grave (seria) o desarreglada; legal o ilegal; lícita o ilícita, y honesta o criminal, porque ella es “la manera como los seres humanos se comportan en su modo de actuar”. Y el adjetivo ‘grave’ califica todo aquello que es ‘pesado, grande, de mucha entidad o importancia’, por ejemplo, ‘un delito grave, una afección grave’. Según esto, el editorialista de LA PATRIA, al referirse a los guerrilleros que siguen delinquiendo, olvidó la ‘precisión conceptual’ en la siguiente frase: “…quienes hayan participado de manera directa o indirecta en el conflicto armado mediante la comisión de conductas graves” (29/4/2018). Ello es que una ‘conducta grave’ no es ‘criminal’, porque el adjetivo no lo significa. Debió el redactor escoger otro, verbigracia, ‘delictiva, transgresora, culpable, infractora, criminal’. Con cualquiera de ellos habría expresado cabalmente su idea, y todos entenderíamos.
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La ‘emoción’ es una “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. Aunque no soy sicólogo, me atrevo a decir que no depende de uno sentirla o no, o dejar de sentirla a voluntad. ¡Ojalá! Es imposible, por tanto, ‘elaborar’ (‘hacer, producir, fabricar’) una emoción, y, muchísimo menos, ‘gestionarla’ (‘visitarla, administrarla, diligenciarla’), como lo expresó la columnista Fanny Bernal O. en esta declaración: “…su impulsividad es un claro ejemplo de que no saben gestionar y menos elaborar sus propias emociones” (LA PATRIA, 22/4/2018). Las ‘emociones’, creo yo, se pueden ‘dominar’ y, figuradamente, ‘controlar’. Quiero decir que de cada uno depende no dejarse ‘dominar’ por ellas, y que puede uno aprovecharlas para bien o para mal. Pero estoy en predio ajeno, por lo que lo mejor es salir corriendo.
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En la misma columna, la señora Bernal escribió: “…para vivir en una mejor nación…”. Un amigo abogado está convencido de que en esa frase hay un error semántico, porque una cosa es el ‘país’, y otra muy distinta la ‘nación’. Y afirma que “uno vive en el país, no en la nación”, porque el ‘país’ es el ‘territorio’, y ‘nación’, el conjunto de habitantes de un país. El Diccionario de María Moliner da de ‘país’ la siguiente definición: “Territorio que constituye una unidad geográfica o política limitada natural e irregularmente”. Pero El Diccionario lo define simplemente: “Nación, región, provincia o territorio”. De ‘nación’, como segunda acepción, la última fuente dice: “Territorio de ese país”. Y los sinónimos de ‘nación’ son ‘gente, pueblo, país, patria, tierra, estado, territorio’. Según estos datos, la columnista no está equivocada. En Derecho, no sé, pero doctores tiene

–A mis espaldas / El lenguaje en el tiempo

 

 

FERNANDO ÁVILA/EL TIEMPO

“ ‘Aquí a mis espaldas vemos la cantidad de personas intentando entrar’. Todos los mortales, en el planeta Tierra, tenemos una sola espalda. Luego, siempre debemos decir: ‘Aquí, a mi espalda, vemos la cantidad de personas intentando entrar’ ” (blog de Nubia Camacho).

El ‘Diccionario de la lengua española’, DLE, 2014, dice que las palabras tijera, tenaza, pantalón, nagua, calzoncillo y nariz se usan en plural con el mismo sentido que en singular, lo que se ve de manera especial en las frases hechas, como “No se puede coger ni con tenazas” (‘está sucio’), “Es el que lleva los pantalones” (‘el que manda’), “No tiene ni para segundas naguas” (‘es pobre’), “Quedó con un palmo de narices” (‘frustrado’)…

En el caso concreto de espalda, el DLE dice lo mismo, y registra numerosas frases hechas, como las siguientes: “Tiene espaldas de panadero” (‘anchas’), “Lo hizo a mis espaldas” (‘aprovechó mi ausencia’), “Cargado de espaldas” (‘jorobado’), “Cúbreme las espaldas” (‘protégeme’ o ‘sé mi cómplice’), “Se ve de espaldas” (opuesto a ‘de frente’), “Se fue de espaldas” (‘cayó hacia atrás’ o ‘se sorprendió’), “Le están picando las espaldas” (‘lo están alcanzando’, en una persecución), “Tiene mucha carga sobre sus espaldas” (‘muchas responsabilidades’).

