Al instante

Martes de la luenga lengua

Recopilación y apuntes de Oscar Domínguez G.

Imagen universia.net

Carnavales, claves para una buena redacción

Fundación para el español urgente

Con motivo de la celebración de los carnavales, se ofrecen las siguientes recomendaciones para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con estas festividades:

1. El carnaval y los carnavales, en minúscula

La palabra carnaval y su forma plural carnavales se escriben con inicial minúscula cuando se refieren a la fiesta popular, excepto si forman parte de un nombre propio, como sucede en general con las denominaciones en las que se asocia al nombre de la ciudad en la que se celebra. En ese caso, puede emplearse la inicial mayúscula: el Carnaval de Río de Janeiro.

2. El entierro de la sardina

La fiesta con la que se celebra el fin de este periodo en muchos lugares es el entierro de la sardina, que se escribe con iniciales minúsculas.

3. Sambódromo, un término bien formado

La palabra sambódromo, con la que se designan las instalaciones destinadas a los desfiles de las escuelas de samba en los carnavales brasileños, no está recogida aún en el diccionario de la Real Academia, pero sí en algunos de uso como el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos. Es un término bien formado, con la misma pauta que rockódromo, que sí recoge el DRAE, y no es preciso escribirlo en cursiva ni entrecomillado. Lo mismo cabe decir de cumbiódromo, escenario de los desfiles en Barranquilla (Colombia).

4. Blocos y comparsas

En las informaciones referidas a los carnavales brasileños, se menciona a menudo a los blocos, agrupaciones que participan en los desfiles. La traducción más aproximada al español es comparsas; pero si se opta por emplear el término original en portugués lo apropiado es escribirlo en cursiva por tratarse de un extranjerismo. En varios países de América del Sur, los desfiles de carnaval se denominan corsos, tal como indica el Diccionario de americanismos.

5. Candombe y no candombé

La forma llana candombe (y no la aguda candombé) es la adecuada para aludir a un ‘baile de ritmo muy vivo, de procedencia africana, muy popular todavía en ciertos carnavales de América del Sur’, tal y como señala el Diccionario académico, y, más en general, a ‘una fiesta alegre y bulliciosa’ en Argentina, Paraguay y Uruguay, como indica el Diccionario de americanismos.

 

Sídney, Caimán, Tokio y Kenia / El lenguaje en el tiempo

 

FERNANDO ÁVILA (EL TIEMPO)

Pista del Megacerebro: “Su capital es Nairobi”. Respuesta: “Kenya”. Para esta respuesta existe forma española. El nombre de la capital de Nairobi se escribe Kenia en nuestra lengua. Se trata de lo que se llama exónimo, que no es otra cosa que la traducción del nombre de una ciudad, región o país. Así, Sydney, Cayman, Tokyo, Kenya se escriben en español Sídney, Caimán, Tokio, Kenia, debido a que la letra “y” solo tiene oficio de vocal en español cuando va al final de la palabra en diptongo decreciente, Uruguay, ley, estoy, o cuando va sola, como conjunción, ella y él. En los demás casos tiene función de consonante, maya, yegua, Yidis, yoyo, yute. De igual manera, por otras razones morfológicas, Mainz, Wales, Schwarzwald, Siebenbürgen se escriben en nuestra lengua Maguncia, Gales, Selva Negra, Transilvania. Incluso, nombres tan conocidos como New Jersey, Porto, Paris, Rio tienen sus exónimos en español, Nueva Jersey, Oporto, París, Río.

El porqué de
Se lee en la tira cómica Rep: “Borges se entera allá arriba el por qué no ganó el Nobel”. Comentario: El verbo enterarse, por ser pronominal, debe conjugarse con la preposición de; “Borges se entera de…”, por lo que el texto debió escribirse así: “Borges se entera allá arriba de por qué no ganó el Nobel”. Cuando se antepone artículo el a por qué, esta secuencia interrogativa se convierte en sustantivo, el porqué, sinónimo de ‘la causa’, ‘el motivo’, ‘la razón’, “Sería bueno saber el porqué de su descuido”, lo que equivale a “Sería bueno saber la razón de su descuido”.

