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Martes de la luenga lengua: “Años ha”, locación

Imagen universia.net

El lenguaje en el tiempo

Por: Fernando Ávila/EL TIEMPO

“El niño falleció a las 4 de la madrugada de ayer de un paro cardiorespiratorio” (El Universal), “Según relató el médico Fernando Rivas, quien le brindó los primeros auxilios, el paciente se encontraba en paro cardiorespiratorio” (RCN), “Fue trasladado hasta el centro asistencial, pero horas después se produjo su deceso al sobrevenirle un paro cardiorespiratorio” (El Pilón).

En palabras compuestas por un primer elemento terminado en vocal, ciclo-, bio-, cardio-, y un segundo elemento que comienza con r, como ruta, referencia, respiratorio, se duplica la r para que mantenga su sonido, ciclorruta, biorreferencia, cardiorrespiratorio. Es lo que se hace en voces como vicerrector, antirrobo, ultrarrápido, etc., cuyo segundo componente empieza con r, rector, robo, rápido.

Tal requisito obedece a que la r inicial tiene sonido fuerte, rama, rica, rusa, mientras que la r intervocálica, suave, cero, pera, mira, salvo que se duplique, cerro, perra, mirra.

He aquí algunos ejemplos correctos publicados en EL TIEMPO: “La vía de intoxicación fue oral y su afecto, un paro cardiorrespiratorio”, “Cinco nuevos km de ciclorruta serán construidos en el sector de Patio Bonito, en Medellín”, “20 mil visitantes se registraron tras la apertura de la biorregión África”.

Música, edila, terapeuta

El lenguaje incluyente exige cada vez más el uso de femeninos hasta hace un tiempo inexistentes. Para formarlos se pueden tener en cuenta algunas pautas. La o final de ingeniero, médico, músico se cambia por a, ingeniera, médica, música, en estas y otras voces similares.

A algunos masculinos como edil, concejal, contralor se les agrega a para el femenino, edila, concejala, contralora.

Lo mismo se hace con bailarín, anfitrión, guardián, cuyos femeninos son bailarina, anfitriona, guardiana.

Hay femeninos con otras terminaciones como actriz, adoratriz, emperatriz, consulesa, abadesa, condesa, magistra (femenino de magíster), diaconisa, sacerdotisa, poetisa (aunque las mujeres que hacen poesía prefieren que se les diga poetas).

Hay, sin embargo, palabras de género común, que no necesitan ningún cambio, como las terminadas en -ista, analista, periodista, economista, o en -nte, superintendente, cantante, estudiante y otras más, como canciller, chofer, terapeuta, chef.
Algunas de estas voces, como presidente, gerente, jefe, juez, líder, sin perder su carácter de nombres de género común, tienen opción para el femenino, presidenta, gerenta, jefa, jueza, lideresa.

Fe, dio, vio, fue

“¿Quieres afianzar tu fé a partir de la dimensión espiritual?” (aviso). La palabra fe no se tilda, como tampoco dio, vio, fue, por ser monosílabos. Los únicos monosílabos que se tildan son los tónicos que pueden confundirse con átonos, como el sí afirmativo de “Sí pago la cuota” (tónico), para distinguirlo del si condicional de “Si pagó la cuota, debe tener el recibo” (átono).

Fernando Ávila
Experto en redacción y creación literaria@fernandoavila52

 

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA 

Por  Efraim Osorio López La Patria, de Manizales

 

Años ha, locación, reelegirse, a

 

Siempre me he preguntado el ‘porqué’ de la aceptación y generalización de los vicios del idioma.

