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Martes de la luenga lengua

Recopilación de Oscar Domínguez G.

Juan Gossaín, periodista. Foto elcolombiano.com

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA por Efraim Osorio López

eolo1056@yahoo.com (En La Patria, de Manizales)

Dij, aspectar, dos negaciones, virtualrrutas

Tiene razón el escritor cuando dice que ‘dij’ equivalía a ‘dije’, pero…

Si no soy yo el descarrilado en mi apreciación, lo es el periodista Juan Gossaín en esta afirmación: “Dij. Hace trescientos años se usaba como sustituto de dije. Por ejemplo: “Ya te dij que no podremos ir” (El Tiempo, 11/5/2016). En su artículo, interesante como todos los suyos, hizo una lista de diecinueve palabras que en castellano terminan en jota, letra que no existía en la época de Elio Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática de la lengua castellana (s. XV). En esa época empleaban para ese sonido la equis, por ejemplo, ‘relox, xabón, dixo’. Tiene razón el escritor cuando dice que antes ‘dij’ equivalía a ‘dije’, pero, si no hay un argumento que lo apoye, se equivocó en el ejemplo, pues el término ‘dije’, en este caso, es un sustantivo (adorno), no una inflexión del verbo ‘decir’. Quizás lo embolató la definición que da El Diccionario: “Dij. m. desus. Dije”. Con dos argumentos quiero demostrar mi punto de vista: 1) Los diccionarios no asientan las inflexiones verbales, por ejemplo, en ellos no se encuentra ‘sois’, tampoco ‘amé’. 2) Las únicas últimas consonantes de las inflexiones verbales son la ‘ese’, para algunos singulares y plurales (‘dices, decimos’); la ‘ene’ de los plurales (‘dijeron’), la ‘de’ del imperativo (‘decid’) y la ‘ere’ de los infinitivos (‘decir’). Y esto, inclusive, antes de que Colón emprendiera su viaje. El ‘dije’ (sustantivo masculino) es “cualquier adorno de los que se ponían a los niños al cuello o pendientes de la cintura”. También ‘joyas, relicarios, medallas y otras alhajas pequeñas’ que se llevan como adornos. Conclusión: en castellano, nunca se dijo ‘dij’ para decir ‘yo dije’. ***

Los nacidos bajo el signo de Sagitario debieron de quedarse viendo un chispero con lo que para ellos les tenía reservado el destino el domingo 8 de mayo de 2016, según lo dicho por la astróloga Luisa Fernanda Salgado: “Los negocios familiares están muy bien aspectados” (LA PATRIA). ¿Aspectados? Los latinos empleaban el verbo ‘aspectare’ (‘mirar atentamente, observar, mirar de frente’), pero nosotros no tenemos ‘aspectar’, sólo el sustantivo ‘aspecto’ (‘apariencia de personas y cosas a la vista, semblante’), que, precisamente, viene del verbo latino a través del sustantivo ‘aspectus’ (‘acción de mirar, mirada, vista, campo de visión’). Entonces, ¿qué quiso decir la pitonisa? Los interesados pueden ir a una hemeroteca a buscar la respuesta en los horóscopos de todos los periódicos del mismo día, y se darán cuenta de que pronostican sucesos muy diferentes y de que, en realidad, todo eso es pura paja. ***

En latín, dos negaciones se destruyen y equivalen a una afirmación. En castellano, no. Aunque considero que esto fue un descuido del columnista Andrés Hoyos, esta frase suya es un guirigay, culpables de ello los dos adverbios de negación: “La resistencia a su figura crece día a día, y ya hay fracciones militares sondeando a la oposición, un juego que no está no exento de riesgos” (El Espectador, 5/3/2016). Correctamente: “…un juego que no está exento de riesgos”. ¿O quiso decir ‘un juego exento de riesgos’? ***

En la época de las emocionantes vueltas a Colombia en bicicleta y de las trochas que tenían que ‘sufrir’ esos valientes deportistas –llamados ‘ciclistas’, no ‘bicistas’–, a la bicicleta le decíamos cariñosamente ‘la cicla’. ¿Cuándo nos la cambiaron por la ‘la bici’? Lo desconcertante es que El Diccionario acogió este último término, no el primero, en su vigésima primera edición, como apócope de bicicleta, obviamente. Esto, como dato nada más, lo pertinente aquí es esta pregunta de un profesor de la Universidad Nacional, Luis Acebedo: “¿Bicirrutas o virtualrrutas”? (LA PATRIA, 7/5/2016). ¿Cómo escribe usted, profesor, ‘alrededor’? ¿Cómo, Enrique y enriquecer? ¿De qué manera, ‘Israel’ y ‘disruptivo’? La norma ortográfica es ésta: nuestro sonido ‘rr’ se expresa gráficamente con la ‘r’ cuando esta consonante les sigue, en vocablos simples o compuestos, a las consonantes ‘ele’, ‘ese’ o ‘ene’. Por lo tanto, si su palabra fuese castiza, se escribiría ‘virtualrutas’, pero, ¡claro!, ‘rutas virtuales’, mejor. Nota: como la Academia de la Lengua ya convirtió el adjetivo ‘ex’, que calificaba a alguien que fue y ya no es (‘ex marido’), en prefijo, a la norma anterior hay que agregarle la consonante ‘equis’, verbigracia, ‘exrepresentante’. No obstante, seguiré escribiendo ‘ex representante’.

