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MARTES DE LA LUENGA LENGUA

Recopilación y apuntes de Oscar Domínguez Giraldo

Imagen epmghispanic.media.linheartdms.com

NOBEL Y NOVEL(ESPAÑOL URGENTE)

La palabra Nobel, con b, alude al premio instituido por el químico sueco Alfred Nobel, mientras que conv, novel, es un adjetivo que significa ‘principiante, persona que comienza a practicar una actividad’. Ambas palabras son agudas, por tanto su pronunciación adecuada es /nobél/.
Así lo indica el Diccionario panhispánico de dudas, que añade, no obstante, que la pronunciación llana (/nóbel/) está más extendida.
En los medios se encuentran ocasionalmente casos en los que se confunden los dos términos como en «El proyecto sembrará este mes la capital de actuaciones que unen a un artista consolidado y uno nobel» o «El trabajo del puertorriqueño fue seleccionado como disco del año de un artista nobel». En los dos casos lo apropiado habría sido escribir novel, ya que se hace referencia a artistas principiantes y no a personas distinguida con el prestigioso galardón.
Sobre Nobel, cabe añadir además que se escribe con mayúscula inicial y es invariable en plural cuando se refiere al premio, pero en minúsculas y, de ser necesario, en plural cuando alude a la persona que lo recibe.

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA

EFRAIM OSORIO, LA PATRIA, DE MANIZALES
El señor Eduardo García Aguilar escribió en su columna dominical de LA PATRIA: “…para existir en esa pasarela de la moda donde surgen y desaparecen nombres como villanos en el aire” (25/9/2016). Se refería a la proliferación de novelistas en esta época, en la que todo el mundo quiere escribir ‘su novela’. El presbítero Jaime Pinzón Medina está seguro de que el columnista no escribió ‘villanos’, palabra que ahí no tiene sentido, sino ‘vilanos’, es decir, ‘milanos’ (aves diurnas del orden de las rapaces). Hice la investigación correspondiente, y descubrí que ‘vilano’, según la definición de M. Moliner, es, además del susodicho animal, lo siguiente: “Corona de filamentos largos y finos que rodea las semillas de muchas plantas compuestas y les sirve para ser transportadas por el aire”. De acuerdo con esta acepción, el dicho “desaparecer como vilanos en el aire” podría explicarse de la siguiente manera: Así como “se disipa en el aire el limbo del cáliz de ciertas plantas transformado en pelos, cerdas, escamas o corona membranosa, que sirve para la diseminación de las semillas por el aire”, así también se esfuman aquellas cosas a las que se alude con este dicho, puntualmente, los novelistas de a centavo la docena. Don Sebastián de Covarrubias no estudia el término ‘vilano’, pero sí ‘milano’, del cual, después de hablar del ave de rapiña, anota: “Milanos llaman los niños las flores del cardo secas que vuelan por el aire” (Tesoro de la lengua castellana).
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Mucho esfuerzo me costó entender esta oración de un editorial de El Tiempo: “Pero, para que no se pierda el esfuerzo de alcaldías anteriores y se reivindique la vocación refundida a restaurar el pasado…” (29/9/2016). El verbo ‘refundir’, la causa de mi busilis. Al cabo de las quinientas, recordé que, especialmente en algunas regiones del país, el verbo ‘refundir’ se usa como sinónimo de ‘perder, extraviar, traspapelar’. Con esta acepción, es un colombianismo. Por esto, enseña don Rufino: “Refundir (volver a fundir, dar nueva forma), acercándose a ‘hundirse’ (desaparecer), es en Bogotá ‘perder, extraviar, traspapelar’ ” (Apuntaciones críticas). El académico don Roberto Restrepo condena este uso, pues dice que“refundir es volver a fundir, lo que no tiene relación ni remota con la idea de traspapelarse un documento, un oficio, etc.”. Ni ‘la vocación’ de que habla el editorial mencionado. Sin embargo, como colombianismo aceptado (aparece en el ‘Lexicón de colombianismos’ de Alario di Filippo), es castizo y hace inteligible la oración que me desveló, aunque, creo, no es el término apropiado en un editorial que leen muchas personas que no tienen ni idea de ese significado regional.
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¿Confundiría la docente Martha C. Duque Salazar el verbo ‘resarcir’ con ‘redimir’? Sí, pues esto escribió en sus cuatro letras al periódico: “Él (el Señor) siempre acogió a los malvados que deseaban resarcirse” (LA PATRIA, Voz del lector, 1/10/2016). El verbo ‘resarcir’ -del latín ‘resarcire’ (‘remendar, componer, recoser; reparar un daño, resarcir’)- significa “compensar o indemnizar a una persona por cierto gasto que ha realizado o alguna pérdida que se le ha causado”. Y ésta no es la idea que la corresponsal pretendió expresar con el pronominal ‘resarcirse’ (‘compensarse’), en el caso de ‘los malvados’, sino la de ‘redimirse’ ellos (‘regenerarse’), es decir “salir con el propio esfuerzo de una vida de miseria moral o degradación”, o, simplemente, de recibir el perdón de sus pecados. Aunque no es más que un vocablo, ‘resarcir’, la precisión en su empleo de acuerdo con la acepción correspondiente es necesaria para expresar con justeza la idea pretendida.
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‘Visual’ es un adjetivo con el que se califica todo lo perteneciente a la vista como instrumento o medio para ver, verbigracia, ‘campo visual’. En el lenguaje folclórico es frecuente su empleo como sustantivo para designar lo que abarca la vista. Así lo empleó el columnista Pablo Mejía Arango en esta frase: “…siete cuadras, sin ninguna edificación que obstaculizara la visual” (LA PATRIA, 1/10/2016). ‘Vista’ o ‘visión’ son dos términos que reemplazan al adjetivo ‘visual’. Los topógrafos, dicen los diccionarios, sí tienen el sustantivo ‘visual’, para nombrar una “línea imaginaria que une el ojo del espectador con el objeto visto”. ‘Vista’ (lo que alcanzan a ver los ojos) es el término adecuado.
Taller del Idioma, Accidente geográficos
Abel Méndez (Diario del Otún de Pereira)
ACCIDENTES GEOGRÁFICOS. Con motivo de la falsa noticia acerca de un posible terremoto originado por el nevado del Ruiz varios comentaristas de todo el país fallaron en la norma ortográfica para el uso de las mayúsculas y minúsculas en ese tipo de nombres.
Por lo general, tales nombres constan del nombre propio y de un nombre genérico. En este caso el nombre propio es «Ruiz» y va con mayúscula y el genérico es «nevado» y va con minúscula. A los que nacimos en la primera mitad del siglo pasado, nuestros profesores de Geografía nos enseñaron que el Ruiz era un nevado, nadie sabía que se trataba de un volcán, toda vez que la última erupción había sido en 1845, que no fue importante pues se trató de una erupción de lodo, como quien dice: se despertó, se acomodó y se volvió a dormir.
Después de la catástrofe de Armero en 1985 nos quedó claro, a mayores y menores que se trataba de un volcán y ¡qué volcán! De ahí en adelante comenzaron a llamarlo «volcán Nevado del Ruiz» o «Volcán Nevado del Ruiz» ambas formas erróneas, pues el accidente geográfico quedó con dos nombres genéricos: nevado porque es un nevado y volcán porque es un volcán; entonces el nombre correcto para los que quieren resaltar las dos características es «volcán nevado del Ruiz» para los que sólo quieren resaltar una de las dos dirán, a su gusto, «volcán del Ruiz» o «nevado del Ruiz».