Le y les 
“Dale altura a tus platos” (aviso). El complemento indirecto singular (¿a quién?) se anticipa con le, “Dile que sí a tu amiga”, “Le entregó mil pesos a él”, “Dale altura a tu plato”, mientras que el indirecto plural (¿a quiénes?) se anticipa con les, “Diles que sí a tus amigas”, “Les entregó mil pesos a ellos”, “Dales altura a tus platos”. La misma norma se debió aplicar a este caso: “La autora de Pies descalzos le ganó a Juanes, Natalia Lafourcade, Alex Cuba y La Santa Cecilia”. Corrección: “La autora de Pies descalzos les ganó…”.

Redundancia
“La infanta Leonor recibirá el Toisón de Oro, como un gesto del rey para expresar que su hija será la futura reina de España”. Mejor: “… que su hija será la reina…” o “… que su hija es la futura reina…”.

Se pagaron millones
“$24.000 millones se pagó por sacar toneladas sepultadas a 70 metros”. Mejor: “$24.000 millones se pagaron…”, para que haya concordancia de número, es decir, para que los dos componentes de la frase, sujeto y verbo, queden en plural.

Fernando Ávila
Experto en redacción y creación literaria@fernandoavila52

 

Gazapera

Sófocles/ El Espectador

No

«El papa pide al mundo decir “no” a la violencia y convoca una jornada de oración». Efe.

El sustantivo no y el sustantivo sí no necesitan comillas.

De la academia

«Una historia de espías se puede mirar con ojos de Chimoltrufia: “así como digo una cosa digo otra”».

Escasísimos redactores saben manejar el numeral 4.2.1.2 del capítulo IV del libro de Ortografía 2010, allí se muestra cómo un nombre propio se puede convertir en nombre común. Al decir «ojos de chimoltrufia» no se está diciendo que son los ojos del personaje interpretado por Florinda mesa, sino que se trata de la mirada de alguien que concluya, como lo hace la Chimoltrufia en la famosa frase de «así como digo una cosa digo otra».

Comillas y más comillas

1. «“Pesca de votos” podría afectar a la bancada paisa». 2. «Alcaldía anunció que construirá cuarenta kilómetros para ‘bicis’». 3. «El “coco” de las conexiones». 4. «Con los pies puestos en el “hielo”». El Colombiano.

Qué enfermedad tan grave la de las comillas a todo, sin analizar si se necesitan o no. 1. Las acepciones 4. y 6. del verbo «pescar» significan coger alguna cosa. 2. La palabra «bici» fue aprobada por la Real Academia Española y aparece en la edición Tricentenario del Diccionario de la misma entidad como acortamiento de la palabra bicicleta. 3. La segunda entrada del sustantivo «coco» tiene el significado de fantasma, espanto. 4. El titular se refiere al entrenamiento de patinaje en hielo de la deportista paisa Laura Gómez Quintero. Como ven ninguno de los cuatro titulares necesita comillas y el cuarto, además de las comillas, le sobra la bastardilla de la palabra «hielo». También pueden ver que hay que trabajar con el Diccionario.

El dosier y las abreviaturas

«El presidente de EE.UU. llamó hoy “corrupto” al FBI por haber utilizado un dossier pagado por la campaña de Hillary Clinton…» Agencia Efe.

La abreviatura EE. UU. debe conservar el espacio que hay entre las palabras no abreviadas: Estados Unidos. La palabra dosier aparece como aprobada en el Diccionario con una sola ese

