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Lesión de Castellanos muestra un fútbol insensible

Por Guillermo Romero Salamanca

Leandro Castellanos Archivo GRS

Corría el minuto 39 del partido entre Deportes Tolima y Santa Fe, el pasado 6 de diciembre en el estadio que lleva el nombre de Manuel Murillo Toro –un político y escritor chaparraluno que no fue deportista ni mucho menos futbolista, pero que ejerció dos veces la presidencia de la República—cuando el arquero Leandro Castellanos salta para despejar un balón, cae mal, estira sus piernas completamente y se lesiona de inmediato.

No pudo jugar más. El dolor era intenso. Las cámaras mostraban su cara de angustia. El médico Rafael Montaña le hizo un primer diagnóstico, lo ayudó a salir de la cancha. Fue reemplazado por Rufay Zapata.

La lesión de Castellanos
Foto archivo GRS

El partido continuó su curso y en la silla seguía quejándose del dolor el arquero que este año, el 18 de febrero alcanzó 645 minutos son recibir gol, superando así el récord impuesto por el cartagenero Agustín Julio, como portero del primer campeón colombiano, Independiente Santa Fe.

En el descanso del partido los jugadores se fueron para los camerinos, los asistentes se llenaron de refrigerios y lechona, pero Leandro Castellanos se quedó en una silla, solo, inmóvil, quejándose. No hubo una camilla para que se recostara. Aunque había una ambulancia no se le llevó a un centro médico. Los 22 mil espectadores se inmutaron ante el sufrimiento del arquero que les ha dado momentos de emoción a seguidores del Cúcuta, Pumas del Casanare, Deportivo Pereira, América de Cali, Deportivo Cali, Independiente Santa Fe y la Selección Colombia.

El Campeón de dos Ligas –una con Cúcuta y otra con Santa Fe–, de dos Supercopas y una Intercontinental aguantó el segundo tiempo del partido en Ibagué, en una silla incómoda, gimiendo del intenso dolor. El equipo capitalino ganó con golazo de Wilson Morelo. Lo celebraron sus compañeros de equipo y él arquero sólo esperaba que lo llevaran al hotel.

Amaneció con el dolor al día siguiente y debió esperar al regreso a Bogotá, tras un vuelo a las 12 y 30. En la tarde le hicieron los primeros exámenes y el jueves 8 de diciembre, el doctor Rafael Montaña presentó en un escueto comunicado su situación: “Leandro Castellanos fue sustituido en el juego válido por la semifinal en Ibagué, luego de sentir una fuerte molestia a la altura de la cadera. Fecha de lesión: 06.12.2017. Diagnóstico: Contusión ósea de la cabeza del fémur, lesión muscular de rotadores de cadera. Incapacidad provisional: 4 a 6 semanas”.

El fútbol es un deporte de patadas, de golpes, de forzosos encuentros.

David Hernando Rioja, relacionaba hace unos meses, en Mundo Deportivo a un grupo de jugadores que debieron retirarse como Álvaro Domínguez, jugador del Borussia Mönchengladbach y ex del Atlético de Madrid, quien debido a tantas lesiones, si continuaba jugando, “se podría quedar inválido”.

Rubén De La Red dejó el fútbol por un problema en el corazón. Just Fontaine terminó su carrera a los 28 años cuando sufrió una fractura en una de sus piernas y jamás pudo recuperarse.

Una serie de lesiones crónicas en sus rodillas le obligaron al retiro a Fernando Redondo. Ronaldo, dejó de practicar el deporte que más le gustaba y que le había dado todo en 2009, por varias lesiones de rodilla durante su carrera y además padecía de hipotiroidismo.

Marco Van Basten, a sus 29 años dejó el fútbol, debido a un conjunto de cirugías de tobillo que no pudieron curar del todo una lesión que terminó obligándolo al retiro.

Ole Gunnar Solskjaer tuvo varias contusiones de rodilla y en 2007 anunció definitivamente su retirada. Actualmente es entrenador.

“El delantero argentino Gabriel Batistuta que brilló en varios equipos del Calcio como la Fiorentina, el Inter de Milán y la Roma tuvo que dejar la alta competencia debido a sus frecuentes molestias en los tobillos y en las rodillas. Sus últimos minutos los disputó en Catar, pero en la actualidad todavía padece fuertes dolores en sus articulaciones, e incluso se llegó a especular que preferiría amputárselos, antes que seguir soportando los dolores en los tobillos”, escribió el periodista de Mundo Deportivo.

Carles Puyol sufrió 36 golpes en toda su carrera. Pero la que definitivamente le obligó a parar fue el talón de Aquiles. Además también tuvo que someterse a varias operaciones de rodilla.

“Sebastián Deisler estaba considerado como la máxima promesa del fútbol alemán pero tuvo que dejar el fútbol a los 27 años. Le operaron cinco veces de la rodilla y tuvo que ser tratado por psiquiatras debido a que cayó en una profunda depresión”, comentó el periodista.

A veces se les olvida a los espectadores, a los comunicadores, a los seguidores del fútbol que los jugadores son personas, que sufren y que una lesión les duele. No son héroes de hierro, son simples seres humanos que patean bien un balón.

 

 

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