ACRÓNIMOS DEL SEGUNDO MARTES. «ICONTEC aprueba la continuidad de UNIMINUTO en la Certificación de Calidad».
Como hoy es segundo martes de mes, dedico un ítem a los acrónimos que veo por ahí mal parqueados. Esta vez les tocó a Icontec y Uniminuto que por ser acrónimos no demandan la mayúscula sostenida.

«UTP líder en programa de Colombia Científica de MinEducación». 1. «UTP» es una sigla y está correcta, pero si la Universidad Tecnológica de Pereira quiere usar un acrónimo lo puede construir así: Utepé. Es un acrónimo correcto que usa por componentes los nombres de las letras de la sigla. 2. Después de UTP debe ir una coma que reemplaza el verbo de la oración. 3. El acrónimo «Mineducación» no no necesita mayúscula intermedia.

LAS COMILLAS. «… es conocido hoy entre los empresarios y comerciantes de Pereira como “Carlos Gorras”». El Diario del Otún.
¿Por qué les costará tanto a los periodistas aprender una norma tan fácil y de uso diario como la que dice que los apodos, los sobrenombres, los nombres alternos los seudónimos y los hipocorísticos no necesitan ir entre comillas: «… como Carlos Gorras».
DE MAYÚSCULAS Y MINÚSCULAS «Premio nobel de paz 2016, impulso a la Colombia moderna».
La palabra «nobel» cuando se refiere al premio es con mayúscula: «Premio Nobel de la Paz». Cuando se refiere al que recibe el premio es con minúscula: el nobel Santos ofreció el premio a los colombianos.
taller95@yahoo.com

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