Quisquillas de alguna importancia

Efraim Osorio, La Patria, de Manizales

El cibernauta Sebastián Felipe califica de “…el mayor fraude literario de la historia” el que se considere a Miguel de Cervantes Saavedra como autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (23/1/2018). Y anota: “Francisco Calero, erudito español, así lo demuestra plenamente en su libro “El Verdadero Autor de los “Quijotes” de Cervantes y de Avellaneda”, Madrid – 2015, cuya autoría atribuye a Juan Luis Vives”.
No soy quien para terciar en esta polémica, pues no tengo ni los conocimientos ni los medios indispensables para ello. No obstante, lo haré, no para defender a Cervantes, que no necesita defensa, sino para exponer unos cuantos argumentos que me parecen, si no incontestables, sí importantes para eliminar al humanista Juan Luis Vives como autor de los “Quijotes”.
La prosa de ambas obras: El llamado ‘Quijote de Avellaneda’ fue atribuido a Alfonso Fernández de Avellaneda, “natural de la villa de Tordesillas”, muy posiblemente del círculo de Lope de Vega. Tengo el libro (editorial Planeta, 1962), y, ¡cómo no!, lo leí. La prosa de este redactor es sencilla: su lectura no despierta emoción estética alguna, de tal manera que no mueve a una segunda lectura. Diseminados en la novela, encuentra uno términos y expresiones empleados por Cervantes en la suya. Abusa de la locución ‘a fe mía’, del gusto de Sancho Panza, que en la de Cervantes se siente muy a propósito. Quiero decir con esto que el autor de este ‘Quijote’ es incapaz de escribir como Cervantes, cuya prosa es inigualable, iluminadora y tan seductora que, mientras más se lee, más deseos dan de volver a ella. Decir, por lo tanto, que el humanista Juan Luis Vives escribió las dos novelas es un contrasentido. Además, Juan Luis Vives murió sesenta y cinco años antes de la primera edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, y vivió fuera de España los últimos treinta de los cuarenta y ocho años de su paso por este mundo. De su vida anota la enciclopedia Uteha: “Filósofo y humanista español nacido en Valencia (1492-1540). Después de haber estudiado humanidades y jurisprudencia en su ciudad natal, se trasladó a París (1509) y luego a Brujas (1512). Profesor en la Universidad de Lovaina (1519). (…) En 1522, estaba en Londres, como profesor de la princesa María, hija de Enrique VIII, y lector de la reina Catalina de Aragón. Ocupó una cátedra en el Colegio Corpus Christi de Oxford. Cuando sobrevino la desavenencia entre Enrique VIII y Catalina de Aragón, Vives se puso al lado de la reina, y tuvo que dejar su cátedra de Oxford. Regresó a París y a Brujas (1528), donde escribió gran parte de sus obras y donde murió. Fue uno de los grandes humanistas del Renacimiento”. Escribió muchísimas obras, casi todas en latín.
Transcribo lo anterior para demostrar que él no pudo escribir el ‘Quijote’ de Cervantes. Si, prácticamente, no vivió en España, ¿cómo podía conocer detalladamente los caminos recorridos por don Quijote y su escudero? Cervantes, en cambio, por su oficio de alcabalero, los conocía palmo a palmo. Más todavía: ¿Cómo iba a tener conocimiento del prisionero de Argel (Cervantes) -cautiverio narrado extensa y minuciosamente en la Primera Parte, capítulos XXXIX y siguientes, y en su obra de teatro El trato de Argel- si éste ocurrió cuatro años después de la Batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), treintaiún años después de la muerte del insigne humanista?
El profesor Francisco Calero afirma también que Cervantes no pudo escribir este ‘Quijote’ por su pobreza y falta de estudios académicos. Efectivamente, Cervantes no tuvo educación universitaria, pero estudió humanidades con su instruido profesor Juan López de Hoyos. Fue, además “paje en la comitiva del legado monseñor Julio Acquaviva y pasó luego al tercio del maestre de campo Miguel de Moncada, con el que visitó casi toda Italia” (Uteha). Bien relacionado, entonces, e inquieto intelectualmente, Cervantes pudo tener acceso a las bibliotecas de estos personajes. Y de otros, sin necesidad de comprar los libros que leyó.
Sin mencionar el CONSENSO, que empezó localmente con la publicación de la Primera Parte de su obra en 1605, se internacionalizó con la traducción, pocos años después de la publicación de la Segunda Parte (1615), al francés, alemán, italiano e inglés, para luego hacerse UNIVERSAL, como lo sigue siendo cuatrocientos años después…

 

Acerca de Revista Corrientes (2859 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas