Al instante

Los Medias Rojas ¡los mejores!

Por Antonio Andraus Burgos, Nueva York

Imagen agencia AP

Derrotándolos en tres juegos consecutivos en Houston, los Medias Rojas de Boston demostraron, una vez más, por qué fue el mejor equipo de la Liga Americana, ante los diezmados Astros.-

 Los hechos son tozudos. Y más cuando los resultados evidencian sobre el terreno de juego, la superioridad frente a sus rivales.

 Los Medias Rojas de Boston demostraron, una vez más, por qué fue el mejor equipo de la Liga Americana, en esta temporada que camina hacia su gran cierre, con la Serie Mundial.

 Frente a un club aguerrido como lo es la novena de los Astros de Houston, los ‘’Pati-Rojos’’ de Boston mostraron clase, enjundia, poder al bate, la calidad tanto de los titulares como de los suplentes, frente a la diezmada capacidad de los relevistas y alicaída ofensiva de los Astros, en todo el trayecto de la serie por el campeonato del circuito.

 Alex Cora, el estratega puertorriqueño que acaba de llegar a sus 43 años, armó un club de muchos quilates, que dejó una marca de 108 triunfos en la temporada regular, ahora van por más, por lo menos por otros cuatro triunfos, que les permitan cargar con el trofeo del Clásico de Otoño de este año.

 Y si alguien duda de que pueden convertirse en la novena más ganadora del presente siglo, esperen a que se desarrolle la Cita de Octubre, para que vean cómo son las cosas, cuando un equipo juega con el tesón y los deseos de triunfar, a como dé lugar.

 

David Ortíz, bate victorioso de los Medias Rojas.
Foto CDNnoticias.com

Del título

 

Muchos pensábamos que los Astros, que ofrecieron una gran capacidad de juego, bien estructurada durante la campaña, tenía enormes posibilidades de seguir adelante, por lo menos, para repetir como campeones de la liga.

 

Cuán equivocados estábamos, y lo aceptamos. Siempre hemos dicho que en las series cortas de béisbol, cualquier cosa puede suceder, y en este caso, la serie por el título de la Americana, resultó mucho más fácil de lo que se pronosticaba, en favor de los Medias Rojas, que a pesar de haber perdido el primer juego en el Fenway Park, de Boston, 7 carreras por 2; en los cuatro siguientes desafíos, uno más en Boston y tres en el Minute Maid Park, de Houston, se crecieron para dar una lección de gran béisbol, sin amilanarse frente al rival que, a medida que transcurrían los encuentros, palidecieron en todas sus líneas.

 

Los ‘’Pati-Rojos’’ ganaron el segundo en casa, 7 carreras por 5; y más adelante, le aplicaron toda su capacidad de juego a sus rivales de turnos, para derrotarlos de manera consecutiva en los siguientes tres partidos, 8 carreras por 2; 8 rayitas por 6, y 4 carreras por 1, para arrebatarles a los Astros el trono que un año antes, ocuparon con lujo de competencia.

 

Las extraordinarias engarzadas sobre batazos realmente difíciles de atrapar de Mookie Betts, en el bosque derecho; las de Andrew Benintendi, en el bosque izquierdo; las de Rafael Devers, en la antesala; las de Xander Bogaerts, en el campo corto; y en fin, las de todos los peloteros de los Medias Rojas en momentos claves de los encuentros, dejaron sin poder de respuesta a los Astros, cuya afición que llenó a plena capacidad el escenario, ofreció un silencio sepulcral, en el quinto juego, en la apertura del sexto episodio cuando el dominicano, Rafael Devers, cuya ofensiva estuvo por debajo de 200, desapareció la pelota por el bosque izquierdo frente a una oferta del derecho y estelar lanzador Justin Verlander, con dos compañeros en la ruta, para darle cifras concretas al tablero.

 

Así es el béisbol

 

Los Astros vapulearon en la Serie Divisional a los Indios de Cleveland, derrotándolos en tres partidos de manera consecutiva, y en esa jornada, los lanzadores de Houston compilaron efectividad de 2.00, con 2.60 para la rotación y de apenas una exigua cifra de 0.93 para los relevistas.

 

Los Medias Rojas, en cambio, lucharon un poco más para deshacerse de los Yanquis de Nueva York, a los que finalmente vencieron en la divisional 3 victorias frente a 1 derrota, mientras sus lanzadores mostraban una tarjeta de 3.50 carreras limpias por juego, con 3.32 para los abridores y 3.71 para los ‘’apagafuegos’’.

 

Los nuevos campeones de la Americana mantuvieron su línea de juego frente a los Astros, cuando produjeron ofensiva de 233 colectivamente, incluyendo 5 tablazos de circuito completo y 27 carreras impulsadas; mientras que los monarcas derrotados, marcaron 219 con el uso del bate, para producir las 21 carreras en los 5 encuentros y 6 batazos de circuito completo.

 

¿En dónde estuvo la ventaja de los Medias Rojas en la serie?

 

No es muy fácil determinar en dónde radicaron los problemas de los Astros frente a los Medias Rojas, pero se puede advertir que los de Houston no pegaron los batazos necesarios en los momentos oportunos, es decir, cuando se necesitaba fabricar carreras.

