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Martes de la luenga lengua

Por Efraim Osorio, (La Patria, Manizales y Abel Méndez, Diario Del Otún, Pereira

Imagen castellanoactual.com

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA por Efraim Osorio López

ephraim56@yahoo.com

Constructo, civilista, requerir, mejorar

En caracteres chinos sí habría entendido.

Nunca había leído ni oído el término ‘constructo’. Este ayuno de conocimiento se rompió durante este mes de sequías, causalmente, los días 12 y 13 de septiembre de 2015, fechas en las que lo leí en El Tiempo, la primera vez, del alcalde de Medellín, Aníbal Correa Gaviria; la segunda, de una reportera venezolana, la señora Valentina Lares Matiz. Respectivamente, en estas frases: “Medellín tiene una historia. Es el constructo social y cultural de sus ciudadanos”. “Pero, además, esta acción intenta unificar al chavismo alrededor de un constructo que ubique a López como el enemigo de la revolución…”. Supuestamente, esta palabra fue acuñada por alguno de los filósofos gringos de vanguardia. No sé. A los autores de la vigesimotercera edición de El Diccionario les gustó el terminacho y lo estamparon en ella con esta definición: “(Del inglés ‘construct’, y este del latín ‘constructus’, part. pas. de ‘construere’, ‘construir’). m. 1. Construcción teórica para comprender un problema determinado. // 2. Psic. Categoría descriptiva bipolar con la que cada individuo organiza datos y experiencias de su mundo, como el frío y el calor, lo dinámico y lo estático, etc.”. Aunque viene del latín, se puede decir que es un anglicismo, por lo cual busqué su definición en un diccionario inglés, y ésta fue la que encontré, traducida, obviamente: “Es una idea compleja resultado de la conjunción de algunas ideas más sencillas” (MacMillan English Dictionary). Como no entendí, acudí a Google, y esto, de un tal George A, Kelly, hallé: “Un constructo puede definirse como una dimensión evaluativa bipolar simbolizada o no por una etiqueta verbal que discrimina entre elementos dependiendo de la característica en concreto que abstrae”. En caracteres chinos sí habría entendido. ¿Por qué no decimos pan por pan y vino por vino? Por ejemplo, ‘engranaje, acoplamiento’, en la frase del alcalde, y ‘patraña’, en la de la reportera. O las que a usted se le ocurran. ***

‘Futbolistas’ son aquellos que practican el deporte del fútbol, aunque sean ‘troncos’, como algunos jugadores del Once Caldas. Y hay ‘violinistas’ y ‘pianistas’; ‘carteristas’ y ‘terroristas’; ‘izquierdistas’ y ‘fascistas’, a saber, personas que profesan esas disciplinas y tendencias: se deduce de la desinencia ‘-ista’. En la misma cita que hice del alcalde de Medellín se lee: “Es claro que no matarnos debe ser la prioridad de una comunidad que pretende ser civilista, un imperativo moral”. En esta oración, el redactor, en lugar del adjetivo ‘civilizado’ (‘culto, educado’) echó mano de ‘civilista’, que significa lo siguiente: “adj. Dícese del abogado que preferentemente defiende asuntos civiles. // 2. sust. com. Persona que profesa el derecho civil, o tiene en él especiales conocimientos” (El Diccionario). Si es improbable que todos los miembros de una comunidad sean ‘civilizados’, mucho más que sean ‘civilistas’. ***

La locución ‘requerir de amores’ (“solicitar el amor de una mujer”) es una excepción de la regla que enseña que el verbo ‘requerir’, especialmente en su acepción de ‘necesitar, solicitar’, no pide la preposición ‘de’. Un editorial de LA PATRIA me dio pie para volver sobre este error gramatical, común, muy común, como tantos otros. Las muestras son las siguientes: “…pero se requiere también de que se tracen planes de salud pública…”; “…para atender a los pacientes que requieren de ello…” (14/9/2015). En la primera, lo único que hay que hacer para enmendarlo es suprimir la preposición; en la segunda, es preferible cambiarle el giro a la frase, así: “…para atender a los pacientes que lo requieren”, en el que, además, es patente la superfluidad de la preposición. El verbo ‘requerir’ significa también “reconocer o examinar el estado en que se halla una cosa”, como en este ejemplo de Cervantes: “…después de haberse limpiado don Quijote cabeza, rostro y barbas y celada, y afirmándose bien en los estribos, requiriendo la espada y asiendo la lanza, dijo…” (II, XVII). ***

¿Cómo se puede ‘mejorar’ la criminalidad? La respuesta la puede dar el editorialista redactor de este período: “…se ha demostrado que el organismo [la Fiscalía General del intocable Montealegre] anda enredado en vericuetos que no ayudan a mejorar la criminalidad…” (LA PATRIA, 15/9/2015). Solamente se puede ‘mejorar’ lo bueno; lo malo, ‘empeorar’. ‘Disminuir’ es el término apropiado, o. mejor, ‘desarraigar’, aunque sea una utopía. ***

Taller del Idioma

Abel Mendez (Diario del Otún, de Pereira)

MAYÚSCULA SOSTENIDA. «Sobre la importancia para la ciudad y datos curiosos del ARCHIVO DE LA NOTARIA PRIMERA DE PEREIRA, será el tema del TALLER DE VALORES DE LA CULTURA CAFETERA, que el Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo llevará a cabo el jueves 24 de septiembre…». Prensa Instituto de Cultura
No es costumbre ni es normativo la inclusión de nombres de entidades o de temas de un taller en mayúscula sostenida. Lo más que se permite es resaltarlo en negrilla, pero aún así se ve pesado: «Sobre la importancia para la ciudad y datos curiosos del Archivo de la Notaría Primera de Pereira, será el tema del Taller de Valores de la Cultura Cafetera…».
COROCITO. «Los hechos se registraron en el barrio Corosito de la capital risaraldense. El Diario del Otún.
El diminutivo de «corozo» es «corocito» por dos razones. Primera: Todos los diminutivos que tengan el sonido de ese antes de la i son con ce, a excepción de los que tienes ese en la última sílaba. Segunda: toda palabra que teniendo zeta en la última sílaba y va a formar una derivada que contenga i o e cambia la zeta por ce. Es por eso que el barrio Corocito lleva ce y no ese.
MEDIO LOCA. Una sobrina de mi amigo Jorge A. Cardona estaba preocupada porque no sabía si ella estaba «medio loca» o «media loca».
Esta es una de las respuestas que nos da el Diccionario, veamos: Según la trigésima séptima acepción de la palabra «medio», esta trabaja como adverbio invariable en número y género para suavizar falsamente las característica negativas de alguien. En este caso puede ser que la sobrina de mi amigo esté loca de remate, pero ella se conforma con que le digan que es medio loca, apenas.
También me contó mi amigo que «En la Serenata del sábado 26 de septiembre me sorprendió ver el título de una canción: “Él toma traguito”. No creo que se refiera a una persona que toma trago representada por el pronombre “él” sino que se refiere al artículo “el” y la fusión del prefijo «toma-» con el diminutivo «traguito», que según las normas de la Real Academia deben ir unidos “tomatraguito” de donde resulta que el título debe ser: “El tomatraguito”». Mi amigo Jorge pudo resolver este dilema poniendo cuidado a la letra Yo las busque, mas no las encontré. Seguiremos buscams0
MAYÚSCULAS Y COMILLAS «Nuevo cierre vial por construcción del ‘Tercer Carril’».
Mi amiga Yomaira Trujillo me envía la frase cuitada y me cuenta que la vio por ahí en un periódico de su ciudad y a la vez me pregunta si las mayúsculas de «tercer carril» son necesarias. Ni las mayúsculas, ni las comillas ni mucho menos que éstas sean simples: «Nuevo cierre vial por construcción del tercer carril».
taller95@yahoo.es

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