 

‘Años ha’, ‘días ha’ y frases en las que interviene la apócope de ‘hacer’ (‘ha’)  son locuciones que expresan una cantidad numérica e indeterminada de tiempo, cantidad generalmente muy grande. Eran recurrentes en la literatura clásica. De Cervantes, esta muestra: “…quiero hacer una cosa con vosotros que ha muchos días que la tengo pensada y con madura consideración dispuesta” (I-XXXIX). En nuestros días, el columnista Luis Prieto Ocampo empleó una de ellas, mal, infortunadamente, en esta oración: “Con razón, porque este combustible desde años ha, ha sido el alma de la economía…” (LA PATRIA, 26/1/2018). En ella, sobra la preposición ‘desde’. Con ella, el redactor debió cambiarle el giro a la frase, así: “Desde hace muchos años…”. Las locuciones ‘años ha’, ‘días ha’, etc. –elegantes y muy castizas si bien empleadas– expresan, sin necesidad de preposición alguna, las ideas pretendidas por quienes echan mano de ellas.  ***

 

En este oficio, hay que machacar, aunque sea en hierro frío. En apuntaciones anteriores me referí al uso equivocado del anglicismo ‘locación’ para designar con él los lugares en donde se filman  escenas de películas fuera de los estudios.  Lo hizo así el columnista sabatino de El Tiempo Luis Noé Ochoa en esta frase: “…sino que Colombia haya sido escogida como locación por Hollywood” (10/2/2018). Y es anglicismo, porque en inglés se emplea el término ‘location’ para expresar esa idea. En castellano, el término apropiado es ‘escenario’, que es ‘el lugar en donde se desarrollan las escenas de las películas’, lugar que puede ser ‘interior’ o ‘exterior’. Para comprobar si la Academia de la Lengua, movida por el uso, le había añadido ya la acepción criticada a las tradicionales, revisé la última edición de su diccionario (vigesimotercera), y esto encontré: Locación. (Del latín locatio, onis). f. Derecho. Arrendamiento. (// acción de arrendar). Locación y conducción. f. Derecho, poco usado. Contrato de arrendamiento de obra”. Nada más. Es lo que significa en latín, además del lugar en donde se colocan las cosas, por ejemplo, las palabras en la oración. ***

 

Con el paso de los días, se hace más notorio y empalagoso el empleo equivocado del verbo pronominal ‘reelegirse’, cuando se menciona la reelección de algún mandatario, nacional o extranjero. El editorialista de El Tiempo escribió: “…para forzar una Constituyente que le dé vuelta a la Carta Magna y él pueda reelegirse” (El Tiempo, editorial, 6/2/2018). “…y él pueda ser reelegido”, aunque, por tratarse del dictador de Venezuela, podría pasarse por alto esta corruptela, pues allá se hace lo que a él le da la gana, y, efectivamente, él sí ‘se reelige’. Pero en países en donde aún hay algo de democracia, los presidentes no se reeligen ellos mismos, sino que eso que llaman ‘el pueblo’ los reelige. Siempre me he preguntado el ‘porqué’ de la aceptación y generalización de los vicios del idioma. Un arcano que no he podido desvelar. ***

 

‘Consumir’ es un verbo transitivo, por lo cual, como todos los transitivos, no rige, por regla general, pues hay excepciones, la preposición ‘a’ para su complemento directo, por ejemplo, ‘en esta casa consumen mucho gas”. El editorialista de El Tiempo olvidó esta norma, y chapuceó: “…para frenar un mal que está consumiendo a algunos de los ríos del país” (El Tiempo, editorial, 10/2/2018). La construcción castiza es ésta: “…que está consumiendo algunos ríos del país”. Así, incluso, suena mejor, mucho mejor. Y, cosa es de extrañar, el mismo editorialista suprimió la preposición ‘a’, necesaria para determinar el complemento en la siguiente frase: “Se trata de una industria que se toma Colombia” (12/2/2018). “…una industria que se toma a Colombia”, puesto que, con la eliminación de la preposición, Colombia puede convertirse en el sujeto del verbo tomar’, lo que se aprecia mejor si invertimos el orden las palabras, y decimos “una industria que Colombia se toma”. Nota: La Academia de la Lengua, en contra de la norma centenaria y lógica, le impartió ya su bendición a esa construcción, corriente en nuestros días. ¡Lástima! ***

 

Taller del Idioma, ¿sigla o acrónimo?