Diaconisa, sacerdotisa y obispa
Por: FERNANDO ÁVILA | En El Tiempo

Citas: “Papa Francisco abre las puertas a las mujeres diácono en la Iglesia católica”, “El papa Francisco abrió la puerta este jueves a la posibilidad de que las mujeres sean ordenadas como diáconos y celebren bautismos y matrimonios” (Caracol Noticias), “diaconisa, mujer que en la Antigüedad era consagrada o bendecida para ejercer determinados ministerios en las Iglesias cristianas” (Diccionario de la lengua española, DLE, edición del 2014).

Comentario: el femenino de diácono es diaconisa. La ordenación sacerdotal tiene tres grados, de los cuales el diaconado es el primero. Como lo dice el DLE, que en la Antigüedad hubo diaconisas, pero hoy también las hay. La primera diaconisa de la era moderna fue Florence Li Tim Oi, ordenada en 1944 en la iglesia anglicana de Macao, China. Su ordenación fue precipitada por la guerra.

Una vez terminada la contienda, Florence fue marginada de su oficio tradicionalmente ejercido por hombres, hasta 1971, cuando ya se había abierto definitivamente la puerta al clero femenino en la Iglesia anglicana. En la década del 80 en EE. UU., y en la del 90 en el Reino Unido, varias diaconisas pasaron al siguiente grado del sacerdocio, el de sacerdotisas. Años después, algunas llegaron a la categoría de obispas, como la controvertida Mary Glasspool, lesbiana declarada.

Olga Lucía Álvarez y Olga Bohórquez, anglicanas, fueron las primeras diaconisas colombianas, ordenadas a finales de los 90. Por otra parte, unas 250 mujeres católicas han sido ordenadas diaconisas y luego sacerdotisas. Las ordenaciones se han realizado en barcos sobre el Danubio, en Europa, y sobre el río San Lorenzo, en los Estados Unidos, evadiendo a la autoridad eclesiástica territorial y adelantándose al futuro.

ANTV
Cita: “…afirmó Ángela María Mora, directora de la Antv”.
Comentario: según la Ortografía de la lengua española, 2010, se deben escribir en mayúscula fija las siglas no lexicalizadas (que se deletrean), RCN, BBC, ANTV, y las lexicalizadas confundibles, CESA, USO, ACÁ. Las que pueden ir con solo inicial mayúscula son las lexicalizadas (que se leen) inconfundibles, Icfes, Dane, Dian.

Cabildeo
Cita: “Han desarrollado una máquina de lobby para impedirlo”.
Comentario: el término inglés lobby, en este contexto, se puede reemplazar por expresiones como relaciones públicas, cabildeo, presión.

Elegido
Cita: “Charlie Brown, escuché que habías sido elejido ‘gerente del año’”.
Comentario: los verbos terminados en -gir, como dirigir, restringir, elegir, conservan la g cuando le siguen las vocales e, i, dirige, dirigí, restringe, restringimos, elige, elegido…, y solo la cambia a j cuando siguen a, o, dirija, dirijo, restrinjamos, restrinjo, elijan, elijo… No hay ningún misterio en ese cambio, pues así todas las terminaciones tienen el mismo sonido. Si se escribiera diriga, restringo, eligamos…, cambiaría el sonido.

FERNANDO ÁVILA
Especialista en redacción y creación literaria
Agencia EFEFundéu – BBVA

Fundación del Español Urgente – fundeu.es
www.fundeu.es
Fundéu BBVA es una fundación patrocinada por la Agencia Efe y BBVA, asesorada por la RAE, cuyo objetivo es colaborar con el buen uso del español en los medios de …

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

delivery, alternativas en español
Recomendación urgente del día
Las expresiones reparto o entrega a domicilio son alternativas válidas en español al anglicismo delivery, que se emplea en algunos países hispanohablantes para referirse a ese tipo de servicios.

En los medios de comunicación se encuentran frases como «Crean una aplicación para delivery desde comida hasta gas» o «Japón comienza a probar delivery con drones».

Delivery, que en inglés significa ‘entrega’ o ‘envío’, figura en cursiva como un término de otro idioma en el Diccionario de americanismos y puede sustituirse, según los contextos, por la expresiones citadas.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Crean una aplicación para repartir desde comida hasta gas» y «Japón comienza a probar la entrega a domicilio con drones».

En algunos países se usa asimismo para referirse a la persona que hace las entregas como en «Detienen al conductor que mató al delivery». En estos casos se recomienda utilizar las alternativas repartidor, recadero, distribuidor o mensajero, según los casos.

Con este último significado se usa en Argentina y Uruguay el término motoquero (‘mensajero’ o ‘repartidor que va en moto’), mientras que el Diccionario de español dominicano, de la Academia Dominicana de la Lengua, incluye la adaptación al español delíveri.

Se recuerda, por último, que si se prefiere utilizar el término inglés delivery, lo aconsejable es escribirlo en cursiva o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra.

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