Una curiosidad relacionada con este uso es que la palabra guardaespaldas (‘escolta’) solo se usa con s final, tanto si va en singular, “Esta vez conocerás al actual guardaespaldas y guardián de Lio, que tuvo un pasado muy oscuro en Barcelona”, como si va en plural, “Moon Jae-in está llamando la atención por el equipo de guardaespaldas que tiene”. A diferencia de la palabra espalda, que puede alternar válidamente con espaldas, esta tiene una sola versión válida, guardaespaldas. Si no se pudiera decir que un mortal tiene espaldas, la voz guardaespaldas, en singular, sería incorrecta.

Trasescena

“La tras escena ha terminado por tomarse la escena en el país”.

“La trasescena” es lo mismo que “detrás de bambalinas”, es decir, lo que no se ve en el escenario, lo oculto al público, lo que no trasciende, lo reservado, lo íntimo. Con este sentido no se escribe tras escena, separado, sino trasescena, pegado. Se trata de una palabra compuesta por el prefijo tras- (‘al otro lado de’) y el sustantivo escena, y constituye una sola palabra, similar a trastienda o trascriptor.

Cannabis

“Al legalizar el cannabis medicinal se quita el estigma sobre su uso”, “Impacto comercial de la cannabis medicinal”. El primer titular corresponde a un periódico colombiano, y el segundo, a uno panameño. Según el DLE, cannabis puede ir como voz femenina, la cannabis, o masculina, el cannabis. Este último uso es el más habitual en nuestra prensa y en la calle.

Taller del Idioma. Dos errorcitos

Publicado 04/05/2018

Abel Méndez EL DIARIO (DE PEREIRA)

DOS ERRORCITOS. «Saldar la deuda con las y los trabajadores […] “Algunos indicadores mejoran levemente, pero las políticas económicas mantienen su sesgo anti-laboral”». Agencia de información laboral.


Si se habla en buen castellano, no podemos poner el artículo femenino si la oración muestra que el masculino cubre el femenino, eso tiene un nombre: el género masculino es el término no marcado en la dualidad de géneros, y el término no marcado comprende al compañero de la dualidad. Esa primera parte es, entonces, «saldar la deuda con los trabajadores…». El otro error es interponerle a un prefijo un guion: «… las políticas económicas mantienen su sesgo antilaboral».


RECORRIDO POR LAS AULAS 1. «La familia puede consultar en forma regular para mantenerse informado sobre el progreso académico… ».
Muy cortica la explicación de este error: si la familia es de género femenino, debe estar informada, en femenino también.


RECORRIDO POR LAS AULAS 2. «El legado no termina aquí, continua contigo…».
Otra cortica: El verbo «continuar» en tercera persona del presente singular lleva tilde en la u.
CLASIFICACIÓN. «… y mejorar su ranking nacional para logar participar en campeonatos nacionales e internacionales». El Diario.
Por qué les gustarán tanto las palabras en inglés si en español tenemos «clasificación» y se entiende perfectamente: «… y mejorar su clasificación…».


LAS COMILLAS. «… celebran hoy el “Día Internacional de la Libertad de Prensa”» El Diario.
Qué difícil es erradicar todas esas comillas que se pegaron a todos los nombres propios. Sólo llevan comillas los nombres de las obras de creación (obras artísticas) y las publicaciones periódicas Un evento como lo es el Día de la Madre no es ni lo uno ni lo otro.
TRES EN UNO. «Encontrar a un hombre que llaman “El Perdido” no es fácil. El Diario.
Primero «Encontrar a un hombre al que llaman el Perdido no es fácil». la preposición a y el articulo: al y siguen los otros dos: El artículo definido «el» no pertenece al apodo y va con minúscula, los apodos no van entre comillas.
taller95@yahoo.es

 

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