 

Los Astros dejaron nada más y nada menos que 43 hombres en circulación, más de 8 corredores en bases por juego; el cuerpo de relevistas de Houston no salvó ningún partido, con registro de 5.79 de efectividad, y de 5.33 para la rotación.

 

Los Medias Rojas conservaron su juego de manera casi que inalterable en esta cita de la final por el título de la liga, en lo que corresponde a su departamento de lanzadores, cuando lograron 4.00 carreras limpias por juego, con 4.38 para los abridores y 3.54 entre los relevistas, en los cinco desafíos.

 

Y las cosas del béisbol, muchas veces no se comprenden. El único ganador y el único perdedor en la rotación de los Astros, fue su estelar derecho, Justo Verlander. En los otros tres compromisos, el abridor Gerrit Cole, y los relevistas Joe Smith y Josh James, cargaron con las derrotas.

 

Mientras tanto, en los Medias Rojas, la única derrota se la acreditó el relevista Joe Kelly; dos abridores sumaron triunfos, Nathan Eovaldi y David Price; y dos relevistas, Matt Barnes y Joe Kelly, se apuntaron las otras dos victorias.

 

Price, considerado uno de los mejores lanzadores de brazo equivocado con que cuenta actualmente el béisbol de las Grandes Ligas, no había tenido mucha suerte en postemporada, pues tras 10 apariciones, apenas había conseguido 2 triunfos frente a 8 reveses. Pero en el quinto y último juego de la serie por el campeonato, Price se inspiró desde la loma de los sustos, para darle una merecida victoria a los Medias Rojas, con sensacional labor de 6 episodios laborados, 3 imparables aceptados, ninguna carrera permitida y abanicando a 9 bateadores, abandonando la lomita cuando el tablero favorecía a su novena, 4 carreras por 1, con cuyo tablero terminó el encuentro.

 Un gran alumno

Alex Cora
Foto AP

 

 El estratega boricua Alex Cora, a sus 43 años, está camino a convertirse en otro latino, con huella imborrable en la Gran Carpa.

 Hace apenas un año, Cora había sido el asistente de la banca de juego de A.J. Hinch, el capataz de los Astros, cuando Houston conquistó el título de la Serie Mundial. Ahora, un año más tarde, el alumno derrota al profesor, pues Cora sacó a relucir una dosis de gran pericia, haciendo cambios oportunos y rescatando, cuando las necesidades lo exigían, a sus lanzadores abridores, para que los relevistas se hicieran cargo del asunto, buscando siempre la victoria, como efectivamente ocurrió en 2 de los 4 triunfos de la novena.

 

Ninguno de sus bateadores estuvo por encima de los 300 de promedio, cuando George Springer y Carlos Correa, de los Astros, superaron ese registro, con 381 y 316, respectivamente. Pero sus pupilos, con J.D. Martínez, con 278, un cuadrangular y 3 fletadas; Xander Bogaerts, con 263 y 3 remolcadas; más la discreta pero eficaz actuación de Jackie Bradley Jr., bateando apenas para 200, con 2 tablazos de circuito completo y nada más y nada menos que 9 carreras impulsadas, hicieron la gran diferencia en los momentos propicios para su club.

 

Cora no dudó un solo instante en llevar al montículo a su abridor Nathan Eovaldi, en el quinto juego, buscando asegurarlo, para que trabajara un episodio y un tercio, en plan de relevista, para dejarle el camino listo a su cerrador, Craig Kimbrel, para que se hiciera cargo del noveno acto, y salir con la cuarta victoria consecutiva, y con el trofeo de campeón de la Liga Americana, de manera inobjetable, acumulando la cuarta corona en las últimas 15 temporadas, y el décimo quinto banderín de liga, en su largo historial.

 

Indudablemente que Alex estaba planeando con maestría beisbolera, que el juego a ganar era ese quinto, en Houston, para asegurar la corona del circuito, pues triunfando, sus muchachos, luego de la celebración, tendrían cuatro días de descanso, regresando a casa, en Boston, para esperar a su contrincante para el Clásico de Otoño.

 

Pero ya para esos momentos, tendría para barajar nuevamente tanto para organizar su rotación como para saber contra qué club va a jugar la Serie Mundial, que se empezará a disputar el martes 23 de octubre venidero, con los dos primeros compromisos en el Fenway Park, de Boston.

 

Los Medias Rojas cuentan con una novena aguerrida, laboriosa, pero por encima de cualquier cosa, con un puñado de peloteros que se entregan, a capa y espada, en busca de las victorias, y con la mira puesta para volver a ganar la Cita de Octubre, el más codiciado trofeo del béisbol de las Grandes Ligas, intentando sumar sus últimas 4 triunfos del año.

 

Imagen fenwaypark

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca de Revista Corrientes (2685 artículos)
Revista Corrientes es un propósito periodístico respetando los puntos de vista y la libertad de opinión de quienes aporten sus colaboraciones, análisis,artículos y columnas para su publicación. También se publican todos los comentarios respetuosos por desacuerdos con los contenidos de las colaboraciones publicadas.
Contacto: Sitio web
Ir a la barra de herramientas