Publicado 16/02/2018

Abel Méndez (EL DIARIO, DE PEREIRA)

¿SIGLA O ACRÓNIMO? «Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ya tienen un nuevo nombre y logo en su transición hacia un partido político. El grupo mantendrá su acrónimo FARC, pero se llamará ahora Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, y adoptará una rosa como símbolo» BBC Mundo. (Continuación).

La diferencia entre sigla y acrónimo consiste en que éste es una palabra formada con partes de un nombre no necesariamente las iniciales, mientras que la sigla es un conjunto de las primeras letras de un nombre, algunas veces legible como en el caso de FARC. Por eso esa sigla se puede convertir en acrónimo en el que sólo la primera letra es mayúscula, pero no por castigo como lo interpretan algunos manuales. Cuando las letras de una sigla no forman una palabra legible se le agregan letras para que lo sean: es el caso de Avianca: Aerovías (A, via,) Nacionales (n) de Colombia (c, a); otra forma de armar una palabra legible a partir de una sigla ilegible es uniendo los nombres de las letras de la sigla, por ejemplo: de la sigla ONG se forma el acrónimo «oenegé», en minuscula porque no es un nombre propio. Hace dos décadas los pereiranos nunca se equivocaban en la formación de acrónimos. Por último, antes del pacto de paz, el movimiento de las Farc exigía el plural por ser «las Fuerzas Armadas…», hoy el nombre es en singular y el acrónimo también debe ser en singular: La Farc.

DISCULPAS. ¿Las disculpas se piden o se dan?
El gremio de los «metelaspatas» está divido en cuanto a la forma de quedar en paz con el prójimo al que ha injuriado con culpa o sin ella. algunos dicen que hay que pedir disculpas, otros las presentan. Yo soy miembro de la primera actitud: siempre he pedido disculpas y algunas veces las he aceptado con el regañito de que las disculpas se presentan, no se piden. Veamos que dice el Diccionario de disculpa: ‘Razón que se da para excusar una culpa’. Ya veo a los que votaron por dar con la sonrisa de haber ganado. En seguida hay una locución verbal que dice: Pedir disculpas, ‘disculparse’. Así pues, amigo “metelapata”, pida disculpas u ofrézcalas: da lo mismo.
taller95@yahoo.es

ONG, CLAVES DE REDACCION

Fundación para el español urgente (Fundéu)

En la redacción de noticias sobre cooperación, es habitual que surjan dudas sobre el uso de la sigla ONG, correspondiente a organización no gubernamental. A continuación se ofrecen algunas claves relacionadas con la escritura de esta sigla:

1. ONG, sin puntos

La vigesimotercera edición del Diccionario académico incluye ONG, de organización no gubernamental, como ‘organización de iniciativa social, independiente de la Administración pública, que se dedica a actividades humanitarias, sin fines lucrativos’. Se trata de una sigla y se escribe, por tanto, sin puntos abreviativos (ONG, no O. N. G.).

2. El plural escrito

El plural de las siglas no se marca gráficamente añadiendo una ese, sino a través de las palabras que las acompañan, de modo que lo adecuado es escribir las ONG, no ONGS, ONGs ni ONG’s. Tampoco es adecuada la duplicación de las siglas (OO. NN. GG. ni OONNGG) que se emplea con alguna frecuencia.

3. El plural hablado

No obstante, en la lengua habladaONG sí forma el plural según las reglas generales, es decir, con la adición del sonido de una ese. De tal manera que, para la lectura del plural escrito las ONG, lo adecuado es leer /las oenejés/.

4. Oenegé, alternativa válida

El Diccionario académico recoge también en su vigesimotercera edición la forma oenegé (plural oenegés), procedente del deletreo de la sigla, que supone una alternativa válida.

Ver también cooperación internacional, términos relacionados y organización caritativa, mejor que caridad.

 

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